{"id":48,"date":"2012-01-06T18:06:16","date_gmt":"2012-01-06T18:06:16","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/?page_id=48"},"modified":"2013-04-18T18:05:28","modified_gmt":"2013-04-18T18:05:28","slug":"chejov-la-tristeza","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/textos-de-discusion\/chejov-la-tristeza\/","title":{"rendered":"Chejov: \u00abLa tristeza\u00bb"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Anton Chejov (1860-1904)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 60px;\"><span style=\"color: #999999;\">Edici\u00f3n para el club virtual de lectura\u00a0<em>En las nubes de la ficci\u00f3n<\/em>\u00a0Universidad del Pac\u00edfico, enero de 2012<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La capital est\u00e1 envuelta en las penumbras vespertinas. La nieve cae lentamente en gruesos copos, gira alrededor de los faroles encendidos, se extiende, en fina, blanda capa, sobre los tejados, sobre los lomos de los caballos, sobre los hombros humanos, sobre los sombreros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cochero Yona est\u00e1 todo blanco, como un aparecido. Sentado en el pescante de su trineo, encorvado el cuerpo cuanto puede estarlo un cuerpo humano, permanece inm\u00f3vil. Dir\u00edase que ni un alud de nieve que le cayese encima lo sacar\u00eda de su quietud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su caballo est\u00e1 tambi\u00e9n blanco e inm\u00f3vil. Por su inmovilidad, por las l\u00edneas r\u00edgidas de su cuerpo, por la tiesura de palos de sus patas, parece, aun mirado de cerca, un caballo de dulce de los que se les compran a los chiquillos por un copec. H\u00e1llase sumido en sus reflexiones: un hombre o un caballo, arrancados del trabajo campestre y lanzados al infierno de una gran ciudad, como Yona y su caballo, est\u00e1n siempre entregados a tristes pensamientos. Es demasiado grande la diferencia entre la apacible vida r\u00fastica y la vida agitada, toda ruido y angustia, de las ciudades relumbrantes de luces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace mucho tiempo que Yona y su caballo permanecen inm\u00f3viles. Han salido a la calle antes de almorzar; pero Yona no ha ganado nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las sombras se van adensando. La luz de los faroles se va haciendo m\u00e1s intensa, m\u00e1s brillante. El ruido aumenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Cochero! \u2014oye de pronto Yona\u2014. \u00a1Ll\u00e9vame a Viborgskaya!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona se estremece. A trav\u00e9s de las pesta\u00f1as cubiertas de nieve ve a un militar con impermeable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfOyes? \u00a1A Viborgskaya! \u00bfEst\u00e1s dormido?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona le da un latigazo al caballo, que se sacude la nieve del lomo. El militar toma asiento en el trineo. El cochero arrea al caballo, estira el cuello como un cisne y agita el l\u00e1tigo. El caballo tambi\u00e9n estira el cuello, levanta las patas, y, sin apresurarse, se pone en marcha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Ten cuidado! \u2014grita otro cochero invisible, con c\u00f3lera\u2014. \u00a1Nos vas a atropellar, imb\u00e9cil! \u00a1A la derecha!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Vaya un cochero! \u2014dice el militar\u2014. \u00a1A la derecha!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguen oy\u00e9ndose los juramenitos del cochero invisible. Un transe\u00fante que tropieza con el caballo de Yona gru\u00f1e amenazador. Yona, confuso, avergonzado, descarga algunos latigazos sobre el lomo del caballo. Parece aturdido, atontado, y mira alrededor como si acabara de despertar de un sue\u00f1o profundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Se dir\u00eda que todo el mundo ha organizado una conspiraci\u00f3n contra ti! \u2014dice con tono ir\u00f3nico el militar\u2014. Todos procuran fastidiarte, meterse entre las patas de tu caballo. \u00a1Una verdadera conspiraci\u00f3n!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona vuelve la cabeza y abre la boca. Se ve que quiere decir algo; pero sus labios est\u00e1n como paralizados, y no puede pronunciar una palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cliente advierte sus esfuerzos y pregunta:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 hay?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona hace un nuevo esfuerzo y contesta con voz ahogada:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ya ve usted, se\u00f1or&#8230; He perdido a mi hijo&#8230; Muri\u00f3 la semana pasada&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfDe veras?&#8230; \u00bfY de qu\u00e9 muri\u00f3?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona, alentado por esta pregunta, se vuelve a\u00fan m\u00e1s hacia el cliente y dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No lo s\u00e9&#8230; De una de tantas enfermedades&#8230; Ha estado tres meses en el hospital y a la postre&#8230; Dios que lo ha querido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1A la derecha! \u2014\u00f3yese de nuevo gritar furiosamente\u2014. \u00a1Parece que est\u00e1s ciego, imb\u00e9cil!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1A ver! \u2014dice el militar\u2014. Ve un poco m\u00e1s aprisa. A este paso no llegaremos nunca. \u00a1Dale alg\u00fan latigazo al caballo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona estira de nuevo el cuello como un cisne, se levanta un poco, y de un modo torpe, pesado, agita el l\u00e1tigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se vuelve repetidas veces hacia su cliente, deseoso de seguir la conversaci\u00f3n; pero el otro ha cerrado los ojos y no parece dispuesto a escucharle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fin, llegan a Viborgskaya. El cochero se detiene ante la casa indicada; el cliente se apea. Yona vuelve a quedarse solo con su caballo. Se estaciona ante una taberna y espera, sentado en el pescante, encorvado, inm\u00f3vil. De nuevo la nieve cubre su cuerpo y envuelve en un blanco cendal caballo y trineo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una hora, dos&#8230; \u00a1Nadie! \u00a1Ni un cliente!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas he aqu\u00ed que Yona torna a estremecerse: ve detenerse ante \u00e9l a tres j\u00f3venes. Dos son altos, delgados; el tercero, bajo y jorobado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Cochero, ll\u00e9vanos al puesto de polic\u00eda! \u00a1Veinte copecs por los tres!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona coge las riendas, se endereza. Veinte copecs es demasiado poco; pero, no obstante, acepta; lo que a \u00e9l le importa es tener clientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tres j\u00f3venes, tropezando y jurando, se acercan al trineo. Como s\u00f3lo hay dos asientos, discuten largamente cu\u00e1l de los tres ha de ir de pie. Por fin se decide que vaya de pie el jorobado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Bueno; en marcha! \u2014le grita el jorobado a Yona, coloc\u00e1ndose a su espalda\u2014. \u00a1Qu\u00e9 gorro llevas, muchacho! Me apuesto cualquier cosa a que en toda la capital no se puede encontrar un gorro m\u00e1s feo&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1El se\u00f1or est\u00e1 de buen humor! \u2014dice Yona con risa forzada\u2014. Mi gorro&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Bueno, bueno! Arrea un poco a tu caballo. A este paso no llegaremos nunca. Si no andas m\u00e1s aprisa te administrar\u00e9 unos cuantos sopapos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Me duele la cabeza \u2014dice uno de los j\u00f3venes\u2014. Ayer, yo y Vaska nos bebimos en casa de Dukmasov cuatro botellas de ca\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Eso no es verdad! \u2014responde el otro\u2014 Eres un embustero, amigo, y sabes que nadie te cree.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Palabra de honor!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Oh, tu honor! No dar\u00eda yo por \u00e9l ni un c\u00e9ntimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona, deseoso de entablar conversaci\u00f3n, vuelve la cabeza, y, ense\u00f1ando los dientes, r\u00ede atipladamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Ji, ji, ji!&#8230; \u00a1Qu\u00e9 buen humor!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Vamos, vejestorio! \u2014grita enojado el jorobado\u2014. \u00bfQuieres ir m\u00e1s aprisa o no? Dale de firme al gandul de tu caballo. \u00a1Qu\u00e9 diablo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona agita su l\u00e1tigo, agita las manos, agita todo el cuerpo. A pesar de todo, est\u00e1 contento; no est\u00e1 solo. Le ri\u00f1en, lo insultan; pero, al menos, oye voces humanas. Los j\u00f3venes gritan, juran, hablan de mujeres. En un momento que se le antoja oportuno, Yona se vuelve de nuevo hacia los clientes y dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Y yo, se\u00f1ores, acabo de perder a mi hijo. Muri\u00f3 la semana pasada&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Todos nos hemos de morir! \u2014contesta el jorobado\u2014. \u00bfPero quieres ir m\u00e1s aprisa? \u00a1Esto es insoportable! Prefiero ir a pie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Si quieres que vaya m\u00e1s aprisa dale un sopapo \u2014le aconseja uno de sus camaradas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfOye, viejo, est\u00e1s enfermo? \u2014grita el jorobado\u2014. Te la vas a ganar si esto contin\u00faa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, hablando as\u00ed, le da un pu\u00f1etazo en la espalda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Ji, ji, ji! \u2014r\u00ede, sin ganas, Yona\u2014. \u00a1Dios les conserve el buen humor, se\u00f1ores!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Cochero, \u00bferes casado? \u2014pregunta uno de los clientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfYo? !Ji, ji, ji! \u00a1Qu\u00e9 se\u00f1ores m\u00e1s alegres! No, no tengo a nadie&#8230; Solo me espera la sepultura&#8230; Mi hijo ha muerto; pero a m\u00ed la muerte no me quiere. Se ha equivocado, y en lugar de cargar conmigo ha cargado con mi hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y vuelve de nuevo la cabeza para contar c\u00f3mo ha muerto su hijo; pero en este momento el jorobado, lanzando un suspiro de satisfacci\u00f3n, exclama:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Por fin, hemos llegado!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona recibe los veinte copecs convenidos y los clientes se apean. Les sigue con los ojos hasta que desaparecen en un portal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Torna a quedarse solo con su caballo. La tristeza invade de nuevo, m\u00e1s dura, m\u00e1s cruel, su fatigado coraz\u00f3n. Observa a la multitud que pasa por la calle, como buscando entre los miles de transe\u00fantes alguien que quiera escucharle. Pero la gente parece tener prisa y pasa sin fijarse en \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su tristeza a cada momento es m\u00e1s intensa. Enorme, infinita, si pudiera salir de su pecho inundar\u00eda al mundo entero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona ve a un portero que se asoma a la puerta con un paquete y trata de entablar con \u00e9l conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 hora es? \u2014le pregunta, melifluo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Van a dar las diez \u2014contesta el otro\u2014. Al\u00e9jese un poco: no debe usted permanecer delante de la puerta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona avanza un poco, se encorva de nuevo y se sume en sus tristes pensamientos. Se ha convencido de que es in\u00fatil dirigirse a la gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasa otra hora. Se siente muy mal y decide retirarse. Se yergue, agita el l\u00e1tigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No puedo m\u00e1s \u2014murmura\u2014. Hay que irse a acostar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caballo, como si hubiera entendido las palabras de su viejo amo, emprende un presuroso trote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una hora despu\u00e9s Yona est\u00e1 en su casa, es decir, en una vasta y sucia habitaci\u00f3n, donde, acostados en el suelo o en bancos, duermen docenas de cocheros. La atm\u00f3sfera es pesada, irrespirable. Suenan ronquidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona se arrepiente de haber vuelto tan pronto. Adem\u00e1s, no ha ganado casi nada. Quiz\u00e1 por eso \u2014piensa\u2014 se siente tan desgraciado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un rinc\u00f3n, un joven cochero se incorpora. Se rasca el seno y la cabeza y busca algo con la mirada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQuieres beber? \u2014le pregunta Yona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014S\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Aqu\u00ed tienes agua&#8230; He perdido a mi hijo&#8230; \u00bfLo sab\u00edas?&#8230; La semana pasada, en el hospital&#8230; \u00a1Qu\u00e9 desgracia!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero sus palabras no han producido efecto alguno. El cochero no le ha hecho caso, se ha vuelto a acostar, se ha tapado la cabeza con la colcha y momentos despu\u00e9s se le oye roncar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona exhala un suspiro. Experimenta una necesidad imperiosa, irresistible, de hablar de su desgracia. Casi ha transcurrido una semana desde la muerte de su hijo; pero no ha tenido a\u00fan ocasi\u00f3n de hablar de ella con una persona de coraz\u00f3n. Quisiera hablar de ella largamente, contarla con todos sus detalles. Necesita referir c\u00f3mo enferm\u00f3 su hijo, lo que ha sufrido, las palabras que ha pronunciado al morir. Quisiera tambi\u00e9n referir c\u00f3mo ha sido el entierro&#8230; Su difunto hijo ha dejado en la aldea una ni\u00f1a de la que tambi\u00e9n quisiera hablar. \u00a1Tiene tantas cosas que contar! \u00a1Qu\u00e9 no dar\u00eda \u00e9l por encontrar alguien que se prestase a escucharlo, sacudiendo compasivamente la cabeza, suspirando, compadeci\u00e9ndolo! Lo mejor ser\u00eda cont\u00e1rselo todo a cualquier mujer de su aldea; a las mujeres, aunque sean tontas, les gusta eso, y basta decirles dos palabras para que viertan torrentes de l\u00e1grimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona decide ir a ver a su caballo. Se viste y sale a la cuadra. El caballo, inm\u00f3vil, come heno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfComes? \u2014le dice Yona, d\u00e1ndole palmaditas en el lomo\u2014. \u00bfQu\u00e9 se le va a hacer, muchacho? Como no hemos ganado para comprar avena hay que contentarse con heno&#8230; Soy ya demasiado viejo para ganar mucho&#8230; A decir verdad, yo no deb\u00eda ya trabajar; mi hijo me hubiera reemplazado. Era un verdadero, un soberbio cochero; conoc\u00eda su oficio como pocos. Desgraciadamente, ha muerto&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras una corta pausa, Yona contin\u00faa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014S\u00ed, amigo&#8230;, ha muerto&#8230; \u00bfComprendes? Es como si t\u00fa tuvieras un hijo y se muriera&#8230; Naturalmente, sufrir\u00edas, \u00bfverdad?&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caballo sigue comiendo heno, escucha a su viejo amo y exhala un aliento h\u00famedo y c\u00e1lido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yona, escuchado al cabo por un ser viviente, desahoga su coraz\u00f3n cont\u00e1ndoselo todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #999999;\">Texto tomado de: http:\/\/www.ciudadseva.com\/textos\/cuentos\/rus\/chejov\/tristeza.htm<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #999999;\">Si prefieres descargar este cuento en formato PDF para leerlo off-line o impreso, haz clic en este enlace:\u00a0<a href=\"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/Chejov-Tristeza.pdf\">Chejov &#8211; La tristeza<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Anton Chejov (1860-1904) &nbsp; Edici\u00f3n para el club virtual de lectura\u00a0En las nubes de la ficci\u00f3n\u00a0Universidad del Pac\u00edfico, enero de 2012 &nbsp; La capital est\u00e1 envuelta en las penumbras vespertinas. 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