{"id":334,"date":"2012-03-30T16:18:24","date_gmt":"2012-03-30T16:18:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/?page_id=334"},"modified":"2013-04-18T18:05:09","modified_gmt":"2013-04-18T18:05:09","slug":"ricardo-palma-el-virrey-de-la-adivinanza","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/textos-de-discusion\/ricardo-palma-el-virrey-de-la-adivinanza\/","title":{"rendered":"Ricardo Palma: \u00abEl virrey de la adivinanza\u00bb"},"content":{"rendered":"<p align=\"CENTER\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Ricardo Palma (1833-1919)<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"CENTER\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><strong>El virrey de la adivinanza<br \/>\n<\/strong><\/span><\/span><span style=\"font-size: medium; font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Cr\u00f3nica de la \u00e9poca del trig\u00e9simoctavo virrey del Per\u00fa<\/span><\/p>\n<p align=\"RIGHT\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Edici\u00f3n para el club virtual de lectura<br \/>\n<\/span><em style=\"font-size: x-small;\">En las nubes de la ficci\u00f3n<br \/>\n<\/em><span style=\"font-size: x-small; font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Universidad del Pac\u00edfico, marzo de 2012<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: x-small; font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Texto perteneciente a la Segunda Serie<br \/>\n<\/span><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">de las <\/span><\/span><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\"><em>Tradiciones peruanas<\/em><\/span><\/span><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">.<br \/>\n<\/span><\/span><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Tomado<\/span><\/span><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\"> de <a href=\"http:\/\/es.wikisource.org\/wiki\/El_virrey_de_la_adivinanza\"><span style=\"color: #808080;\">http:\/\/es.wikisource.org\/wiki\/El_virrey_de_la_adivinanza<\/span><\/a><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" lang=\"es-PE\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Pregunt\u00e1bamos hace poco tiempo a cierto anciano, amigote nuestro, sobre la edad que podr\u00eda contar una respetable matrona de nuestro conocimiento, y el buen viejo, que gasta m\u00e1s agallas que un ballenato, nos dijo despu\u00e9s de consultar su caja de polvillo:<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014<span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Yo le sacar\u00e9 de curiosidad, se\u00f1or cronista. Esa se\u00f1ora naci\u00f3 dos a\u00f1os antes de que se volviera a Espa\u00f1a \u201cel virrey de la adivinanza\u201d. Conque ajuste usted la cuenta.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">La respuesta nada ten\u00eda de satisfactoria, porque as\u00ed sab\u00edamos qui\u00e9n fue el susodicho virrey, como la hora en que el goloso padre Ad\u00e1n dio el primer mordisco a la agridulce manzana del Ed\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014<span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">\u00bfY qui\u00e9n era ese se\u00f1or adivino?<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014<span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">\u00a1Hombre! \u00bfNo lo sabe usted? El virrey Abascal, ese virrey a quien debe Lima su cementerio general y la mejor escuela de Medicina de Am\u00e9rica, y bajo cuyo gobierno se recibi\u00f3 la \u00faltima partida de esclavos africanos, que fueron vendidos a seiscientos pesos cada uno.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Pero por m\u00e1s que interrogamos al setent\u00f3n, nada pudimos sacar en limpio, porque \u00e9l estaba a obscuras en punto a la adivinanza. Ech\u00e1monos a tomar lenguas, tarea que nos produjo el resultado que ver\u00e1 el lector, si tiene la paciencia de hacernos compa\u00f1\u00eda hasta el fin de este relato.<\/span><\/p>\n<p align=\"CENTER\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><strong>I<br \/>\n<\/strong><\/span><strong>\u00a1Fortuna te d\u00e9 Dios!<\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Cuentan que el asturiano don Fernando de Abascal era en sus verdes a\u00f1os un hidalgo segund\u00f3n, sin m\u00e1s bienes que su gallarda figura y una rancia ejecutoria que probaba siete ascendencias de sangre azul, sin mezcla de moro ni jud\u00edo. Vi\u00e9ndose un d\u00eda sin blanca y aguijado por la necesidad, entr\u00f3 como dependiente de mostrador en una, a la saz\u00f3n famosa, hoster\u00eda de Madrid, contigua a la Puerta del Sol, hasta que su buena estrella le depar\u00f3 conocimiento con un bravo alf\u00e9rez del real ej\u00e9rcito, apellidado Vallerriestra, constante parroquiano de la casa, quien brind\u00f3 a Fernandico una plaza en el regimiento de Mallorca. El mancebo asi\u00f3 la ocasi\u00f3n por el \u00fanico pelo de la calva, y despu\u00e9s de gruesas penurias y de dos a\u00f1os de soldadesca, consigui\u00f3 plantarse a la jineta, y tras un gentil sablazo, recibido y devuelto en el campo de batalla de Argel en 1775, pas\u00f3 sin m\u00e1s examen a oficial. A contar de aqu\u00ed, empez\u00f3 la fortuna a sonre\u00edr a don Fernando; tanto que en menos de un lustro ascendi\u00f3 a capit\u00e1n como una loma.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Una tarde en que a inmediaciones de uno de los sitios reales disciplinaba su compa\u00f1\u00eda, acert\u00f3 a pasar la carroza en que iba de paseo su majestad, y por uno de esos caprichos frecuentes no solo en los monarcas, sino en los gobernantes republicanos, hizo parar el carruaje para ver evolucionar a los soldados. En seguida mand\u00f3 llamar al capit\u00e1n, le pregunt\u00f3 su nombre, y sin m\u00e1s requilorio le orden\u00f3 regresar al cuartel y constituirse en arresto.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">D\u00e1base de calabazas nuestro protagonista, inquiriendo en su mag\u00edn la causa que podr\u00eda haberle hecho incurrir en el real desagrado, pero cuanto m\u00e1s se devanaba el caletre, m\u00e1s se perd\u00eda en extravagantes conjeturas. Sus camaradas hu\u00edan de \u00e9l como de un apestado; que cualidad de las almas mezquinas es abandonar al amigo en la hora de la desgracia, viniendo por ende a aumentar su zozobra el aislamiento a que se ve\u00eda condenado.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Pero como no queremos hacer participar al lector de la misma angustia, diremos de una vez que todo ello era una amable chanza del monarca, quien, vuelto a Madrid, llam\u00f3 a su secretario, y aboc\u00e1ndose con \u00e9l:<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014<span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">\u00bfSabes \u2014le interrog\u00f3\u2014 si est\u00e1 vacante el mando de alg\u00fan regimiento?<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014<span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Vuestra majestad no ha nombrado a\u00fan el jefe que ha de mandar, en la campa\u00f1a del Rosell\u00f3n, el regimiento de las \u201c\u00d3rdenes militares\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014<span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Pues extiende un nombramiento de coronel para el capit\u00e1n don Jos\u00e9 Fernando de Abascal y confi\u00e9rele ese mando.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Y su majestad sali\u00f3, dejando cariacontecido a su ministro.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Caprichos de esta naturaleza eran sobrado frecuentes en Carlos IV. Paseando una tarde en coche, se encontr\u00f3 detenido por el Vi\u00e1tico que marchaba a casa de un moribundo. El rey hizo subir en su carroza al sacerdote, y cirio en mano acompa\u00f1\u00f3 al Sacramento hasta el lecho del enfermo. Era este un abogado en agraz que, restablecido de su enfermedad, fue destinado por Carlos IV a la Audiencia del Cuzco, en donde el zumb\u00f3n y epigram\u00e1tico pueblo lo bautiz\u00f3 con el apodo del \u201coidor del Tabardillo\u201d. Sigamos con Abascal.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Veinticuatro horas despu\u00e9s sal\u00eda de su arresto, rodeado de las felicitaciones de los mismos que poco antes le hu\u00edan cobardemente. Solicit\u00f3 luego una entrevista con su majestad, en la que, tras de darle las gracias por sus mercedes, se avanz\u00f3 a significarle la curiosidad que lo aquejaba de saber lo que motivara su castigo.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">El rey, sonriendo con aire paternal, le dijo:<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014<span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">\u00a1Ideas, coronel, ideas!<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Terminada la campa\u00f1a de Rosell\u00f3n, en que hall\u00f3 gloriosa tumba de soldado el comandante en jefe del ej\u00e9rcito don Luis de Carbajal y Vargas, conde de la Uni\u00f3n y natural de Lima, fue Abascal ascendido a brigadier y trasladado a Am\u00e9rica con el car\u00e1cter de presidente de la Real Audiencia de Guadalajara.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Algunos a\u00f1os permaneci\u00f3 en M\u00e9xico don Fernando, sorprendi\u00e9ndose cada d\u00eda m\u00e1s del empe\u00f1o que el rey se tomaba en el adelanto de su carrera. Cierto es tambi\u00e9n que Abascal prestaba important\u00edsimos servicios a la corona. Baste decir que al ser trasladado al Per\u00fa con el t\u00edtulo de virrey, hizo su entrada en Lima, por retiro del excelent\u00edsimo se\u00f1or don Gabriel de Avil\u00e9s, a fines de julio de 1806, anunci\u00e1ndose como mariscal de campo, y que seis a\u00f1os despu\u00e9s fue nombrado marqu\u00e9s de la Concordia, en memoria de un regimiento que fund\u00f3 con este nombre para calmar la tempestad revolucionaria y del que, por m\u00e1s honrarlo, se declar\u00f3 coronel.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Abascal fue, hag\u00e1mosle justicia, esclarecido militar, h\u00e1bil pol\u00edtico y acertado administrador. Muri\u00f3 en Madrid en 1821, a los setenta y siete a\u00f1os de edad, invistiendo la alta clase de capit\u00e1n general.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Sus armas de familia eran: escudo en cruz; dos cuarteles en gules con castillo de plata, y dos en oro, con un lobo de sable pasante.<\/span><\/p>\n<p align=\"CENTER\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><strong>II<br \/>\n<\/strong><\/span><strong>Gajes del oficio<\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">All\u00e1 por los a\u00f1os de 1815, cuando la popularidad del virrey don Jos\u00e9 Fernando de Abascal comenzaba a convertirse en humo, cosa en que siempre viene a parar el incienso que se quema a los magnates, toc\u00f3le a su excelencia asistir a la Catedral en compa\u00f1\u00eda del Cabildo, Real Audiencia y miembros de la por entonces magn\u00edfica Universidad de San Marcos, para solemnizar una fiesta de tabla. Hab\u00edase encargado del serm\u00f3n un reverendo de la orden de predicadores, var\u00f3n muy entendido en s\u00famulas, gran comentador de los santos padres y sobre cuyo lustroso cerviguillo descansaba el docto capelo.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Subi\u00f3 su paternidad al sagrado p\u00falpito, ensart\u00f3 unos cuantos latinajos, y despu\u00e9s de media hora en que ech\u00f3 flores por el pico ostentando una erudici\u00f3n indigesta y gerundiana, descendi\u00f3 muy satisfecho entre los murmullos del auditorio.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Su excelencia, que ten\u00eda la pretensi\u00f3n de hombre entendido y apreciador del talento, no quiso desperdiciar la ocasi\u00f3n que tan a las manos se le presentaba, aunque para sus adentros el \u00fanico m\u00e9rito que hall\u00f3 al serm\u00f3n fue el de la brevedad, en lo cual, seg\u00fan el sentir de muy competentes cr\u00edticos de esa \u00e9poca, no andaba el se\u00f1or marqu\u00e9s descaminado. As\u00ed es que cuando el predicador se hallaba m\u00e1s embelesado en la sacrist\u00eda, recibiendo pl\u00e1cemes de sus allegados y aduladores, fue sorprendido por un ayuda de campo del virrey, que en nombre de su excelencia le invitaba a comer en palacio. No se lo hizo, por cierto, repetir el convidado y contest\u00f3 que, con sacrificio de su modestia, concurr\u00eda a la mesa del virrey.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Un banquete oficial no era en aquellos tiempos tan expansivo como en nuestros d\u00edas de congresos constitucionales; sin embargo, de que ya, por entonces, empezaba la rep\u00fablica a sacar los pies del plato y se hablaba muy a las callandas de patria y de libertad. Pero, volviendo a los banquetes, antes de que se me vaya el santo al cielo por echar una mano de pol\u00edtico palique, si bien no luc\u00eda en ellos la pulcra porcelana, se ostentaba en cambio la deslumbradora vajilla de plata, y si se desconoc\u00eda la cocina francesa con todos sus encantos, el gusto gastron\u00f3mico encontraba mucho de s\u00f3lido y suculento, y vayase lo uno por lo otro.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Nuestro reverendo, que as\u00ed hilvanaba un serm\u00f3n como devoraba un pollo en alioli o una sopa te\u00f3loga con prosaicas tajadas de tocino, hizo cumplido honor a la mesa de su excelencia, y aun agregan que se puso un tanto chispo con sendos tragos de catal\u00e1n y Valdepe\u00f1as, vinos que, sin bautizar, sal\u00edan de las moriscas cubas que el marqu\u00e9s reservaba para los d\u00edas de mantel largo, junto con el exquisito y alboratador aguardiente de Motocachi.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Terminada la comida, el virrey se asom\u00f3 al balc\u00f3n que mira a la calle de los Desamparados, y all\u00ed permaneci\u00f3 en sabrosa pl\u00e1tica con su comensal hasta la hora del teatro, \u00fanica distracci\u00f3n que se permit\u00eda su excelencia. El fraile, a quien el calorcillo del vino prestaba m\u00e1s locuacidad de la precisa, dio gusto a la lengua, desat\u00e1ndola en bellaquer\u00edas que su excelencia tom\u00f3 por frutos de un ingenio esclarecido.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Ello es que en esa noche el padre obtuvo una ping\u00fce capellan\u00eda, con la a\u00f1adidura de una cruz de brillantes para adorno de su rosario.<\/span><\/p>\n<p align=\"CENTER\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"CENTER\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><strong>III<br \/>\n<\/strong><\/span><strong>Sucesos notables de la \u00e9poca de Abascal<\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">A los cuatro meses de instalado en el gobierno don Jos\u00e9 Fernando de Abascal, y en el mismo d\u00eda en que se celebraba la inauguraci\u00f3n de la junta propagadora del fluido vacuno, lleg\u00f3 a Lima un propio con pliegos que comunicaban la noticia de la reconquista de Buenos Aires por Liniers. El propio, que se apellidaba Otayza, hizo el viaje de Buenos Aires a Lima en treinta y tres d\u00edas, y qued\u00f3 inutilizado para volver a montar a caballo. El virrey le asign\u00f3 una pensi\u00f3n vitalicia de cincuenta pesos; que lo r\u00e1pido de tal viaje raya, hoy mismo, en lo maravilloso y hac\u00eda al que lo efectu\u00f3 digno de recompensa.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">El 1\u00b0 de diciembre de 1806 se sinti\u00f3 en Lima un temblor que dur\u00f3 dos minutos y que hizo oscilar las torres de la ciudad. La braveza del mar en el Callao fue tanta, que las olas arrojaron por sobre la barraca del capit\u00e1n del puerto un ancla que pesaba treinta quintales. Gast\u00e1ronse ciento cincuenta mil pesos en reparar las murallas de la ciudad, y nueve mil en construir el arco o portada de Maravillas.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">En 1808 se instal\u00f3 el Colegio de abogados y se estren\u00f3 el cementerio general, en cuya f\u00e1brica se emplearon ciento diez mil pesos. Dos a\u00f1os despu\u00e9s se inaugur\u00f3 solemnemente el colegio de San Fernando para los estudiantes de Medicina.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Entre los acontecimientos notables de los a\u00f1os 1812 y 1813, consignaremos el gran incendio de Guayaquil, que destruy\u00f3 media ciudad; un hurac\u00e1n que arranc\u00f3 de ra\u00edz varios \u00e1rboles de la alameda de Lima, terremotos en Ica y Piura y la abolici\u00f3n del Santo Oficio.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">En octubre de 1807 se vio en Lima un cometa, y en noviembre de 1811 otro que durante seis meses permaneci\u00f3 visible sin necesidad de telescopio.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Los dem\u00e1s sucesos importantes \u2014y no son pocos\u2014 de la \u00e9poca de Abascal se relacionan con la guerra de Independencia, y exigir\u00edan de nosotros un estudio ajeno a la \u00edndole de las Tradiciones.<\/span><\/p>\n<p align=\"CENTER\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><strong>IV<br \/>\n<\/strong><\/span><strong>Que trata del ingenioso medio de que se vali\u00f3 un fraile\u00a0<\/strong><strong>para obligar al marqu\u00e9s a renunciar el gobierno<\/strong><\/p>\n<p lang=\"es-PE\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">El virrey, que se encontraba hac\u00eda alg\u00fan tiempo en lucha abierta con los miembros del Cabildo y el alto clero, se burlaba de los pasquines y an\u00f3nimos que pululaban no solo en las calles, sino hasta en los corredores de palacio. La grita popular, que amenazaba tomar las serias proporciones de un mot\u00edn, tampoco le inspiraba temores, porque su excelencia contaba con dos mil quinientos soldados para su resguardo, y con cuerdas nuevas de c\u00e1\u00f1amo para colgar racimos humanos en una horca.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Que Abascal era valiente hasta la temeridad lo comprueba, entre muchas acciones de su vida, la que vamos a apuntar. Hall\u00e1base, como buen espa\u00f1ol, durmiendo siesta en la tarde del 7 de noviembre de 1815, cuando le avisaron que en la plaza de Santa Catalina estaba formado el regimiento de Extremadura en plena rebeld\u00eda contra sus jefes, y que la desmoralizaci\u00f3n se hab\u00eda extendido ya a los cuarteles de h\u00fasares y dragones. El virrey mont\u00f3 precipitadamente a caballo, y sin esperar escolta, penetr\u00f3 solo en los cuarteles de los sublevados, bastando su presencia y energ\u00eda para restablecer el orden.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Realizada por entonces la Independencia de algunas Rep\u00fablicas americanas, la idea de libertad hac\u00eda tambi\u00e9n su camino en el Per\u00fa. Abascal hab\u00eda sofocado la revoluci\u00f3n en Tacna y en el Cuzco, y sus esfuerzos, por el momento, se consagraban a vencerla en el Alto Per\u00fa. Mientras \u00e9l permaneciese al frente del poder, juzgaban los patriotas de Lima que era casi imposible salir avante.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Felizmente, el premio otorgado por Abascal al molondro predicador vino a sugerir a otro religioso agustino, el padre Molero, hombre de ingenio y de positivo m\u00e9rito, que sus motivos tendr\u00eda para sentirse agraviado, la idea salvadora que sin notable esc\u00e1ndalo fastidiase a su excelencia oblig\u00e1ndolo a irse con la m\u00fasica a otra parte. Para ejecutar su plan le fue necesario ganarse al criado en cuya lealtad abrigaba m\u00e1s confianza el virrey, y he aqu\u00ed c\u00f3mo se produjo el mayor efecto a que un sermoncillo de mala muerte diera causa.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Una ma\u00f1ana, al acercarse el marqu\u00e9s de la Concordia a su mesa de escribir, vio sobre ella tres saquitos, los que mand\u00f3 arrojar a la calle despu\u00e9s de examinar su contenido. Su excelencia se encoleriz\u00f3, dio voces borrascosas, castig\u00f3 criados y aun es fama que se practicaron dos o tres arrestos. La broma probablemente no le hab\u00eda llegado a lo vivo hasta que se repiti\u00f3 a los quince d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Entonces no alborot\u00f3 el cotarro, sino que muy tranquilamente anunci\u00f3 a la Real Audiencia que no sent\u00e1ndole bien los aires de Lima y necesitando su salud de los cuidados de su hija \u00fanica, la hermosa Ramona Abascal \u2014que recientemente casada con el brigadier Pereira hab\u00eda partido para Espa\u00f1a\u2014, se dignase apoyar la renuncia que iba a dirigir a la corte. En efecto, por el primer gale\u00f3n que zarp\u00f3 del Callao para C\u00e1diz envi\u00f3 el consabido memorial, y el 7 de julio de 1816 entreg\u00f3 el mando a su favorito don Joaqu\u00edn de la Pezuela.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Claro, muy claro vio Abascal que la causa de la corona era perdida en el Per\u00fa, y como hombre cuerdo prefiri\u00f3 retirarse con todos sus laureles. \u00c9l escribi\u00f3 a uno de sus amigos de Espa\u00f1a estas prof\u00e9ticas palabras: \u201cHarto he hecho por atajar el torrente, y no quiero, ante la Historia y ante mi rey, cargar con la responsabilidad de que el Per\u00fa se pierda para Espa\u00f1a entre mis manos. Tal vez otro logre lo que yo no me siento con fuerzas para alcanzar\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">La honradez pol\u00edtica de Abascal y su lealtad al monarca superan a todo elogio. Una espl\u00e9ndida prueba de esto son las siguientes l\u00edneas que transcribimos de su bi\u00f3grafo don Jos\u00e9 Antonio de Lavalle:<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201c<span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Espa\u00f1a, invadida por las huestes de Napole\u00f3n, ve\u00eda at\u00f3nita los sucesos del Escorial, el viaje a Bayona y la prisi\u00f3n de Valencey, e indignada de tanta audacia, levant\u00e1base contra el usurpador. Pero con la prisi\u00f3n del rey se hab\u00eda perdido el centro de gravedad en la vasta monarqu\u00eda de Fernando VII, y las provincias americanas, aunque t\u00edmidamente a\u00fan, comenzaban a manifestar sus deseos de separarse de una corona que moralmente no exist\u00eda ya. Dicen que en Lima se le inst\u00f3 a Abascal para que colocase sobre sus sienes la corona de los Incas. Aseg\u00farase que Carlos IV le orden\u00f3 que no obedeciese a su hijo; que Jos\u00e9 Bonaparte le brind\u00f3 honores, y que Carlota, la princesa del Brasil, le dio sus plenos poderes. El noble anciano no se dej\u00f3 deslumhrar por el brillo de una corona. Con las l\u00e1grimas en los ojos cerr\u00f3 los o\u00eddos a la voz del que ya no era su rey; despreci\u00f3 indignado los ofrecimientos del invasor de su patria, y llam\u00f3 respetuosamente a su deber a la hermana de Fernando. La poblaci\u00f3n de Lima esperaba con la mayor ansiedad el d\u00eda destinado para jurar a Fernando VII, pues nadie ignoraba las encontradas intrigas que rodeaban a Abascal, la gratitud que \u00e9ste ten\u00eda a Carlos IV y la amistad que lo un\u00eda a Godoy. El anhelo general en Lima era la Independencia bajo el reinado de Abascal. Nobleza, clero, ej\u00e9rcito y pueblo lo deseaban y lo esperaban. Las tropas formadas en la plaza, el pueblo api\u00f1ado en las calles, las corporaciones reunidas en palacio aguardaban una palabra. Abascal, en su gabinete, era vivamente instado por sus amigos. Hombre al fin, sus ojos se deslumbraron con el esplendor del trono, y dicen que vacil\u00f3 un momento. Pero volviendo luego en s\u00ed, tom\u00f3 su sombrero y sali\u00f3 con reposado continente al balc\u00f3n de palacio, y todos le escucharon at\u00f3nitos hacer la solemne proclamaci\u00f3n de Fernando VII y prestar juramento al nuevo rey. Un grito inmenso de admiraci\u00f3n y entusiasmo acogi\u00f3 sus palabras, y el rostro del anciano se dilat\u00f3 con el placer que causa la conciencia del deber cumplido; placer tanto m\u00e1s intenso cuanto m\u00e1s doloroso ha sido vencer, para alcanzarlo, la flaca naturaleza de la humanidad\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"CENTER\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\"><strong>V<br \/>\n<\/strong><\/span><strong>La curiosidad se pena<\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Ahora saquemos del limbo al lector.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">El contenido de los saquitos que tan gran resultado produjeron era:<\/span><\/p>\n<p align=\"CENTER\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">SAL \u2013 HABAS \u2013 CAL<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">Sin consultar brujas descifr\u00f3 su excelencia esta charada en acci\u00f3n. Sopla, vivo te lo doy, y si muerto me lo das, t\u00fa me lo pagar\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">He aqu\u00ed por qu\u00e9 tom\u00f3 el tole para Espa\u00f1a el excelent\u00edsimo se\u00f1or don Jos\u00e9 Fernando de Abascal y por qu\u00e9 es llamado el \u201cVirrey del acertijo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: 'Bitstream Charter', serif; color: #808080;\">Si prefieres descargar este relato en formato PDF para leerlo off-line o impreso, haz clic en este enlace:\u00a0<a href=\"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Palma-El-virrey-de-la-adivinanza.pdf\"><span style=\"color: #808080;\">Ricardo Palma, \u00abEl virrey de la adivinanza\u00bb<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Palma (1833-1919) El virrey de la adivinanza Cr\u00f3nica de la \u00e9poca del trig\u00e9simoctavo virrey del Per\u00fa Edici\u00f3n para el club virtual de lectura En las nubes de la ficci\u00f3n Universidad del Pac\u00edfico, marzo de 2012 Texto perteneciente a la &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/textos-de-discusion\/ricardo-palma-el-virrey-de-la-adivinanza\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":9,"menu_order":1,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-334","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/334","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=334"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/334\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":765,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/334\/revisions\/765"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=334"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}