{"id":748,"date":"2013-04-18T16:26:41","date_gmt":"2013-04-18T16:26:41","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/?page_id=748"},"modified":"2013-04-18T18:07:10","modified_gmt":"2013-04-18T18:07:10","slug":"franz-kafka-ante-la-ley","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/textos-de-discusion\/franz-kafka-ante-la-ley\/","title":{"rendered":"Franz Kafka, \u00abAnte la Ley\u00bb"},"content":{"rendered":"<p align=\"CENTER\">Franz Kafka (1883-1924)<\/p>\n<p align=\"CENTER\"><b>Ante la ley<\/b><\/p>\n<p align=\"RIGHT\"><span style=\"color: #666666;\">Edici\u00f3n para el club virtual de lectura<br \/>\n<i>En las nubes de la ficci\u00f3n<\/i>, Universidad del Pac\u00edfico, abril de 2013<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la ley hay un guardi\u00e1n. Un campesino se presenta frente a este guardi\u00e1n, y solicita que le permita entrar en la Ley. Pero el guardi\u00e1n contesta que por ahora no puede dejarlo entrar. El hombre reflexiona y pregunta si m\u00e1s tarde lo dejar\u00e1n entrar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Tal vez \u2014dice el centinela\u2014 pero no por ahora.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La puerta que da a la Ley est\u00e1 abierta, como de costumbre; cuando el guardi\u00e1n se hace a un lado, el hombre se inclina para espiar. El guardi\u00e1n lo ve, se sonr\u00ede y le dice:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Si tu deseo es tan grande haz la prueba de entrar a pesar de mi prohibici\u00f3n. Pero recuerda que soy poderoso. Y s\u00f3lo soy el \u00faltimo de los guardianes. Entre sal\u00f3n y sal\u00f3n tambi\u00e9n hay guardianes, cada uno m\u00e1s poderoso que el otro. Ya el tercer guardi\u00e1n es tan terrible que no puedo mirarlo siquiera.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El campesino no hab\u00eda previsto estas dificultades; la Ley deber\u00eda ser siempre accesible para todos, piensa, pero al fijarse en el guardi\u00e1n, con su abrigo de pieles, su nariz grande y aguile\u00f1a, su barba negra de t\u00e1rtaro, rala y negra, decide que le conviene m\u00e1s esperar. El guardi\u00e1n le da un escabel y le permite sentarse a un costado de la puerta.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">All\u00ed espera d\u00edas y a\u00f1os. Intenta infinitas veces entrar y fatiga al guardi\u00e1n con sus s\u00faplicas. Con frecuencia el guardi\u00e1n conversa brevemente con \u00e9l, le hace preguntas sobre su pa\u00eds y sobre muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes se\u00f1ores, y, finalmente siempre le repite que no puede dejarlo entrar. El hombre, que se ha provisto de muchas cosas para el viaje, sacrifica todo, por valioso que sea, para sobornar al guardi\u00e1n. Este acepta todo, en efecto, pero le dice:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Lo acepto para que no creas que has omitido ning\u00fan esfuerzo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Durante esos largos a\u00f1os, el hombre observa casi continuamente al guardi\u00e1n: se olvida de los otros y le parece que \u00e9ste es el \u00fanico obst\u00e1culo que lo separa de la Ley. Maldice su mala suerte, durante los primeros a\u00f1os audazmente y en voz alta; m\u00e1s tarde, a medida que envejece, s\u00f3lo murmura para s\u00ed. Retorna a la infancia, y como en su cuidadosa y larga contemplaci\u00f3n del guardi\u00e1n ha llegado a conocer hasta las pulgas de su cuello de piel, tambi\u00e9n suplica a las pulgas que lo ayuden y convenzan al guardi\u00e1n. Finalmente, su vista se debilita, y ya no sabe si realmente hay menos luz, o si s\u00f3lo lo enga\u00f1an sus ojos. Pero en medio de la oscuridad distingue un resplandor, que surge inextinguible de la puerta de la Ley. Ya le queda poco tiempo de vida. Antes de morir, todas las experiencias de esos largos a\u00f1os se confunden en su mente en una sola pregunta, que hasta ahora no ha formulado. Hace se\u00f1as al guardi\u00e1n para que se acerque, ya que el rigor de la muerte comienza a endurecer su cuerpo. El guardi\u00e1n se ve obligado a agacharse mucho para hablar con \u00e9l, porque la disparidad de estaturas entre ambos ha aumentado bastante con el tiempo, para desmedro del campesino.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfQu\u00e9 quieres saber ahora? \u2014pregunta el guardi\u00e1n\u2014. Eres insaciable.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Todos se esfuerzan por llegar a la Ley \u2014dice el hombre\u2014; \u00bfc\u00f3mo es posible entonces que durante tantos a\u00f1os nadie m\u00e1s que yo pretendiera entrar?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El guardi\u00e1n comprende que el hombre est\u00e1 por morir, y para que sus desfallecientes sentidos perciban sus palabras, le dice junto al o\u00eddo con voz atronadora:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Nadie pod\u00eda pretenderlo porque esta entrada era solamente para ti. Ahora voy a cerrarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"JUSTIFY\">FIN<\/p>\n<p align=\"RIGHT\"><span style=\"font-size: small;\">Tomado de: <a href=\"http:\/\/www.ciudadseva.com\/textos\/cuentos\/euro\/kafka\/ante_la_ley.htm\">http:\/\/www.ciudadseva.com\/textos\/cuentos\/euro\/kafka\/ante_la_ley.htm<\/a><\/span><\/p>\n<p align=\"RIGHT\">Para descargarlo en PDF:\u00a0<a href=\"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/Kafka-Ante-la-ley.pdf\">Franz Kafka, \u00abAnte la ley\u00bb<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Franz Kafka (1883-1924) Ante la ley Edici\u00f3n para el club virtual de lectura En las nubes de la ficci\u00f3n, Universidad del Pac\u00edfico, abril de 2013 Ante la ley hay un guardi\u00e1n. 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