{"id":891,"date":"2013-06-28T18:06:39","date_gmt":"2013-06-28T18:06:39","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/?page_id=891"},"modified":"2013-09-27T13:52:24","modified_gmt":"2013-09-27T13:52:24","slug":"pilar-dughi-el-cazador","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/textos-de-discusion\/pilar-dughi-el-cazador\/","title":{"rendered":"Pilar Dughi, \u00abEl cazador\u00bb"},"content":{"rendered":"<p align=\"CENTER\">Pilar Dughi<\/p>\n<p align=\"CENTER\"><b>El cazador<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\" align=\"RIGHT\">Edici\u00f3n para el club virtual de lectura <i>En las nubes de la ficci\u00f3n<\/i>. Universidad del Pac\u00edfico, junio de 2013.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Darwin sab\u00eda que aquel ruido sordo e incesante que hab\u00eda escuchado durante toda la noche pertenec\u00eda al r\u00edo grande. El torrente de agua m\u00e1s profundo y extenso que jam\u00e1s hubiera visto. Detr\u00e1s de la hilera de \u00e1rboles de setico se encontraba el origen de toda la inquietud que lo invad\u00eda desde que Rolando, mando militar, lo destin\u00f3 a buscar rastros cerca de la quebrada luego que dos combatientes de la Fuerza Principal, informaran que la patrulla del ej\u00e9rcito hab\u00eda llegado. En un claro cercano se hab\u00edan encontrado hojas de pl\u00e1tano, bien dispuestas como suelen usar los hombres que duermen sobre la tierra h\u00fameda en las noches de campamento. La gente se hab\u00eda alertado y toda la Fuerza Principal huy\u00f3 a la espesura de la selva aguardando la aparici\u00f3n s\u00fabita del enemigo. Pero ahora que Darwin hab\u00eda cruzado la quebrada, solo quer\u00eda atravesar la barrera de los \u00e1rboles de setico.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Descendi\u00f3 rodando por la pendiente, camuflado entre las lianas y hojas de la maleza, sintiendo el fr\u00edo h\u00famedo de la madrugada. Se detuvo atento descubriendo los sonidos entre los \u00e1rboles, sin aflojar el cuchillo que empu\u00f1aba. Lo de la patrulla era una falsa alarma, lo sab\u00eda. El rastro era antiguo y hac\u00eda muchos d\u00edas que los soldados deb\u00edan haber pernoctado en el claro. Pero cuando los mandos dieron las directivas, \u00e9l call\u00f3. Lo que deseaba era acercarse al r\u00edo grande.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Avanz\u00f3 hundiendo las piernas entre las piedras y lodazales, y el rumor de la crecida se hizo m\u00e1s n\u00edtido, como el de un manantial cayendo desde gran altura. Entonces lo vio. La gran superficie plana de aguas verdes apareci\u00f3 ante sus ojos. M\u00e1s amplio de lo que hab\u00eda imaginado, sin l\u00edmites en los confines de su mirada, custodiado en las riberas por los troncos blancos y espigados del setico. Ah\u00ed estaba el camino que antiguamente hab\u00edan utilizado los hombres para visitar a la gente que viv\u00eda en las orillas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Luego de hacer un reconocimiento cuidadoso de la ruta que hab\u00eda seguido, regres\u00f3 hasta donde estaba la columna. Los centinelas aguardaban. Le explic\u00f3 al camarada Rolando sus dudas respecto a las huellas recientes que hab\u00edan encontrado. El mando militar daba \u00f3rdenes secas y directas. Nunca hac\u00eda comentarios, nunca dudaba. Se paraba callado con el fusil al hombro, pensaba un poco, y luego daba la directiva. Esta vez se demor\u00f3 m\u00e1s del tiempo esperado. Darwin quer\u00eda regresar cuanto antes, porque despu\u00e9s de haber visto el r\u00edo grande, lo \u00fanico en que pensaba, era en hablar con su padre.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En otros tiempos, antes de que el partido iniciara la guerra, su padre le hab\u00eda contado c\u00f3mo se navegaba por el r\u00edo grande. Se visitaban pueblos y aldeas, se comerciaba con la cosecha de papas y de yucas. Los botes eran grandes y transportaban cocos y pl\u00e1tanos arracimados. Arroz, ma\u00edz, caf\u00e9, cacao, sal, gallinas y ganado. As\u00ed ser\u00eda el reino de la abundancia que llegar\u00eda alg\u00fan d\u00eda y del que hablaba el partido. Por \u00e9l era que las masas esperaban.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Aunque Darwin ocultaba sus emociones, \u00e9sta vez su dinamismo apenas pod\u00eda encubrir los deseos que ten\u00eda de regresar al campamento. Impaciente y \u00e1gil, trepaba m\u00e1s r\u00e1pidamente que cualquiera. Aquello no escap\u00f3 a la observaci\u00f3n de Rolando que conoc\u00eda a cada uno de sus hombres. Darwin sab\u00eda que si re\u00eda, lo acusar\u00edan de estar alegre porque present\u00eda que vendr\u00eda la patrulla. Si mostraba tristeza, lo identificar\u00edan como un futuro traidor que ten\u00eda en mente escaparse. No ajeno a la mirada curiosa de Rolando, trat\u00f3 de medir sus gestos y recuper\u00f3 la prudencia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La caminata de regreso fue larga y agotadora porque se hab\u00edan acabado las provisiones y, lo peor de todo, era que regresaban sin caza ni pesca. Uno de los hombres sugiri\u00f3 detenerse en un riachuelo para conseguir cangrejos. Apenas lograron pescar algunos boquichicos que comieron inmediatamente. Aquello les permiti\u00f3 recobrar energ\u00edas para llegar al campamento.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El presidente del Comit\u00e9 de Organizaci\u00f3n de la Masa no permit\u00eda que la gente hablara en grupos de m\u00e1s de dos personas. No era correcto conversar cosas al margen del partido. Los comentarios y pensamientos siempre se expresaban en las reuniones de formaci\u00f3n, y tampoco era adecuado que los padres e hijos confraternizaran cuando \u00e9stos \u00faltimos ya estaban integrados a la Fuerza Principal. Esta era una columna militar que ten\u00eda sus propias directivas y organizaci\u00f3n. Cuando los padres comet\u00edan alguna infracci\u00f3n, los hijos ya no pod\u00edan intervenir. No hab\u00eda relaciones familiares en el partido. Pero esta vez, Darwin se las arregl\u00f3 para acercarse a su padre a la hora de la comida. Apenas cruz\u00f3 algunas palabras, pero acordaron encontrarse al d\u00eda siguiente en un claro cerca del puquio que los surt\u00eda de agua. Lo har\u00edan cuando la luna estuviese todav\u00eda en lo alto, cuando Darwin saliera a hacer el cambio de guardia con los centinelas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Hab\u00eda cumplido cinco a\u00f1os el d\u00eda que su padre lleg\u00f3 con \u00e9l al campamento del partido. Entonces viv\u00edan en Primavera, una comunidad en donde ten\u00edan una chacra, patos y gallinas. Un d\u00eda abandonaron las tierras y caminaron una semana monte adentro. Llegaron al campamento y Darwin se incorpor\u00f3 con los otros ni\u00f1os a la Escuela de Cuadros. Desde entonces su padre se separ\u00f3 de \u00e9l y los mandos le ense\u00f1aron los libros y las directivas del partido. Aprendi\u00f3 a cantar los himnos y a entrenarse para el combate. La vida era una guerra hasta que todas las cabezas negras cayeran y llegara la nueva sociedad. La Fuerza Principal era la columna de combatientes destinada a conducir a las masas a la victoria. Cuando \u00e9l cumpliera los doce a\u00f1os pasar\u00eda a ser parte de la Fuerza Principal. Su padre era miembro de la masa como la mayor\u00eda de hombres y mujeres adultos del campamento. Los mandos entrenaban a los cuadros j\u00f3venes para convertirlos en soldados. \u00c9l hab\u00eda aprendido a manejar fusiles ligeros, a armar y desarmar las granadas que hurtaban a los enemigos, a husmear los rastros en el monte a trav\u00e9s de las ramas quebradas y las huellas en el barro.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Durante las horas siguientes apenas durmi\u00f3, esperando que clareara el d\u00eda. Sab\u00eda que de todas maneras podr\u00eda morir, si no en la huida, tal vez cuando se entregase a la base militar. Quiz\u00e1s lo golpear\u00edan y torturar\u00edan. Pero, si se quedaba, tambi\u00e9n morir\u00eda tarde o temprano. Desde que la idea de escapar hab\u00eda sido mencionada por su padre, Darwin hab\u00eda experimentado una sensaci\u00f3n extra\u00f1a de verg\u00fcenza y temor pero luego, poco a poco, hab\u00eda terminado por aceptar que era un traidor. Ya hab\u00eda traicionado al partido con s\u00f3lo desear huir. Pensaba en Shoreni y todav\u00eda la rabia lo invad\u00eda. Recordaba que los hombres se equivocaban y juzgaba que los mandos estaban en un camino incorrecto. Ya no sab\u00eda exactamente qu\u00e9 era lo correcto o lo incorrecto. Tampoco si hac\u00eda bien en escuchar a su padre que era de la masa y, desde mucho tiempo atr\u00e1s, \u00e9l sab\u00eda que la masa no era combatiente. Pero comprend\u00eda que sin radio y sin comida pronto ser\u00edan asediados por las patrullas del ej\u00e9rcito y los d\u00e9biles y enfermos ser\u00edan rematados por los mandos. Nunca se hab\u00eda enfermado, pero ya hab\u00eda experimentado el miedo y la promesa del r\u00edo grande hab\u00eda terminado por convencerlo. Ver aquella infinita superficie de agua lo condujo a pensamientos antiguos, im\u00e1genes de muchos hombres y mujeres caminando en carreteras, cruzando valles, arreando ganado. Estampas que recordaba de su infancia y que ahora aparec\u00edan con sorprendente intensidad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Al d\u00eda siguiente form\u00f3 la hilera acostumbrada, enton\u00f3 los himnos y acudi\u00f3 a la guardia de vigilancia que era el puesto al que estaba destinado. Lo hizo con gusto porque sab\u00eda que ser\u00eda la \u00faltima vez. Ya no volvi\u00f3 a ver a su padre pero estaba preparado para encontrarse con \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Todas las madrugadas, cuando a\u00fan no hab\u00eda clareado el d\u00eda, la masa se formaba en columnas disciplinadas entonando los cantos del partido. Luego los hombres y las mujeres se dedicaban a sembrar, pescar y a la preparaci\u00f3n de los alimentos. Los ni\u00f1os acud\u00edan a la escuela hasta el momento en que todos se reun\u00edan para compartir la comida. Ah\u00ed se le\u00edan en voz alta las cinco tesis filos\u00f3ficas del camarada Mao mientras se com\u00eda en silencio. La disciplina era la principal ense\u00f1anza del pueblo y cualquier infracci\u00f3n habr\u00eda sido corregida. Ellos ten\u00edan la sabidur\u00eda de las masas que el enemigo desconoc\u00eda. A veces, de noche, cuando todo era negro, los centinelas daban la voz de alerta y, a una orden del mando militar, eran despertados y abandonaban el campamento. Era el peligro de la patrulla.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Al final de la jornada regres\u00f3 a su caba\u00f1a y durmi\u00f3 profundamente. Confiaba que la guardia de relevo lo despertar\u00eda como ocurr\u00eda cuando le tocaba la vigilancia nocturna. Pero esta vez los rayos del amanecer le abrieron los ojos. No lo hab\u00edan ido a buscar. Se levant\u00f3 sigilosamente entre los compa\u00f1eros que a\u00fan dorm\u00edan y sali\u00f3 con su atado. No sab\u00eda qu\u00e9 hab\u00eda pasado, pero ya no ten\u00eda tiempo para averiguarlo. Su padre lo estar\u00eda esperando en el manantial y, apenas fuera descubierto, ambos ser\u00edan muertos. Por la intensidad de la luz, calcul\u00f3 que muy pronto saldr\u00eda el sol.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cuando lleg\u00f3 al puquio, su padre no estaba. Busc\u00f3 en el lodazal y encontr\u00f3 las huellas. Cansado de esperarle, hab\u00eda partido. Darwin inici\u00f3 una larga caminata hasta la cima de una meseta que conoc\u00eda bien. Ah\u00ed esper\u00f3 hasta que el sol brillara en lo alto. Su padre no daba se\u00f1ales por ninguna parte. Supo que no pod\u00eda esperar m\u00e1s. Tampoco podr\u00eda regresar jam\u00e1s al campamento. Ya era un traidor. As\u00ed que inici\u00f3 r\u00e1pidamente su marcha, comiendo poco a poco la yuca seca que llevaba en el atado. No descans\u00f3 en ning\u00fan riachuelo y evadi\u00f3 los comederos de los animales del monte. Aquellos tambi\u00e9n eran lugares de emboscada.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Despu\u00e9s de mucho tiempo de andar lleg\u00f3 al r\u00edo grande. Desde ah\u00ed ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil dirigirse hacia alg\u00fan poblado. No sab\u00eda cu\u00e1nto tiempo demorar\u00eda, pero podr\u00eda pescar en la madrugada y resistir m\u00e1s d\u00edas en el monte. Luego de explorar arduamente, se dispuso a reposar bajo las copas de los \u00e1rboles que albergaban numerosos guacamayos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En la madrugada lo despertaron los alaridos inusitados de los p\u00e1jaros. La agitaci\u00f3n de las aves lo alert\u00f3 inmediatamente. Algo hab\u00eda cerca de la orilla. Sin moverse, casi conteniendo la respiraci\u00f3n, escuch\u00f3. Se o\u00eda claramente el chapoteo en el agua de algunos pies que luchaban contra las ci\u00e9nagas. De pronto todo se hizo silencio de nuevo. No pod\u00eda desplazarse para no descubrir su presencia. Podr\u00eda ser alguien del Comando de Aniquilamiento. Alguien enviado por el partido. Cualquier cosa que fuese, ya lo hab\u00edan detectado. Shoreni le hab\u00eda ense\u00f1ado a distinguir el graznido de retozo del guacamayo de aquel que indicaba una presencia extra\u00f1a en su territorio. Aquellas aves lentas, de pecho verde y rojo, acostumbradas a permanecer inm\u00f3viles durante largas horas hasta que refrescara el sofocante calor del d\u00eda, solo gritaban as\u00ed ante la presencia del depredador humano que los cazaba por su colorido plumaje.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Decidi\u00f3 erguirse lentamente y avanzar hacia el r\u00edo. Oculto entre las ramas pis\u00f3 la arena blanda con cuidado hasta llegar a un peque\u00f1o desnivel cubierto de ca\u00f1a.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Al levantar la cabeza, lo vio. En un instante sus ojos se encontraron con otros ojos. Ambos estaban separados por un peque\u00f1o recodo del r\u00edo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ech\u00f3 a correr enloquecido, saltando entre los arbustos espinosos y sin saber hacia d\u00f3nde dirigirse, intern\u00e1ndose cada vez m\u00e1s en lo profundo de la espesura.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Al llegar a una cuesta empinada se detuvo a escuchar. Oculto tras un grueso tronco, esper\u00f3 un tiempo hasta acostumbrarse al bullicio desordenado de la selva. Busc\u00f3 en el ambiente alg\u00fan signo familiar. Se desliz\u00f3 hacia un rect\u00e1ngulo de tierra cubierto de excrementos de cotomonos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Llevaba el sentido de alerta en la piel. Siempre hab\u00eda estado preparado para huir, acostumbrado a dormir ligeramente, listo para hacer un atado con frazadas y botellas de agua que r\u00e1pidamente cargaba al hombro, para desaparecer entre las malezas cuando los mandos dispon\u00edan el abandono del campamento. Toda la aldea, ordenadamente, recorr\u00eda los t\u00faneles y caminos disimulados entre los arbustos, sorteando las numerosas trampas. Aquellas fosas tapizadas de lanzas afiladas de chonta, dispuestas estrat\u00e9gicamente alrededor de las trincheras y a lo largo de los senderos. Caminaban en filas y en silencio . Al llegar a un claro, deliberaban las normas de seguridad y todo era empezar de nuevo. Se macheteaban las ca\u00f1as y se constru\u00edan las caba\u00f1as con techos de palma. Se desbrozaban los terrenos de cultivo y los centinelas se apostaban en los lugares altos acechando el horizonte. Por la noche se repasaban las cinco instrucciones de resguardo militar que todos repet\u00edan de memoria y en grupos. Estar atentos a las \u00f3rdenes del mando pol\u00edtico. Vigilar los cinco puntos cardinales. Resguardar a la masa. Constituirse en columnas de retirada. Replegarse organizadamente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Eligi\u00f3 un lugar blando para cavar. Hizo un hoyo de mediana profundidad contra el \u00e1rbol y se hundi\u00f3 en \u00e9l, cubri\u00e9ndose con ramajes. Podr\u00eda descansar ah\u00ed toda la noche, su refugio ser\u00eda seguro contra las bestias. El aullido nocturno del cotomono ser\u00eda el mejor guardi\u00e1n de su sue\u00f1o y el olor a orines de las hojas de tumbo alejar\u00eda a los tigrillos y a las serpientes.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Era Mardonio. Fuerza Principal como \u00e9l. Mardonio hab\u00eda sido enviado a liquidarlo. No hab\u00eda podido distinguir bien si llevaba flechas o retrocarga. Lo m\u00e1s seguro es que no tendr\u00eda ni lo uno ni lo otro.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los del Comando de Aniquilamiento no usaban municiones. Se llamaban los cazadores porque aniquilaban con machete y cuchillo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Lo estaba siguiendo. Mardonio era m\u00e1s corpulento pero tambi\u00e9n m\u00e1s lento que Darwin. Siendo un par de a\u00f1os mayor, desde que ingres\u00f3 a la Fuerza Principal fue destinado al Comando de Aniquilamiento. Pero desde hac\u00eda mucho tiempo los aniquiladores casi no actuaban porque el campamento se hab\u00eda internado monte adentro. Cuando las patrullas del ej\u00e9rcito no asolaban la regi\u00f3n y pod\u00edan desplazarse libremente, los cazadores ultimaban a los soplones y sospechosos que trataban con los cabezas negras. Pero luego el partido se debilit\u00f3 y tuvieron que retirarse de las aldeas ya que los colonos comenzaron a mostrar recelo ante la presencia de los for\u00e1neos. Entonces el comando se convirti\u00f3 en fuerza de avanzada para explorar las comunidades. Ahora el partido hab\u00eda ordenado liquidar a los traidores.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No pod\u00eda estar alerta porque el cansancio lo venc\u00eda. Luch\u00f3 contra el sue\u00f1o pero al final se abandon\u00f3 a \u00e9l. Por momentos abr\u00eda los ojos; todo estaba confuso y ya no ve\u00eda ni escuchaba nada. Cuando despert\u00f3, la noche estaba cerrada y obscura. No hab\u00eda luna y el d\u00eda vendr\u00eda de golpe.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Darwin hab\u00eda cumplido. O por lo menos lo hab\u00eda imaginado cuando pensaba que llegando a la edad necesaria se incorporar\u00eda a la Fuerza Principal. Ve\u00eda c\u00f3mo los chicos mayores abandonaban orgullosos la caba\u00f1a para recibir la escopeta de retrocarga, y de ah\u00ed ya no se les ve\u00eda en los d\u00edas que duraba la vigilancia del monte o la intervenci\u00f3n militar para el apoyo log\u00edstico. Luego aparec\u00edan con gallinas, sajinos o venados. Tra\u00edan pescados y cargas de yuca que la columna hab\u00eda podido expropiar fuera. A veces los colonos o los nativos cooperaban. Otras veces lo hac\u00edan a rega\u00f1adientes porque no eran masas que conocieran el proyecto del partido.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Esper\u00f3 pacientemente que apareciera la luz. Mardonio deb\u00eda seguir la misma ruta que \u00e9l. El r\u00edo. Estaban en la misma orilla. Cuando amaneci\u00f3, reanud\u00f3 la caminata. Baj\u00f3 lentamente por la pendiente pedregosa, soslayando los claros descubiertos. Hab\u00eda trepado una buena distancia porque no hab\u00eda signos de humedad por ninguna parte. Descendi\u00f3 hasta descubrir la gran superficie. Agazapado entre los matorrales, intent\u00f3 vislumbrar alg\u00fan indicio de presencia extra\u00f1a, pero el silencio era total. S\u00f3lo un mart\u00edn pescador descansaba quietamente sobre un madero cercano a la ribera.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No hab\u00eda pensado en otra cosa desde ni\u00f1o que incorporarse a la Fuerza Principal. Le aburr\u00eda repetir los p\u00e1rrafos enteros de las obras completas de Marx que el profesor de la Escuela de Cuadros le obligaba a memorizar. Darwin y sus compa\u00f1eros a veces no entend\u00edan, pero el maestro afirmaba que cuanto m\u00e1s repitieran, todo se ir\u00eda aclarando.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Mardonio conoc\u00eda el camino a las comunidades. Lo estaba acechando precisamente en aquella ruta. No ten\u00eda m\u00e1s alternativa que seguirlo y cazarlo antes de ser descubierto por \u00e9l. Pero tampoco ten\u00eda v\u00edveres ni agua, y no pod\u00eda demorarse mucho.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pens\u00f3 c\u00f3mo en los primeros a\u00f1os la vida en el campamento era distinta. Hab\u00eda yuca y pl\u00e1tanos para el desayuno, carne para el almuerzo y sopas de arroz y hierbas por la noche. Pero en los \u00faltimos tiempos, la comida hab\u00eda comenzado a escasear. Pronto, las columnas de reconocimiento para el apoyo log\u00edstico, que realizaban el abastecimiento del campamento, regresaban enflaquecidas, sin animales de caza, ni aves de corral, ni sacos de legumbres, ni peces del r\u00edo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ten\u00eda que encontrar a Mardonio y ten\u00eda que hacerlo pronto. Armado solo con un cuchillo, tendr\u00eda que estar muy cerca de \u00e9l para cazarlo. Sinti\u00f3 que toda su sangre palpitaba al imaginarse la figura humana de su enemigo arrastr\u00e1ndose sobre la arena. Gir\u00f3 suavemente, peinando el terreno con la vista. El paisaje ten\u00eda suficientes claros como para percibir el m\u00e1s ligero movimiento entre el follaje.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cruz\u00f3 sus piernas con sigilo y esper\u00f3, protegido por las lianas que hac\u00edan un refugio seguro alrededor de \u00e9l. En aquella soledad, su mente se poblaba de im\u00e1genes. Recordaba la vida sin descanso. Los hombres y mujeres huyendo. Los chicos adelgazando y empalideciendo. Darwin se acostaba por las noches con el est\u00f3mago contra\u00eddo mientras se repet\u00eda: \u201cLos combatientes estamos dispuestos a ser invencibles\u201d. Al principio, aquello lo dotaba de fuerzas y le hac\u00eda resistir el hambre. Luego las palabras fueron perdiendo su poder m\u00e1gico. So\u00f1aba con lonjas de carne asadas en el fuego, con yucas rociadas con sal, con jugo de coco resbal\u00e1ndole por el cuello y moj\u00e1ndole toda la ropa. Los sue\u00f1os de comida eran inacabables y \u00e9l se sent\u00eda avergonzado. Contarlo a cualquier camarada hubiera sido expresar un signo evidente de debilidad y aquello lo hac\u00eda sentirse mal. Se levantaba m\u00e1s temprano que el resto y formaba fila r\u00e1pidamente. Se concentraba esmeradamente en las tareas que el comit\u00e9 del partido asignaba a la Escuela de Cuadros, no se quejaba cuando las horas pasaban y no hab\u00eda comida, pero cada vez se sent\u00eda con menos fuerzas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Su padre realizaba calladamente las labores que le correspond\u00edan. A veces conversaban, pero las oportunidades eran reducidas. En tiempos de guerra no hab\u00eda mucho lugar para charlar, y esa era una regla que todos respetaban.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Estuvo largo tiempo ensimismado hasta que escuch\u00f3 un deslizamiento lento y caracter\u00edstico sobre el terreno blando, hacia su izquierda. Empu\u00f1\u00f3 el cuchillo dispuesto a saltar al menor movimiento. Pero el ruido continu\u00f3 desplaz\u00e1ndose cada vez m\u00e1s hasta alejarse hacia la orilla. Luego se hizo silencio.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Mardonio avanzaba lentamente y se deten\u00eda tambi\u00e9n. Conven\u00eda divisarlo primero, y luego seguirlo. El bufido de un animal grande sorprendi\u00f3 la quietud. Era una respiraci\u00f3n jadeante con resoplidos entrecortados, como el de un puerco de monte. Trotaba r\u00e1pidamente y se dirig\u00eda tambi\u00e9n hacia la orilla. La respiraci\u00f3n se detuvo durante unos segundos. Luego se escuch\u00f3 un chillido agudo, ruido de ca\u00f1as al ser quebradas y el bramido se volvi\u00f3 un gorgoteo intermitente como si el animal se estuviera defendiendo. Luego la bestia gru\u00f1\u00f3 y se revolc\u00f3 en la arena.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Aprovech\u00f3 para levantar ligeramente la cabeza y distingui\u00f3 la espalda y el cabello ensortijado de Mardonio en el lugar de la lucha. Se levantaba y agachaba sucesivamente hasta que, por fin, el animal call\u00f3.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Luego Mardonio arrastr\u00f3 el cuerpo del animal. Aunque era el momento ideal para abalanzarse sobre \u00e9l por la espalda y degollarlo, estaba demasiado lejos y hab\u00eda tiempo suficiente para que lo escuchara deslizarse antes de que lo alcanzase. Corr\u00eda el riesgo de perder la oportunidad que ya hab\u00eda ganado. Seguirlo. Ahora Mardonio era su presa. Pens\u00f3 que podr\u00eda atacarlo si se daba la vuelta completa y lo acechaba hasta el momento en que terminara de despellejar al cerdo y se dispusiera a comerlo. Ascendi\u00f3 cautelosamente hacia la parte alta de la cuesta.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Se detuvo al lado de un tronco de pacae tratando de acallar su respiraci\u00f3n entrecortada. Fue entonces cuando escuch\u00f3 un siseo r\u00e1pido. Volvi\u00f3 la cabeza y vio a la shushupe de ojos achinados y lengua afuera. Se arrastraba ondulante sobre la tierra. El reptil pareci\u00f3 no verlo. Estaba apenas a unos pasos de \u00e9l, pero segu\u00eda impasible su ruta.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Darwin contrajo la mano sobre el mango del cuchillo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De pronto, la serpiente se detuvo y se enroll\u00f3 lentamente sobre s\u00ed misma. Aunque no tendr\u00eda m\u00e1s de siete pies de largo, estaba en el radio de su alcance de acci\u00f3n. Contuvo la respiraci\u00f3n pero supo que el reptil captar\u00eda las m\u00e1s tenues vibraciones del aire y su olor lo delatar\u00eda inevitablemente. Cogi\u00f3 una piedrecita y la arroj\u00f3 al lado opuesto a donde se hallaba. El animal levant\u00f3 la cabeza suavemente, ladeando su cuerpo en distintas direcciones, tratando de identificar al intruso que a\u00fan no era visible. Con un r\u00e1pido reflejo, Dawin se irgui\u00f3 violentamente y di\u00f3 un gran salto hacia lo alto, antes que el animal lanzara airadamente la cabeza hacia adelante, mostrando sus afilados colmillos. Cay\u00f3 de nuevo sobre la tierra y corri\u00f3 con toda la rapidez que a\u00fan le era posible. Ara\u00f1\u00e1ndose y desgarr\u00e1ndose entre los arbustos espinosos, trat\u00f3 de alcanzar la protecci\u00f3n de los \u00e1rboles altos y apretados de la cima.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Su desesperada huida no le permiti\u00f3 distinguir cu\u00e1n cerca se encontraba Mardonio. Cuando su cuerpo se neg\u00f3 a obedecerle y las piernas se acalambraron, se arroj\u00f3 detr\u00e1s de un matorral. Agitado y aterrado esper\u00f3 lo peor.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El canto continuo y alegre de unas pavas lo tranquiliz\u00f3. Aunque no pod\u00eda verlas, escuchaba que cotorreaban y saltaban muy cerca de \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No se atrev\u00eda a moverse y permaneci\u00f3 encogido y tieso en la misma posici\u00f3n hasta que la ch\u00e1chara de las aves se fue haciendo cada vez m\u00e1s lejana.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ten\u00eda la seguridad de haber despistado moment\u00e1neamente a Mardonio. Empez\u00f3 a caer un goteo de agua que fue haci\u00e9ndose copioso y r\u00e1pidamente se convirti\u00f3 en lluvia. Empapado, se sac\u00f3 la camisa y la estruj\u00f3, bebiendo el chorro con avidez.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Le intimidaba estar sin flechas en territorio de fieras. El cerco del ej\u00e9rcito y los sucesivos enfrentamientos armados hab\u00edan obligado el \u00e9xodo definitivo de los animales, reduciendo cada vez m\u00e1s las tierras de caza. Por ello, una tarde, cuando la columna de combatientes regres\u00f3 del monte con un gran ronsoco de m\u00e1s de treinta kilos, todos manifestaron gestos de j\u00fabilo que fueron r\u00e1pidamente acallados por el mando pol\u00edtico que inici\u00f3 una arenga enfurecida. Manifestar j\u00fabilo era una expresi\u00f3n de flaqueza. Demostraba que los hombres y las mujeres no estaban satisfechos con la alimentaci\u00f3n que recib\u00edan y eso doblegaba la voluntad que todos deb\u00edan tener para continuar en la lucha por la victoria. Una debilidad as\u00ed era casi una traici\u00f3n. Colocaba al campamento entero en una situaci\u00f3n de vulnerabilidad frente al enemigo. Vendr\u00edan tiempos mejores pero ahora era necesario ocupar toda la voluntad en el objetivo principal, valorando los alimentos que se pod\u00edan obtener. Darwin record\u00f3 que aquella misma noche los obligaron a todos a formarse en el centro del campamento. Ah\u00ed se acus\u00f3 a Gaspar, un chico de siete a\u00f1os que pertenec\u00eda a la Escuela de Cuadros, de robar un pedazo de ronsoco y devorarlo a escondidas. Gaspar era reincidente porque ya otras veces se hab\u00eda escapado de la escuela y lo hab\u00edan encontrado en el monte. El mando pol\u00edtico acus\u00f3 a Gaspar de ladr\u00f3n, indicando que con su conducta estaba arriesgando la vida de todos. Se\u00f1al\u00f3 que aquello era alta traici\u00f3n y procedi\u00f3 a dictaminar su condena. Un hombre del Comando de Aniquilamiento estrangul\u00f3 a Gaspar con una soguilla. La madre de Gaspar lloraba en un rinc\u00f3n del destacamento y ped\u00eda que lo perdonasen. La hicieron callar y luego disolvieron la formaci\u00f3n de la gente, se\u00f1al\u00e1ndose que deb\u00edan regresar a las caba\u00f1as.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Aquella noche y en las siguientes, la madre de Gaspar camin\u00f3 de un lugar a otro, como loca, llorando. Luego se call\u00f3 y no volvi\u00f3 a llorar m\u00e1s. Darwin entonces comenz\u00f3 a sentir miedo. Miedo de lo que le podr\u00eda pasar si violaba alguna de las ense\u00f1anzas del partido. Hasta entonces se hab\u00eda sentido invulnerable. El profesor de la Escuela de Cuadros discuti\u00f3 con todos el caso de Gaspar. Llegaron a la conclusi\u00f3n de que hab\u00eda sido un mal elemento y que despu\u00e9s de tantas reincidencias ya no se podr\u00eda corregir. En tiempos de guerra no se deb\u00eda proteger a ladrones o a mentirosos. Desde entonces, el miedo no lo volvi\u00f3 a abandonar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El aguacero ca\u00eda incontenible, por lo que se acurruc\u00f3 bajo un gran \u00e1rbol de palma. Esperar\u00eda hasta que parara la lluvia y volver\u00eda a descender otra vez hacia abajo, hacia la orilla. No pod\u00eda escaparse por el monte porque con toda seguridad se perder\u00eda y ser\u00eda muerto por Mardonio. Estaba seguro de que el r\u00edo era la \u00fanica ruta que pod\u00eda utilizar para desplazarse, aunque ahora ah\u00ed lo estuviera esperando Mardonio. Hab\u00eda perdido una oportunidad pero ya no desperdiciar\u00eda otra.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Mucho tiempo atr\u00e1s, durante un invierno que cubri\u00f3 la selva de neblina espesa, varios helic\u00f3pteros del ej\u00e9rcito sobrevolaron el campamento dejando caer una lluvia de rect\u00e1ngulos plastificados de color blanco y rojo. El comit\u00e9 pol\u00edtico requis\u00f3 todos los que cayeron en las cercan\u00edas. Algo de esto hablar\u00eda la gente, porque en una asamblea el mando habl\u00f3 de los arrepentidos como traidores e inconsecuentes, perros de cabeza negra, shushupes, y muchos insultos m\u00e1s. A continuaci\u00f3n, ley\u00f3 uno de los plastificados: \u201cHace m\u00e1s de un a\u00f1o que est\u00e1 vigente la ley del arrepentimiento. No hagas caso a los enga\u00f1os y mentiras de Sendero Luminoso. Escapa y ven a la base militar o a la comunidad de ronderos m\u00e1s cercana. Los ronderos ash\u00e1ninkas y tus familiares te esperamos con cari\u00f1o. Todos los que han escapado hasta el momento viven libres y felices con nosotros. Reciben apoyo inmediato de nosotros y el Estado. Es mentira que te vamos a matar. La ley de arrepentimiento te ampara\u201d. Luego de leer el plastificado el mando explic\u00f3 la mentira que los cabezas negras estaban haciendo con las masas que no estaban suficientemente vigorizadas con las ense\u00f1anzas del partido. Los militares torturaban a los capitulados para sacarles toda la informaci\u00f3n, quemaban viva a la gente que se entregaba. Hab\u00eda que tener mucho cuidado con aquellos que traicionaban al partido porque hac\u00edan peligrar a todos. Explic\u00f3 que en otros campamentos, sectores ingenuos de la masa estaban creyendo en esas artima\u00f1as. Los escapados recibir\u00edan todo el peso de la justicia del partido por su rebeld\u00eda. Luego de la arenga, las filas fueron disueltas y Darwin regres\u00f3 a la caba\u00f1a donde dorm\u00eda con sus compa\u00f1eros de la Escuela de Cuadros. Shoreni era su amigo desde que ambos hab\u00edan llegado al campamento. Era ash\u00e1ninka, cazaba mejor que \u00e9l y sab\u00eda nadar. Los ash\u00e1ninkas eran altivos y orgullosos y, a pesar de las miradas de reprobaci\u00f3n de los mandos, se re\u00edan y hablaban entre ellos en su lengua. Ambos se hab\u00edan formado juntos en la Escuela de Cuadros. Shoreni era parco, pero trabajaba bien en el huerto, hac\u00eda flechas de chonta y le hab\u00eda ense\u00f1ado a Darwin a desarmar la vieja radio del campamento. Esperaba, como \u00e9l, llegar a la edad necesaria para incorporarse a la Fuerza Principal.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La lluvia arreciaba todav\u00eda y ya estaba oscureciendo, as\u00ed que arranc\u00f3 hojas de pl\u00e1tano para protegerse. Pens\u00f3 que Mardonio no iba a abandonar el cerdo a los gallinazos. Pudo haberlo alcanzado cuando lo vi\u00f3 saltar entre los \u00e1rboles pero prefiri\u00f3 regresar hacia su animal muerto.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Una noche, mientras preparaban los alimentos, su padre se hab\u00eda acercado. Los mandos se equivocan, murmur\u00f3. Darwin tuvo miedo. Miedo de que su padre hablara. No digas eso, le contest\u00f3. El mando Rolando se equivoca, insisti\u00f3 su padre. La gente tiene hambre y solo la Fuerza Principal come. \u00bfAcaso as\u00ed ellos est\u00e1n resguardando a la masa como dicen? todos nos vamos a morir de hambre.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Darwin se hab\u00eda apartado pensando que no pod\u00eda decir nada porque habr\u00eda sido una debilidad expresar sus temores. Tampoco pod\u00eda acusarlo porque los matar\u00edan a ambos. El tono de voz del padre mostraba rebeld\u00eda y Darwin se hab\u00eda sentido inc\u00f3modo. Su padre era de la masa y toda la gente de la masa era d\u00e9bil.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A\u00fan lloviendo inici\u00f3 de nuevo la caminata sobre el barro sin dejar de estrujar la camisa cada cierto tiempo para beber agua. Seguir\u00eda manteniendo la misma distancia al r\u00edo, pero apenas cesara el aguacero tendr\u00eda que descender de todas maneras. Si se encontraba con una patrulla del ej\u00e9rcito se acercar\u00eda y se entregar\u00eda, aunque sab\u00eda que tal vez podr\u00eda ser asesinado si descubr\u00edan que era Fuerza Principal.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La primera vez que fue convocado para una incursi\u00f3n militar, varias columnas de combatientes de otros campamentos se reunieron durante toda una noche revoloteando entre las fogatas. Darwin, Shoreni y otros chicos de la Escuela de Cuadros fueron formados en la madrugada y caminaron delante de las columnas dirigidas por dos gu\u00edas ash\u00e1ninkas que marchaban velozmente. Hicieron la ruta durante tres d\u00edas. Luego la columna se dividi\u00f3 en dos partes. Una de ellas sali\u00f3 a cazar mientras otra fue apostada en un trecho cercano como resguardo. Estuvieron as\u00ed varias horas, pero la columna de cazadores no regres\u00f3. Durante todo un d\u00eda y toda una noche, continuaron de pie, protegidos tras los arbustos. Por fin, entre las sombras de la oscuridad, como luces de luci\u00e9rnagas, se divisaron destellos brillantes en el monte cercano.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Darwin dio la primera voz de alerta y los hombres se distribuyeron en posiciones alejadas. El canto mon\u00f3tono de las chicharras fue interrumpido por aleteos de p\u00e1jaros y graznidos de cuervos. Se escuch\u00f3 el ruido de ca\u00f1as quebradas en una loma cercana. Hacia ah\u00ed se dirigieron lentamente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Desde lo alto vieron hombres vestidos de verde, camuflados con ramas de \u00e1rboles. Era una patrulla del ej\u00e9rcito que se arrastraba a peque\u00f1os trechos entre las piedras del r\u00edo. Sus pesadas botas apenas les permit\u00edan avanzar. A una orden del mando militar, alistaron sus flechas envenenadas con jugo de sashbi y dispararon. Aunque la luna estaba en cuarto creciente y la visibilidad era clara, no era propicio utilizar municiones. Los disparos fueron certeros. Gritos y balas de respuesta anunciaron que la patrulla hab\u00eda sido tocada. Los combatientes se replegaron raudamente y no se detuvieron hasta que el cansancio los reuni\u00f3 en un claro en lo m\u00e1s profundo de la colina. La patrulla no los seguir\u00eda en la noche si ten\u00edan heridos. El mando orden\u00f3 volver al campamento. La columna de cazadores tendr\u00eda que regresar por su cuenta.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La caminata fue trabajosa porque no pod\u00edan machetear las malezas para no dejar rastros. Ahora s\u00ed, no era posible bajar hacia los riachuelos a refrescarse la cabeza. Tampoco hab\u00eda comida, y la extenuaci\u00f3n los agotaba. Al s\u00e9ptimo d\u00eda de camino llegaron al campamento. Los mandos militares conferenciaron con los mandos pol\u00edticos y decidieron levantar el campamento y huir. La patrulla podr\u00eda llegar en cualquier momento. Esa noche los hombres y mujeres de la masa, antes que desapareciera la luna, ya estaban desfilando por el monte. A las pocas horas de marcha, los mandos militares detectaron a dos mujeres que quer\u00edan escapar de las columnas. Hab\u00edan ido apart\u00e1ndose poco a poco hasta casi alejarse de la formaci\u00f3n. Se las arrastr\u00f3 hacia un costado y se orden\u00f3 romper las columnas de avanzada. Despu\u00e9s de una brev\u00edsima arenga de escarmiento, ellas y sus tres hijos fueron estrangulados y acuchillados. Los gritos fueron apagados por el murmullo de la masa reorganiz\u00e1ndose otra vez en columnas. Darwin y Shoreni avanzaban en la retaguardia con arcos y flechas al hombro, por primera vez, convertidos en Fuerza Principal.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cuando el cielo se fue despejando y la lluvia se detuvo, busc\u00f3 un \u00e1rbol grande, cav\u00f3 un hoyo y se cubri\u00f3 con ramajes dispuesto a descansar. El cansancio lo obligaba a cerrar los ojos, pero algo le advert\u00eda que no deb\u00eda dormir. S\u00f3lo cabeceaba por momentos, precaviendo cualquier peligro. Se sent\u00eda demasiado d\u00e9bil para proseguir. Tuvo rabia pensando que habr\u00eda sido para \u00e9l muy f\u00e1cil cazar a las pavas que antes hab\u00eda descubierto, pero se hubiera expuesto demasiado. S\u00f3lo su perseguidor se hab\u00eda arriesgado a cazar. Su perseguidor no ten\u00eda ninguna prisa. Estaba aguard\u00e1ndole.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ten\u00eda que matarlo. Matarlo antes de ser encontrado por \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El d\u00eda lo sorprendi\u00f3 a\u00fan despierto, escuchando el tamborileo intermitente de p\u00e1jaros carpinteros que picoteaban, gozosos, la corteza de los troncos. Ni aunque hubiera tenido flechas los hubiera alcanzado, no porque no quisiera, sino porque Shoreni dec\u00eda que eran p\u00e1jaros sabios que se com\u00edan a los insectos y gusanos que enfermaban y podr\u00edan los \u00e1rboles. Ning\u00fan nativo mataba p\u00e1jaros carpinteros, aunque el hambre apretara el est\u00f3mago.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Contempl\u00e1ndolos, record\u00f3 la \u00e9poca en que pod\u00eda sentarse con Shoreni bajo los \u00e1rboles, y conversaban con los paujiles negros de pico rojo que se posaban en las ramas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero ninguno tan bello como el p\u00e1jaro violinista, de plumaje azul met\u00e1lico, que solitario y desesperado, llamaba a su pareja a trav\u00e9s de una melod\u00eda trist\u00edsima. Hubiera querido, en aquel momento, encontrar ese canto tan largo y dulce como jam\u00e1s hubiese escuchado. Ahora, \u00e9l era como los p\u00e1jaros que volaban de rama en rama huyendo. Estaba solo y podr\u00eda morirse ah\u00ed mismo, quedarse sentado bajo el \u00e1rbol y dejar que las hormigas lo invadieran y devoraran, hasta que la cara y todo su cuerpo reventara y luego vinieran los buitres y pelaran sus huesos. Esa era la suerte de los traidores.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Comenz\u00f3 a traicionar al partido la tarde en que se malogr\u00f3 la radio del campamento y perdieron la comunicaci\u00f3n con el exterior. Ese d\u00eda hubo un gran alboroto y los mandos se alteraron. Formaron a la gente y los arengaron durante horas. Tendr\u00edan que esperar la partida de una columna de combatientes que hiciera contacto con otro campamento para el apoyo log\u00edstico. Necesitaban \u00f3rdenes e instrucciones del partido que no llegaban.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Darwin no encontr\u00f3 a Shoreni. Pens\u00f3 que estaba destinado a la formaci\u00f3n de los centinelas que resguardaban el camino, pero no lo hall\u00f3 cuando llegaron los relevos. Intrigado, pregunt\u00f3 por \u00e9l al mando militar. A Shoreni y a su madre los hab\u00edan ajusticiado porque su padre se hab\u00eda fugado. Los ash\u00e1ninkas fueron los primeros que empezaron a huir. El partido ordenaba no distraer ya a la masa con juicios p\u00fablicos de traidores. Darwin no supo qu\u00e9 contestar. El mando militar lo llev\u00f3 fuera del campamento, haci\u00e9ndole recorrer un largo trecho. Le ense\u00f1\u00f3 un cuadrado de tierra removida. Ah\u00ed estaban enterrados. Los hab\u00edan liquidado como medida de seguridad para impedir que los capitulados regresaran a rescatar a sus familiares. Eso ya se hab\u00eda visto. Los cuerpos no hab\u00edan sido arrojados a la quebrada, sino enterrados, as\u00ed que Darwin sospech\u00f3 que la patrulla deb\u00eda estar muy cerca y por ello los combatientes no quer\u00edan dejar rastros humanos en el camino.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Regres\u00f3 en silencio al lado del mando. Este le dijo a Darwin que, siendo Fuerza Principal reciente, todav\u00eda pod\u00eda ser d\u00e9bil. Pero las leyes militares ten\u00edan que ser cumplidas y se deb\u00eda vigilar bien a la masa.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por la noche, apretado contra la manta, llor\u00f3 de rabia. Shoreni era su amigo y era combatiente de la Fuerza Principal como \u00e9l. Record\u00f3 lo que le hab\u00eda dicho su padre: los mandos se equivocan.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Al d\u00eda siguiente, en la comida, se acerc\u00f3 a su padre y le habl\u00f3.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Quiero vengarme \u2014le dijo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014No \u2014le contest\u00f3 su padre\u2014. Ahora no. Tenemos que escaparnos. Nos iremos hasta el r\u00edo grande. De ah\u00ed caminando llegamos a una base y nos entregamos. No importa si nos matan. Si nos quedamos aqu\u00ed, tambi\u00e9n vamos a morir de hambre.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Darwin acept\u00f3. Decidieron esperar fecha propicia para establecer la huida.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Se levant\u00f3 con el cuerpo a\u00fan entumecido y camin\u00f3 despacio. No se dejar\u00eda vencer por Mardonio. No dejar\u00eda que le clavara el cuchillo en el cuello. Se defender\u00eda y lo herir\u00eda hasta hacerlo sangrar. Y aunque Mardonio lo matase, estaban tan lejos del campamento que morir\u00eda en el camino si \u00e9l lo sab\u00eda herir.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Descendi\u00f3 por la ladera sinti\u00e9ndose m\u00e1s calmado y tranquilo que el d\u00eda anterior. Observ\u00f3 desde lo alto la trayectoria del r\u00edo y hacia \u00e9l se dirigi\u00f3. Avanz\u00f3 cada vez m\u00e1s confiado hasta que descubri\u00f3 al fondo de la ribera, en la misma margen en que se hallaba, los techos de algunas caba\u00f1as.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Hab\u00eda llegado. Deb\u00eda ser una comunidad. Dio rodeos por los claros sin descuidar sus espaldas. A lo lejos vi\u00f3 balsas y canoas conducidas por ni\u00f1os vestidos con las largas t\u00fanicas de cushma que usaban los nativos. Se acerc\u00f3 arrastr\u00e1ndose hacia las caba\u00f1as. Trep\u00f3 una cuesta hasta llegar al costado de la choza m\u00e1s alejada del pueblo, se recost\u00f3 sobre las ca\u00f1as y descans\u00f3.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00bfD\u00f3nde estar\u00eda la gente? estaba adormecido, cuando una mujer se le acerc\u00f3. Apenas escuch\u00f3 lo que dec\u00eda y no contest\u00f3 a sus preguntas porque no lograba entender. Ella trat\u00f3 de levantarlo, pero su cuerpo estaba pesado y no le obedec\u00eda. La mujer lo solt\u00f3 y se fue corriendo. Regres\u00f3 con dos hombres que trataron de hablarle, pero tampoco pudo contestar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Agua, agua \u2014pidi\u00f3 y sinti\u00f3 que se le ahogaba la voz.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Es un ni\u00f1o, es un ni\u00f1o \u2014dec\u00eda la mujer.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014He venido a entregarme \u2014dijo, y la cabeza le cay\u00f3 hacia el pecho.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Escuch\u00f3 voces y gritos a su alrededor. Lo levantaban. Lo llevaban y \u00e9l no ve\u00eda nada ni pod\u00eda hablar. Lo sacudieron de arriba a abajo, lo estiraron y recostaron sobre el piso. Cuando abri\u00f3 los ojos, varios hombres armados lo rodeaban. La mujer que lo hab\u00eda visto primero ten\u00eda el rostro muy cerca de \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Tenemos que llevarlo a la base militar \u2014dijo uno de los hombres\u2014. Hay que registrarlo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Dej\u00f3 que le arrebataran su cerbatana y su cuchillo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Denle de comer y luego nos lo llevamos \u2014continu\u00f3 el hombre que hab\u00eda hablado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Lo alzaron en vilo de nuevo, hacia una caba\u00f1a. Ah\u00ed lo rodearon otras mujeres y unas ni\u00f1as. Lo colocaron sobre una tarima y lo taparon con una frazada. Alguien le alcanz\u00f3 un cazo de sopa humeante con fideos, que Darwin apenas pudo probar. La mujer le dio unas cucharadas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfCu\u00e1nto tiempo has estado caminando en el monte?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Muchos d\u00edas \u2014balbuce\u00f3.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014No te puedes mover todav\u00eda. Te quedar\u00e1s hasta ma\u00f1ana. Cuando ya puedas caminar, tienes que ir a la base. \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os tienes?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No sab\u00eda exactamente, pero deb\u00eda tener doce o trece a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014No te preocupes, aqu\u00ed nadie te va a hacer nada.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfY en la base? \u2014murmur\u00f3.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Tampoco. El teniente David es buena gente. No te preocupes. Nadie te va a hacer da\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Darwin se arrebuj\u00f3 en la frazada y comenz\u00f3 a llorar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Van a venir a buscarme \u2014dijo\u2014, me van a matar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Aqu\u00ed hay ronderos. Aqu\u00ed nadie te va a poder atacar, la base est\u00e1 muy cerca y el Comit\u00e9 de Autodefensa ya est\u00e1 informado. Por ser menor de edad no eres arrepentido sino presentado. Tenemos otro ni\u00f1o como t\u00fa, cuando est\u00e9n mejor, los llevamos a la base.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201cPresentado\u201d, pens\u00f3 Darwin. \u201cPresentado\u201d, repiti\u00f3 en voz alta, y se qued\u00f3 dormido.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Al d\u00eda siguiente pas\u00f3 todo el d\u00eda recostado. La mujer le trajo estofado de gallina. Por la tarde lo visitaron algunos ni\u00f1os que lo observaron por la puerta de la caba\u00f1a. Al anochecer lleg\u00f3 un hombre bajo, de bigotes, armado con una retrocarga. Se present\u00f3 como el comando de la comunidad, autoridad militar. Le hizo algunas preguntas. De d\u00f3nde ven\u00eda, con qui\u00e9nes hab\u00eda vivido, d\u00f3nde estaba el campamento del partido, si \u00e9l se hab\u00eda escapado solo o no. Darwin contest\u00f3 todo lo que sab\u00eda. El comando le dijo que estaba en observaci\u00f3n y que ser\u00eda conducido inmediatamente a la base militar. Le afirm\u00f3 que nadie le har\u00eda da\u00f1o, pero que no confiaban en \u00e9l todav\u00eda. Depender\u00eda de su comportamiento y su colaboraci\u00f3n para que pudieran incorporarlo a una comunidad. El teniente de la base determinar\u00eda su destino. Se dio media vuelta y, al llegar a la puerta, se volvi\u00f3 y lo mir\u00f3 por unos segundos. Luego sali\u00f3.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cuando cay\u00f3 la noche, lo condujeron hacia el r\u00edo. Otras personas lo esperaban en un gran bote. Lo sentaron en la popa, detr\u00e1s de un rondero armado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A su lado, medio encogido, estaba Mardonio. Quiso levantarse, gritar, correr, pero sigui\u00f3 sentado, mir\u00e1ndolo. Mardonio ten\u00eda la vista clavada en el piso, Luego levant\u00f3 la cabeza y sus ojos se encontraron con los de \u00e9l. En el rostro de Mardonio vio al miedo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfSabes a qu\u00e9 base vamos? \u2014pregunt\u00f3 Mardonio.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014A Valle Esmeralda \u2014contest\u00f3 Darwin.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014No somos arrepentidos, sino presentados.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014S\u00ed, ya lo s\u00e9 \u2014dijo \u00e9l, y sonri\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"JUSTIFY\">* * *<\/p>\n<p><a title=\"Pilar Dughi, &quot;El cazador&quot;\" href=\"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/Dughi-El-cazador.pdf\"><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\">Versi\u00f3n en PDF<\/p>\n<p><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pilar Dughi El cazador Edici\u00f3n para el club virtual de lectura En las nubes de la ficci\u00f3n. Universidad del Pac\u00edfico, junio de 2013. Darwin sab\u00eda que aquel ruido sordo e incesante que hab\u00eda escuchado durante toda la noche pertenec\u00eda al &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/textos-de-discusion\/pilar-dughi-el-cazador\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":9,"menu_order":40,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-891","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/891","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=891"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/891\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1023,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/891\/revisions\/1023"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=891"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}