{"id":981,"date":"2013-08-22T19:40:48","date_gmt":"2013-08-22T19:40:48","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/?page_id=981"},"modified":"2015-03-26T19:44:02","modified_gmt":"2015-03-27T00:44:02","slug":"james-joyce-eveline","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/textos-de-discusion\/james-joyce-eveline\/","title":{"rendered":"James Joyce, \u201cEveline\u201d"},"content":{"rendered":"<p align=\"CENTER\">James Joyce<\/p>\n<p align=\"CENTER\"><b>Eveline<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\" align=\"RIGHT\">Edici\u00f3n para el club de lectura virtual <i>En las nubes de la ficci\u00f3n.<\/i> Universidad del Pac\u00edfico, agosto de 2013.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sentada ante la ventana, miraba c\u00f3mo la noche invad\u00eda la avenida. Su cabeza se apoyaba contra las cortinas de la ventana, y ten\u00eda en la nariz el olor de la polvorienta cretona. Estaba cansada.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pasaba poca gente: el hombre de la \u00faltima casa pas\u00f3 rumbo a su hogar, oy\u00f3 el repiqueteo de sus pasos en el pavimento de hormig\u00f3n y luego los oy\u00f3 crujir sobre el sendero de grava que se extend\u00eda frente a las nuevas casas rojas. Antes hab\u00eda all\u00ed un campo, en el que ellos acostumbraban jugar con otros ni\u00f1os. Despu\u00e9s, un hombre de Belfast compr\u00f3 el campo y construy\u00f3 casas en \u00e9l: casas de ladrillos brillantes y techos relucientes, y no peque\u00f1as y oscuras como las otras. Los ni\u00f1os de la avenida sol\u00edan jugar juntos en aquel campo; los Devine, los Water, los Dunn, el peque\u00f1o lisiado Keogh, ella, sus hermanos y hermanas. Sin embargo, Ernest jam\u00e1s jugaba: era demasiado grande. Su padre sol\u00eda echarlos del campo con su bast\u00f3n de ciruelo silvestre, pero por lo general el peque\u00f1o Keogh era quien montaba guardia y avisaba cuando el padre se acercaba. Pese a todo, parec\u00edan haber sido bastante felices en aquella \u00e9poca. Su padre no era tan malo entonces y, adem\u00e1s, su madre viv\u00eda. Hac\u00eda mucho tiempo de aquello. Ella, sus hermanos y hermanas se hab\u00edan transformado en adultos; la madre hab\u00eda muerto. Tizzie Dunn hab\u00eda muerto tambi\u00e9n y los Water regresaron a Inglaterra. Todo cambia. Ahora ella se aprestaba a irse tambi\u00e9n, a dejar su hogar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00a1Su hogar! Mir\u00f3 a su alrededor, repasando todos los objetos familiares que durante tantos a\u00f1os hab\u00eda limpiado de polvo una vez por semana, mientras se preguntaba de d\u00f3nde provendr\u00eda tanto polvo. Tal vez no volver\u00eda a ver todos aquellos objetos familiares, de los cuales jam\u00e1s hubiera supuesto verse separada. Y sin embargo, en todos aquellos a\u00f1os, nunca hab\u00eda averiguado el nombre del sacerdote cuya foto amarillenta colgaba de la pared, sobre el viejo armonio roto, y junto al grabado en colores de las promesas hechas a la beata Margaret Mary Alacoque. El sacerdote hab\u00eda sido compa\u00f1ero de colegio de su padre. Cada vez que \u00e9ste mostraba la fotograf\u00eda a su visitante, agregaba de paso:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014En la actualidad est\u00e1 en Melbourne.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ella hab\u00eda consentido en partir, en dejar su hogar. \u00bfEra prudente? Trat\u00f3 de sopesar todas las implicaciones de la pregunta. De una u otra forma, en su hogar ten\u00eda techo y comida, y la gente a quien hab\u00eda conocido durante toda su existencia. Por supuesto que ten\u00eda que trabajar mucho, tanto en la casa como en su empleo. \u00bfQu\u00e9 dir\u00edan de ella en la tienda, cuando supieran que se hab\u00eda ido con un hombre? Pensar\u00edan tal vez que era una tonta, y su lugar ser\u00eda cubierto por medio de un anuncio. La se\u00f1orita Gavan se alegrar\u00eda. Siempre le hab\u00eda tenido un poco de tirria y lo hab\u00eda demostrado en especial cuando alguien escuchaba.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Se\u00f1orita Hill, \u00bfno ve que estas damas est\u00e1n esperando?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Mu\u00e9strese despierta, se\u00f1orita Hill, por favor.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No llorar\u00eda mucho por tener que dejar la tienda.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero en su nuevo hogar, en un pa\u00eds lejano y desconocido, no ser\u00eda as\u00ed. Luego se casar\u00eda; ella, Eveline. Entonces la gente la mirar\u00eda con respeto. No ser\u00eda tratada como lo hab\u00eda sido su madre. A\u00fan ahora, y aunque ya ten\u00eda m\u00e1s de 19 a\u00f1os, a veces se sent\u00eda en peligro ante la violencia de su padre. Ella sab\u00eda que eso era lo que le hab\u00eda producido palpitaciones. Mientras fueron ni\u00f1os, su padre nunca la maltrat\u00f3, como acostumbraba a hacerlo con Harry y Ernest, porque era una ni\u00f1a; pero despu\u00e9s hab\u00eda comenzado a amenazarla y a decir que se ocupaba de ella s\u00f3lo por el recuerdo de su madre. Y en el presente ella no ten\u00eda qui\u00e9n la protegiera: Ernest hab\u00eda muerto, y Harry, que se dedicaba a decorar iglesias, estaba casi siempre en alg\u00fan punto distante del pa\u00eds. Adem\u00e1s, las invariables disputas por dinero de los s\u00e1bados por la noche comenzaban a fastidiarla sobremanera. Ella siempre aportaba todas sus entradas \u2014siete chelines\u2014 y Harry enviaba sin falta lo que pod\u00eda; el problema era obtener algo de su padre. \u00c9ste la acusaba de malgastar el dinero, dec\u00eda que no ten\u00eda cabeza y que no le dar\u00eda el dinero que hab\u00eda ganado con dificultad para que ella lo tirara por las calles, y muchas otras cosas, porque generalmente \u00e9l se portaba muy mal los s\u00e1bados por la noche. Terminaba por darle el dinero y preguntarle si no pensaba hacer las compras para el almuerzo del domingo. Entonces ella deb\u00eda salir corriendo para hacer las compras, mientras sujetaba con fuerza su bolso negro abri\u00e9ndose paso entre la multitud, para luego regresar a casa tarde y agobiada bajo su carga de provisiones. Le hab\u00eda dado mucho trabajo atender la casa y hacer que los dos ni\u00f1os que hab\u00edan sido dejados a su cuidado fueran a la escuela regularmente y comieran con la misma regularidad. Era un trabajo pesado \u2014una vida dura\u2014, pero ahora que estaba a punto de partir no le parec\u00eda \u00e9sa una vida del todo indeseable.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Iba a ensayar otra vida; Frank era muy bueno; viril y generoso. Ella se ir\u00eda con \u00e9l en el barco de la noche, para ser su mujer y para vivir juntos en Buenos Aires, donde \u00e9l ten\u00eda un hogar que aguardaba. Recordaba muy bien la primera vez que lo hab\u00eda visto; hab\u00eda alquilado una habitaci\u00f3n en una casa de la calle principal y ella sol\u00eda hacer frecuentes visitas a la familia que viv\u00eda all\u00ed. Parec\u00eda que hubieran transcurrido s\u00f3lo pocas semanas. \u00c9l estaba en la puerta de la verja, con su gorra de visera echada sobre la nuca y el pelo le ca\u00eda sobre el rostro bronceado. As\u00ed se conocieron. \u00c9l acostumbraba encontrarla a la salida de la tienda todas las tardes y la acompa\u00f1aba hasta su casa. La llev\u00f3 a ver <i>La Ni\u00f1a Bohemia<\/i>, y ella se sinti\u00f3 endiosada al sentarse junto a \u00e9l en las butacas m\u00e1s caras del teatro. \u00c9l ten\u00eda gran afici\u00f3n por la m\u00fasica y cantaba bastante bien. La gente sab\u00eda que estaban en relaciones y, cuando \u00e9l cantaba la canci\u00f3n de la muchacha que ama a un marino, ella se sent\u00eda siempre agradablemente confusa. \u00c9l, en broma, la llamaba \u201cPoppens\u201d (amapola). Al principio, para ella result\u00f3 emocionante tener un amigo, y luego \u00e9l comenz\u00f3 a gustarle. Conoc\u00eda relatos de pa\u00edses distantes. hab\u00eda comenzado como grumete por una libra mensual en un barco de la Altan Lines que iba al Canad\u00e1. Le nombr\u00f3 los barcos en los que hab\u00eda trabajado y enumer\u00f3 las diversas compa\u00f1\u00edas. Hab\u00eda navegado a trav\u00e9s del estrecho de Magallanes y relat\u00f3 an\u00e9cdotas de los terribles indios patagones; tuvo suerte en Buenos Aires, dijo, y s\u00f3lo hab\u00eda vuelto a su patria para pasar las vacaciones. Naturalmente, el padre de ella se enter\u00f3 y le prohibi\u00f3 terminantemente continuar tales relaciones.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Conozco a esos marineros&#8230; \u2014dijo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Un d\u00eda, su padre discuti\u00f3 con Frank y despu\u00e9s de eso ella tuvo que encontrarse en secreto con su enamorado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La tarde se oscurec\u00eda en la avenida. La blancura de las dos cartas que ten\u00eda sobre el regazo se iba desvaneciendo. Una de las cartas era para Harry. Su padre hab\u00eda envejecido \u00faltimamente, seg\u00fan hab\u00eda notado; la extra\u00f1ar\u00eda. A veces se portaba muy bien. No hac\u00eda mucho, una vez que ella debi\u00f3 permanecer en cama durante un d\u00eda, \u00e9l le hab\u00eda le\u00eddo en voz alta una historia de fantasmas y le hab\u00eda preparado tostadas sobre el fuego. Otro d\u00eda, cuando su madre a\u00fan viv\u00eda, fueron a merendar a la colina de Howth. Recordaba a su padre poni\u00e9ndose el sombrero de la madre para hacer re\u00edr a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El tiempo transcurr\u00eda pero ella continuaba sentada junto a la ventana con la cabeza apoyada en la cortina, aspirando el olor de la polvorienta cretona. Lejos, en la avenida, pod\u00eda o\u00edr un organillo callejero. Conoc\u00eda la melod\u00eda. Era extra\u00f1o que justo esa noche volviera para recordarle la promesa hecha a su madre: la de atender la casa mientras pudiera. Record\u00f3 la \u00faltima noche de enfermedad de su madre; estaba en el cerrado y oscuro cuarto situado del otro lado del vest\u00edbulo y hab\u00eda o\u00eddo afuera una melanc\u00f3lica canci\u00f3n italiana. Dieron al organillo seis peniques para que se alejara. Record\u00f3 la exclamaci\u00f3n de su padre cuando volvi\u00f3 al cuarto de la enferma:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00a1Malditos italianos! \u00a1Ni siquiera aqu\u00ed nos dejan en paz!<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Mientras meditaba, la lastimosa visi\u00f3n de la vida de su madre trazaba una huella en la esencia misma de su propio ser; aquella vida de sacrificios intrascendentes que desemboc\u00f3 en la locura final. Se estremeci\u00f3 mientras o\u00eda otra vez la voz de su madre repitiendo una y otra vez, con est\u00fapida insistencia, las voces irlandesas:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00a1Derevaun Seraun! \u00a1Derevaun Seraun!<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Se puso de pie con s\u00fabito impulso de terror. \u00a1Escapar, deb\u00eda escapar! Frank la salvar\u00eda. \u00c9l le dar\u00eda vida, tal vez amor tambi\u00e9n. Pero deseaba vivir. \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00eda de ser desgraciada? Ten\u00eda derecho a ser feliz. Frank la tomar\u00eda en sus brazos, la estrechar\u00eda en sus brazos. La salvar\u00eda.<\/p>\n<p align=\"CENTER\">* * *<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Estaba en medio de la movediza multitud, en el muelle del North Wall. \u00c9l la ten\u00eda de la mano y ella sab\u00eda que \u00e9l le hablaba, que le dec\u00eda con insistencia algo acerca del pasaje. El muelle estaba lleno de soldados con mochilas pardas. A trav\u00e9s de las abiertas puertas de los galpones entrevi\u00f3 la masa negra del barco, inm\u00f3vil junto al muelle y con los ojos de buey iluminados. No respondi\u00f3. Sent\u00eda sus mejillas p\u00e1lidas y fr\u00edas y, desde un abismo de angustia, rogaba a Dios que la guiara, que le se\u00f1alara su deber. El barco lanz\u00f3 una larga pitada f\u00fanebre en la niebla. Si se iba, ma\u00f1ana estar\u00eda en el mar, con Frank, rumbo a Buenos Aires. Sus pasajes hab\u00edan sido reservados. \u00bfPod\u00eda volverse atr\u00e1s, despu\u00e9s de todo lo que Frank hab\u00eda hecho por ella? La angustia le produjo n\u00e1useas y sigui\u00f3 moviendo los labios en silenciosa y ferviente plegaria. Son\u00f3 una campana que le estremeci\u00f3 el coraz\u00f3n. Sinti\u00f3 que \u00e9l la tomaba de la mano.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00a1Ven!<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Todos los mares del mundo se agitaron alrededor de su coraz\u00f3n. \u00c9l la conduc\u00eda hacia ellos, la ahogar\u00eda. Se tom\u00f3 con ambas manos de la verja de hierro.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00a1Ven!<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00a1No! \u00a1No! \u00a1No! Imposible. Sus manos se aferraron al hierro, fren\u00e9ticamente. Desde el medio de los mares que agitaban su coraz\u00f3n, lanz\u00f3 un grito de angustia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00a1Eveline! \u00a1Evy!<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00c9l se precipit\u00f3 detr\u00e1s de la barrera y le grit\u00f3 que lo siguiera. La gente le chill\u00f3 para que \u00e9l continuara caminando, pero Frank segu\u00eda llam\u00e1ndola. Ella volvi\u00f3 su p\u00e1lida cara hacia \u00e9l, pasiva, como animal desamparado. Sus ojos no le dieron ning\u00fan signo de amor, ni de adi\u00f3s, ni de reconocimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>James Joyce Eveline Edici\u00f3n para el club de lectura virtual En las nubes de la ficci\u00f3n. Universidad del Pac\u00edfico, agosto de 2013. Sentada ante la ventana, miraba c\u00f3mo la noche invad\u00eda la avenida. 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