El gran Gabriel García Márquez y su obra “Un día de estos”, por Elizabeth Lucía Guerrero

El nombre completo de este gran escritor es Gabriel José de la Concordia García Márquez, quien nació en Aracataca, Colombia, el 6 de marzo de 1927. Es escritor, cuentista, guionista y periodista. Gracias a su trayectoria y a sus numerosas obras, recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982. La mayoría de sus obras se encuentra en el género del realismo mágico, del cual es uno de los más grandes y reconocidos representantes. Este género por lo general se utiliza para describir elementos, la yuxtaposición de la fantasía y el mito con las actividades diarias y ordinarias.

Parte del reconocimiento que tiene este escritor se debe a su obra Cien años de soledad la cual se publicó en junio de 1967. En ella, García Márquez edifica y da vida al pueblo mítico de Macondo: un territorio imaginario donde lo inverosímil y mágico no es menos real que lo cotidiano y lógico. Con base en el éxito que había logrado la obra, fue traducida a más de veinticuatro idiomas y ganó cuatro premios internacionales. García Márquez también es conocido por dejar de lado algunos detalles y eventos aparentemente importantes, de tal manera que el lector se ve obligado a cumplir un papel más participativo en la historia desarrollada. Dentro de los principales temas que están relacionados con sus obras se encuentran: la soledad, la violencia y la cultura.

Uno de sus cuentos que más me gustó fue “Un día de estos”. A pesar de que el relato es corto y emplea un vocabulario sencillo, le brinda al lector una gran enseñanza, además de realizar una crítica a la estructura política dentro de la ciudad donde reina la corrupción y el abuso del poder. Dentro de este cuento Gabriel García Márquez muestra una vez más sus habilidades en mezclar lo real con lo ficticio logrando cierta ironía lo cual contribuye a que el lector se involucre mucho dentro del relato. La historia se basa en un dolor de muela que es una acción cotidiana y dentro de los personajes principales están un dentista y el alcalde de la ciudad.

Otra de las características del cuento es que el narrador describe detalles que ayudan al lector a meterse dentro del relato y facilitan la imaginación de las escenas. Por ejemplo, en el inicio del cuento menciona que “El lunes amaneció tibio y sin lluvia”, esto nos da una idea del tiempo y el clima donde se desenlazarán las siguientes acciones.

Dentro de las acciones, hace mención de la corrupción que existía en esa ciudad: el alcalde dice: “Me pasa la cuenta”; el dentista le pregunta: “¿A usted o al municipio?” y el alcalde responde: “Es la misma vaina”. Lo anterior refleja la fotografía típica que existe en algunos gobiernos municipales que utilizan los recursos del estado para su propio beneficio. Como el dentista ya se encontraba cansado de esta situación decide hacer una venganza en contra del alcalde al momento de sacarle la muela sin anestesia diciendo en el diálogo: “Aquí nos paga veinte muertos, teniente”, ya que el dentista se estaría vengando de todos los abusos que se cometieron con los pobladores.

El final del relato solo nos ayuda a reafirmar lo que ya habíamos detectado que es el gobierno corrupto y las autoridades que abusan del poder que tienen ya que utilizan los recursos del estado además de no tener vergüenza de sus acciones, mostrando total naturalidad frente a los pobladores que hacen casi nada para remediarlo.

Fuentes: