“Inundaciones” de Zein Zorrilla, por José Luis Montenegro

El cuento me parece una ilustración clarísima de la realidad minera en el Perú y cómo las clases sociales involucradas interactúan entre sí. Como sabemos, el Perú es un país con un alto potencial en minería y, por ello, tiene en ella su principal actividad económica, sobre la base de exportaciones y muy dependiente del precio de los metales alrededor del mundo. En este cuento, se narra la historia de una mina en decadencia por la crisis en el precio de la plata. Además, se centra en la disyuntiva de un encargado importante de mantenerse firme en su puesto o ser derrotado por la inminente oferta de trabajo de otra mina con mejores ambientes laborales y mayores recursos.

El encargado es recién egresado de la universidad y no tiene mucha experiencia en actividades laborales. Es más, se da cuenta de que la realidad es mucho más dura que la mostrada en los libros de sus estudios. La poca experiencia en el mercado laboral lo lleva a sentirse muy incómodo con la situación de su mina y la oferta de trabajo realizada por un vocero de otra mina en mejores situaciones. Una mezcla de inseguridad y lealtad lo enredan en una serie de pensamientos que lo llevan a no retirarse del todo de su actual puesto de trabajo. Inseguridad por ser nuevo en el negocio y pensar que no lo hará de la mejor manera en otro ambiente laboral y lealtad en el sentido que la mina en decadencia le abrió las puertas cuando lo necesitada (no sería justo abandonarla en los momentos más difíciles). Es en este punto en el cual me siento un poco identificado con el protagonista, ya que en estos meses estaré terminando mi carrera universitaria y he tenido la oportunidad de trabajar en distintas empresas. Es cierto que cuando uno es nuevo en el mercado laboral siente muchas inseguridades sobre los conocimientos adquiridos y se desilusiona un poco de la realidad distinta a la plasmada en la universidad. Muchas veces sentí una fuerte nostalgia al tener que abandonar un lugar de trabajo por otro que me ofrecía mejores condiciones. Creo que esta disyuntiva es compartida por varios alumnos universitarios que entran al mercado laboral y conocen una realidad muy distinta a la vivida anteriormente.

La historia se complica mucho más y toma su momento más difícil para el protagonista cuando la mina sufre una severa inundación, impidiéndole operar con normalidad. En este momento, el protagonista se ve envuelto en la peor de las situaciones vividas en su trabajo y se ve forzado a pedir explicaciones a la gerencia ubicada en Lima. Es común, en el Perú, que los trabajadores mineros recurran a las principales cabezas de las minas en los perores momentos. La necesidad de trabajar les impide protestar constantemente y que las operaciones se vean detenidas. En todo caso, las peticiones de ayuda no deben hacerse cuando las cosas están muy mal, sino que los trabajadores deberían exigir buenas condiciones constantemente. La lealtad debe ser percibida de ambos lados, las empresas no deben exigir lealtad por el lado de los trabajadores si no ofrecen la suya de vuelta. En esta narración solo se ve lealtad a la mina unidireccional. Los trabajadores se encuentran fidelizados con la mina hasta en circunstancias tan adversas como la inundación, la falta de recursos y el total abandono.

El total abandono es percibido en el momento que los trabajadores más reconocidos de la mina (incluido el protagonista) visitan la mansión de la dueña en Lima. En esta visita, son engañados por el mayordomo. En realidad, la dueña no los esperaba a ellos para solucionar los problemas de la inundación, sino que la reunión era para la gente del seguro y la posible indemnización por los daños en su mina. En este aspecto se puede ver una lealtad unidireccional y una forma de trato común hacia las clases más bajas de nuestro país. Es este contexto, a la dueña no le interesaban en absoluto sus trabajadores de la mina, ella solo quería recuperar el dinero perdido. La gente que trabajaba ahí durante varios años no era su prioridad. Por el contrario, los trabadores, sabiendo que habían sido ignorados, deciden mentir a lo demás trabajadores diciéndoles que la dueña los había recibido de la mejor manera. Argumentan esta decisión mencionando que los trabajadores volverían a estar ilusionados. Dicho esto, al final del relato se deja la duda si es que la lealtad es real o solo eran leales porque no tenían otra opción.