{"id":1942,"date":"2015-08-27T18:47:35","date_gmt":"2015-08-27T23:47:35","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/?page_id=1942"},"modified":"2015-08-27T18:47:35","modified_gmt":"2015-08-27T23:47:35","slug":"arthur-conan-doyle-las-cinco-semillas-de-naranja","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/textos-de-discusion\/arthur-conan-doyle-las-cinco-semillas-de-naranja\/","title":{"rendered":"Arthur Conan Doyle, \u201cLas cinco semillas de naranja\u201d"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\"><!--\np { margin-bottom: 0.25cm; line-height: 120%; }\n--><\/style>\n<p align=\"center\">Sir Arthur Conan Doyle (1859-1930)<\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Las cinco semillas de naranja<\/b><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><span style=\"font-size: small;\">Edici\u00f3n para el club virtual de lectura<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><span style=\"font-size: small;\"><i>En las nubes de la ficci\u00f3n<\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><span style=\"font-size: small;\">Universidad del Pac\u00edfico, agosto de 2015<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando reviso mis notas y memorias de los casos de Sherlock Holmes en el intervalo del 82 al 90, me encuentro con que son tantos los que presentan caracter\u00edsticas extra\u00f1as e interesantes, que no resulta f\u00e1cil saber cu\u00e1les elegir y cu\u00e1les dejar de lado. Pero hay algunos que han conseguido ya publicidad en los peri\u00f3dicos, y otros que no ofrecieron campo al desarrollo de las facultades peculiares que mi amigo posee en grado tan eminente, y que estos escritos tienen por objeto ilustrar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay tambi\u00e9n algunos que escaparon a su capacidad anal\u00edtica, y que, en calidad de narraciones, vendr\u00edan a resultar principios sin final, mientras que hay otros que fueron aclarados s\u00f3lo parcialmente, estando la explicaci\u00f3n de los mismos fundada en conjeturas y suposiciones, m\u00e1s bien que en una prueba l\u00f3gica absoluta, procedimiento que le era tan querido. Sin embargo, hay uno, entre estos \u00faltimos, tan extraordinario por sus detalles y tan sorprendente por sus resultados, que me siento tentado a dar un relato parcial del mismo, no obstante el hecho de que existen en relaci\u00f3n con \u00e9l determinados puntos que no fueron, ni lo ser\u00e1n jam\u00e1s, puestos en claro.<\/p>\n<p align=\"justify\">El a\u00f1o 87 nos proporciona una larga serie de casos de mayor o menor inter\u00e9s y de los que conservo constancia. Entre los encabezamientos de los casos de estos doce meses me encuentro con un relato de la aventura de la habitaci\u00f3n Paradol, de la Sociedad de Mendigos Aficionados, que se hallaba instalada en calidad de club lujoso en la b\u00f3veda inferior de un guardamuebles; con el de los hechos relacionados con la p\u00e9rdida del velero brit\u00e1nico Sophy Anderson; con el de las extra\u00f1as aventuras de los Grice Patersons, en la isla de Ufa, y, finalmente, con el del envenenamiento ocurrido en Camberwell. Se recordar\u00e1 que en este \u00faltimo caso consigui\u00f3 Sherlock Holmes demostrar que el muerto hab\u00eda dado cuerda a su reloj dos horas antes, y que, por consiguiente, se hab\u00eda acostado durante ese tiempo&#8230;, deducci\u00f3n que tuvo la mayor importancia en el esclarecimiento del caso. Quiz\u00e1 trace yo, m\u00e1s adelante, los bocetos de todos estos sucesos, pero ninguno de ellos presenta caracter\u00edsticas tan sorprendentes como las del extra\u00f1o cortejo de circunstancias para cuya descripci\u00f3n he tomado la pluma.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos encontr\u00e1bamos en los \u00faltimos d\u00edas de septiembre y las tormentas equinocciales se hab\u00edan echado encima con violencia excepcional. El viento hab\u00eda bramado durante todo el d\u00eda, y la lluvia hab\u00eda azotado las ventanas, de manera que, incluso aqu\u00ed, en el coraz\u00f3n del inmenso Londres, obra de la mano del hombre, nos ve\u00edamos forzados a elevar, de momento, nuestros pensamientos desde la diaria rutina de la vida, y a reconocer la presencia de las grandes fuerzas elementales que ladran al g\u00e9nero humano por entre los barrotes de su civilizaci\u00f3n, igual que fieras ind\u00f3mitas dentro de una jaula. A medida que iba entrando la noche, la tormenta fue haci\u00e9ndose m\u00e1s y m\u00e1s estrepitosa, y el viento lloraba y sollozaba dentro de la chimenea igual que un ni\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sherlock Holmes, a un lado del hogar, sentado melanc\u00f3licamente en un sill\u00f3n, combinaba los \u00edndices de sus registros de cr\u00edmenes, mientras que yo, en el otro lado, estaba absorto en la lectura de uno de los bellos relatos marineros de Clark Rusell. Hubo un momento en que el bramar de la tempestad del exterior pareci\u00f3 fundirse con el texto, y el chapoteo de la lluvia se alarg\u00f3 hasta dar la impresi\u00f3n del prolongado espumajeo de las olas del mar. Mi esposa hab\u00eda ido de visita a la casa de una t\u00eda suya, y yo me hospedaba por unos d\u00edas, y una vez m\u00e1s, en mis antiguas habitaciones de Baker Street.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfQu\u00e9 es eso?\u2014dije, alzando la vista hacia mi compa\u00f1ero\u2014. Fue la campanilla de la puerta, \u00bfverdad? \u00bfQui\u00e9n puede venir aqu\u00ed esta noche? Alg\u00fan amigo suyo, quiz\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Fuera de usted, yo no tengo ninguno \u2014me contest\u00f3\u2014. Y no animo a nadie a visitarme.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfSer\u00e1 entonces un cliente?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Entonces se tratar\u00e1 de un asunto grave. Nada podr\u00eda, de otro modo, obligar a venir aqu\u00ed a una persona con semejante d\u00eda y a semejante hora. Pero creo que es m\u00e1s probable que se trate de alguna vieja amiga de nuestra patrona.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se equivoc\u00f3, sin embargo, Sherlock Holmes en su conjetura, porque se oyeron pasos en el corredor, y alguien golpe\u00f3 en la puerta. Mi compa\u00f1ero extendi\u00f3 su largo brazo para desviar de s\u00ed la l\u00e1mpara y enderezar su luz hacia la silla desocupada en la que tendr\u00eda que sentarse cualquiera otra persona que viniese. Luego dijo:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00a1 Adelante!<\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre que entr\u00f3 era joven, de unos veintid\u00f3s a\u00f1os, a juzgar por su apariencia exterior; bien acicalado y elegantemente vestido, con un no s\u00e9 qu\u00e9 de refinado y fino en su porte. El paraguas, que era un arroyo, y que sosten\u00eda en la mano, y su largo impermeable brillante, delataban la furia del temporal que hab\u00eda tenido que aguantar en su camino. Enfocado por el resplandor de la l\u00e1mpara, mir\u00f3 ansiosamente a su alrededor, y yo pude fijarme en que su cara estaba p\u00e1lida y sus ojos cargados, como los de una persona a quien abruma alguna gran inquietud.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Debo a ustedes una disculpa \u2014dijo, subi\u00e9ndose hasta el arranque de la nariz las gafas doradas, a presi\u00f3n\u2014.Espero que mi visita no sea un entretenimiento. Me temo que haya tra\u00eddo hasta el interior de su abrigada habitaci\u00f3n algunos rastros de la tormenta.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Deme su impermeable y su paraguas \u2014dijo Holmes\u2014. Pueden permanecer colgados de la percha, y as\u00ed quedar\u00e1 usted libre de humedad por el momento. Veo que ha venido usted desde el Sudoeste.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014S\u00ed, de Horsham.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Esa mezcla de arcilla y de greda que veo en las punteras de su calzarlo es completamente caracter\u00edstica.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Vine en busca de consejo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Eso se consigue f\u00e1cil.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Y de ayuda.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Eso ya no es siempre tan f\u00e1cil.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014He o\u00eddo hablar de usted, se\u00f1or Holmes. Le o\u00ed contar al comandante Prendergast c\u00f3mo le salv\u00f3 usted en el esc\u00e1ndalo de Tankerville Club.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014S\u00ed, es cierto. Se le acus\u00f3 injustamente de hacer trampas en el juego.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Asegur\u00f3 que usted se dio ma\u00f1a para poner todo en claro.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Eso fue decir demasiado.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Que a usted no lo vencen nunca.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Lo he sido en cuatro ocasiones: tres veces por hombres, y una por cierta dama.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Pero \u00bfqu\u00e9 es eso comparado con el n\u00famero de sus \u00e9xitos?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Es cierto que, por lo general, he salido airoso.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Entonces, puede salirlo tambi\u00e9n en el caso m\u00edo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Le suplico que acerque su silla al fuego, y haga el favor de darme algunos detalles del mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014No se trata de un caso corriente.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Ninguno de los que a m\u00ed llegan lo son. Vengo a ser una especie de alto tribunal de apelaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Yo me pregunto, a pesar de todo, se\u00f1or, si en el transcurso de su profesi\u00f3n ha escuchado jam\u00e1s el relato de una serie de acontecimientos m\u00e1s misteriosos e inexplicables que los que han ocurrido en mi propia familia.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Lo que usted dice me llena de inter\u00e9s \u2014le dijo Holmes\u2014. Por favor, expl\u00edquenos desde el principio los hechos fundamentales, y yo podr\u00e9 luego interrogarle sobre los detalles que a m\u00ed me parezcan de la m\u00e1xima importancia.<\/p>\n<p align=\"justify\">El joven acerc\u00f3 la silla, y adelant\u00f3 sus pies h\u00famedos hacia la hoguera.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Me llamo John Openshaw \u2014dijo\u2014, pero, por lo que a m\u00ed me parece, creo que mis propias actividades tienen poco que ver con este asunto espantoso. Se trata de una cuesti\u00f3n hereditaria, de modo que, para darles una idea de los hechos, no tengo m\u00e1s remedio que remontarme hasta el comienzo del asunto. Deben ustedes saber que mi abuelo ten\u00eda dos hijos: mi t\u00edo El\u00edas y mi padre Jos\u00e9. Mi padre pose\u00eda, en Coventry, una peque\u00f1a f\u00e1brica, que ampli\u00f3 al inventarse las bicicletas. Pose\u00eda la patente de la llanta irrompible Openshaw, y alcanz\u00f3 tal \u00e9xito en su negocio, que consigui\u00f3 venderlo y retirarse con un relativo bienestar. Mi t\u00edo El\u00edas emigr\u00f3 a Am\u00e9rica siendo todav\u00eda joven, y se estableci\u00f3 de plantador en Florida, de donde llegaron noticias de que hab\u00eda prosperado mucho. En los comienzos de la guerra pele\u00f3 en el ej\u00e9rcito de Jackson, y m\u00e1s adelante en el de Hood, ascendiendo en \u00e9ste hasta el grado de coronel. Cuando Lee se rindi\u00f3, volvi\u00f3 mi t\u00edo a su plantaci\u00f3n, en la que permaneci\u00f3 por espacio de tres o cuatro a\u00f1os. Hacia el mil ochocientos sesenta y nueve o mil ochocientos setenta, regres\u00f3 a Europa y compr\u00f3 una peque\u00f1a finca en Sussex, cerca de Horsham. Hab\u00eda hecho una fortuna muy considerable, y si abandon\u00f3 Norteam\u00e9rica fue movido de su antipat\u00eda a los negros, y de su desagrado por la pol\u00edtica del partido republicano de concederles la liberaci\u00f3n de la esclavitud. Era un hombre extra\u00f1o, arrebatado y violento, muy mal hablado cuando le dominaba la ira, y por dem\u00e1s retra\u00eddo. Dudo de que pusiese ni una sola vez los pies en Londres durante los a\u00f1os que vivi\u00f3 en Horsham. Pose\u00eda alrededor de su casa un jard\u00edn y tres o cuatro campos de deportes, y en ellos se ejercitaba, aunque con mucha frecuencia no sal\u00eda de la habitaci\u00f3n durante semanas enteras. Beb\u00eda much\u00edsimo aguardiente, fumaba por dem\u00e1s, pero no quer\u00eda tratos sociales, ni amigos, ni aun siquiera que le visitase su hermano. Contra m\u00ed no ten\u00eda nada, mejor dicho, se encaprich\u00f3 conmigo, porque cuando me conoci\u00f3 era yo un jovencito de doce a\u00f1os, m\u00e1s o menos. Esto debi\u00f3 de ocurrir hacia el a\u00f1o mil ochocientos setenta y ocho, cuando llevaba ya ocho o nueve a\u00f1os en Inglaterra. Pidi\u00f3 a mi padre que me dejase vivir con \u00e9l, y se mostr\u00f3 muy cari\u00f1oso conmigo, a su manera. Cuando estaba sereno, gustaba de jugar conmigo al chaquete y a las damas, y me hac\u00eda portavoz suyo junto a la servidumbre y con los proveedores, de modo que para cuando tuve diecis\u00e9is a\u00f1os era yo el verdadero se\u00f1or de la casa.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201dYo guardaba las llaves y pod\u00eda ir a donde bien me pareciese y hacer lo que me diese la gana, con tal que no le molestase cuando \u00e9l estaba en sus habitaciones reservadas. Una excepci\u00f3n me hizo, sin embargo; hab\u00eda entre los \u00e1ticos una habitaci\u00f3n independiente, un camaranch\u00f3n que estaba siempre cerrado con llave, y al que no permit\u00eda que entr\u00e1semos ni yo ni nadie. Llevado de mi curiosidad de muchacho, mir\u00e9 m\u00e1s de una vez por el ojo de la cerradura, sin que llegase a descubrir dentro sino lo corriente en tales habitaciones, es decir, una cantidad de viejos ba\u00fales y bultos. Cierto d\u00eda, en el mes de marzo de mil ochocientos ochenta y tres, hab\u00eda encima de la mesa, delante del coronel, una carta cuyo sello era extranjero. No era cosa corriente que el coronel recibiese cartas, porque todas sus facturas se pagaban en dinero contante, y no ten\u00eda ninguna clase de amigos. Al coger la carta, dijo: \u00ab\u00a1Es de la India! \u00a1Trae la estampilla de Pondicherry! \u00bfQu\u00e9 podr\u00e1 ser?\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201dAl abrirla precipitadamente saltaron del sobre cinco peque\u00f1as y resecas semillas de naranja, que tintinearon en su plato. Yo romp\u00ed a re\u00edr, pero, al ver la cara de mi t\u00edo, se cort\u00f3 la risa en mis labios. Le colgaba la mand\u00edbula, se le saltaban los ojos, se le hab\u00eda vuelto la piel del color de la masilla, y miraba fijamente el sobre que sosten\u00eda a\u00fan en aun manos temblorosas. Dej\u00f3 escapar un chillido, y exclam\u00f3 luego: \u00abK. K. K. \u00a1 Dios santo, Dios santo, mis pecados me han dado alcance!\u00bb. \u00ab\u00bfQu\u00e9 significa eso, t\u00edo?\u00bb, exclam\u00e9. \u00abMuerte\u00bb, me dijo, y levant\u00e1ndose de la mesa, se retir\u00f3 a su habitaci\u00f3n, dej\u00e1ndome estremecido de horror. Ech\u00e9 mano al sobre, y vi garrapateada en tinta roja, sobre la patilla interior, encima mismo del engomado, la letra K, repetida tres veces. No hab\u00eda nada m\u00e1s, fuera de las cinco semillas resecas. \u00bfQu\u00e9 motivo pod\u00eda existir para espanto tan excesivo? Me alej\u00e9 de la mesa del desayuno y, cuando yo sub\u00eda por las escaleras, me tropec\u00e9 con mi t\u00edo, que bajaba por ellas, trayendo en una mano una vieja llave ro\u00f1osa, y en la otra, una caja peque\u00f1a de bronce, por el estilo de las de guardar el dinero. \u00abQue hagan lo que les d\u00e9 la gana, pero yo los tendr\u00e9 en jaque una vez m\u00e1s. Dile a Mary que necesito que encienda hoy fuego en mi habitaci\u00f3n, y env\u00eda a buscar a Fordham, el abogado de Horsham.\u00bb Hice lo que se me ordenaba y, cuando lleg\u00f3 el abogado, me pidieron que subiese a la habitaci\u00f3n. Ard\u00eda vivamente el fuego, y en la rejilla del hogar se amontonaba una gran masa de cenizas negras y sueltas, como de papel quemado, en tanto que la caja de bronce estaba muy cerca y con la tapa abierta. Al mirar yo la caja, descubr\u00ed, sobresaltado, en la tapa la triple K, que hab\u00eda le\u00eddo aquella ma\u00f1ana en el sobre.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201d\u00abJohn \u2014me dijo mi t\u00edo\u2014, deseo que firmes como testigo mi testamento. Dejo la finca, con todas sus ventajas e inconvenientes, a mi hermano, es decir, a tu padre, de quien, sin duda, vendr\u00e1 a parar a ti. Si consegu\u00eds disfrutarla en paz, santo y bueno. Si no lo consegu\u00eds, seguid mi consejo, muchacho, y abandonadla a vuestro peor enemigo. Lamento dejaros un arma as\u00ed, de dos filos, pero no s\u00e9 qu\u00e9 giro tomar\u00e1n las cosas. Ten la bondad de firmar este documento en el sitio que te indica, el se\u00f1or Fordham.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201dFirm\u00e9 el documento d\u00f3nde se me indic\u00f3, y el abogado se lo llev\u00f3 con \u00e9l. Como ustedes se imaginar\u00e1n, aquel extra\u00f1o incidente me produjo la m\u00e1s profunda impresi\u00f3n: lo sopes\u00e9 en mi mente, y le di vueltas desde todos los puntos de vista, sin conseguir encontrarle explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201dPero no consegu\u00ed librarme de un vago sentimiento de angustia que dej\u00f3 en m\u00ed, aunque esa sensaci\u00f3n fue embot\u00e1ndose a medida que pasaban semanas sin que ocurriese nada que tiurbase la rutina diaria de nuestras vidas. Sin embargo, pude notar un cambio en mi t\u00edo. Beb\u00eda m\u00e1s que nunca, y se mostraba todav\u00eda menos inclinado al trato con nadie. Pasaba la mayor parte del tiempo metido en su habitaci\u00f3n, con la llave echada por dentro, pero a veces sal\u00eda como pose\u00eddo de un furor de borracho, se lanzaba fuera de la casa, y se paseaba por el jard\u00edn impetuosamente, esgrimiendo en la mano un rev\u00f3lver y diciendo a gritos que a \u00e9l no le asustaba nadie y que \u00e9l no se dejaba enjaular, como oveja en el redil, ni por hombres ni por diablos. Pero una vez que se le pasaban aquellos arrebatos, corr\u00eda de una manera alborotada a meterse dentro, y cerraba con llave y atrancaba la puerta, como quien ya no puede seguir haciendo frente al espanto que se esconde en el fondo mismo de su alma. En tales momentos, y aun en tiempo fr\u00edo, he visto yo relucir su cara de humedad, como si acabase de sacarla del interior de la jofaina. Para terminar, se\u00f1or Holmes, y no abusar de su paciencia, lleg\u00f3 una noche en que hizo una de aquellas salidas suyas de borracho, de la que no regres\u00f3. Cuando salimos a buscarlo, nos lo encontramos boca abajo, dentro de una peque\u00f1a charca recubierta de espuma verdosa que hab\u00eda al extremo del jard\u00edn. No presentaba se\u00f1al alguna de violencia, y la profundidad del agua era s\u00f3lo de dos pies, y por eso el Jurado, teniendo en cuenta sus conocidas excentricidades, dict\u00f3 veredicto de suicidio. Pero a m\u00ed, que sab\u00eda de qu\u00e9 modo retroced\u00eda ante el solo pensamiento de la muerte, me cost\u00f3 mucho trabajo convencerme de que se hab\u00eda salido de su camino para ir a buscarla. Sin embargo, la cosa pas\u00f3, entrando mi padre en posesi\u00f3n de la finca y de unas catorce mil libras que mi t\u00edo ten\u00eda a su favor en un Banco.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Un momento\u2014le interrumpi\u00f3 Holmes\u2014. Preveo ya que su relato es uno de los m\u00e1s notables que he tenido ocasi\u00f3n de o\u00edr jam\u00e1s. H\u00e1game el favor de decirme la fecha en que su t\u00edo recibi\u00f3 la carta y la de su supuesto suicidio.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014La carta lleg\u00f3 el d\u00eda diez de marzo de mil ochocientos ochenta y tres. Su muerte tuvo lugar siete semanas m\u00e1s tarde, en la noche del d\u00eda dos de mayo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Gracias. Puede usted seguir.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Cuando mi padre se hizo cargo de la finca de Horsham, llev\u00f3 a cabo, a petici\u00f3n m\u00eda, un registro cuidadoso del \u00e1tico que hab\u00eda permanecido siempre cerrado. Encontramos all\u00ed la caja de bronce, aunque sus documentos hab\u00edan sido destruidos. En la parte interior de la tapa hab\u00eda una etiqueta de papel, en la que estaban repetidas las iniciales, y debajo de \u00e9stas, la siguiente inscripci\u00f3n: \u00abCartas, memoranda, recibos y registro.\u00bb Supusimos que esto indicaba la naturaleza de los documentos que hab\u00eda destruido el coronel Openshaw. Fuera de esto, no hab\u00eda en el \u00e1tico nada de importancia, aparte de gran cantidad de papeles y cuadernos desparramados que se refer\u00edan a la vida de mi t\u00edo en Norteam\u00e9rica. Algunos de ellos pertenec\u00edan a la \u00e9poca de la guerra, y demostraban que \u00e9l hab\u00eda cumplido bien con su deber, teniendo fama de ser un soldado valeroso. Otros llevaban la fecha de los tiempos de la reconstrucci\u00f3n de los estados del Sur, y se refer\u00edan a cosas de pol\u00edtica, siendo evidente que mi t\u00edo hab\u00eda tomado parte destacada en la oposici\u00f3n contra los que en el Sur se llamaron pol\u00edticos hambrones, que hab\u00edan sido enviados desde el Norte. Mi padre vino a vivir en Horsham a principios del ochenta y cuatro, y todo march\u00f3 de la mejor manera que pod\u00eda desearse hasta el mes de enero del ochenta y cinco. Estando mi padre y yo sentados en la mesa del desayuno el cuarto d\u00eda despu\u00e9s del de A\u00f1o Nuevo, o\u00ed de pronto que mi padre daba un agudo grito de sorpresa. Y lo vi sentado, con un sobre reci\u00e9n abierto en una mano y cinco semillas secas de naranja en la palma abierta de la otra.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201dSe hab\u00eda re\u00eddo siempre de lo que calificaba de fant\u00e1stico relato m\u00edo acerca del coronel, pero ahora ve\u00eda con gran desconcierto y recelo que \u00e9l se encontraba ante un hecho igual. \u00ab\u00bfQu\u00e9 diablos puede querer decir esto, John?\u00bb, tartamude\u00f3. A m\u00ed se me hab\u00eda vuelto de plomo el coraz\u00f3n, y dije: \u00abEs el K. K. K.\u00bb Mi padre mir\u00f3 en el interior del sobre y exclam\u00f3: \u00abEn efecto, aqu\u00ed est\u00e1n las mismas letras. Pero \u00bfqu\u00e9 es lo que hay escrito encima de ellas?\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201dYo le\u00ed, mirando por encima de su hombro: \u00abColoque los documentos encima de la esfera del reloj de sol\u00bb \u00ab\u00bfQu\u00e9 documentos y qu\u00e9 reloj de sol?\u00bb, pregunt\u00f3 \u00e9l. \u00abEl reloj de sol est\u00e1 en el jard\u00edn. No hay otro \u2014dije yo\u2014. Pero los documentos deben de ser los que fueron destruidos\u00bb, \u00ab\u00a1Puf! \u2014dijo \u00e9l, aferr\u00e1ndose a su valor\u2014. Vivimos aqu\u00ed en un pa\u00eds civilizado en el que no caben esta clase de idioteces. \u00bfDe d\u00f3nde procede la carta?\u00bb \u00abDe Dundee\u00bb, contest\u00e9, examinando la estampilla de Correos. \u00abAlg\u00fan bromazo absurdo \u2014dijo mi padre\u2014. \u00bfQu\u00e9 me vienen a m\u00ed con relojes de sol y con documentos? No har\u00e9 caso alguno de semejante absurdo.\u00bb \u00abYo, desde luego, me pondr\u00eda en comunicaci\u00f3n con la Polic\u00eda\u00bb, le dije. \u00abPara que encima se me riesen. No har\u00e9 nada de eso.\u00bb \u00abAutor\u00edceme entonces a que lo haga yo.\u00bb \u00abDe ninguna manera. Te lo proh\u00edbo. No quiero que se arme un jaleo por semejante tonter\u00eda.\u00bb De nad\u00f3 vali\u00f3 el que yo discutiese con \u00e9l, porque mi padre era hombre por dem\u00e1s terco. Sin embargo, viv\u00ed esos d\u00edas con el coraz\u00f3n lleno de presagios ominosos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201dEl tercer d\u00eda, despu\u00e9s de recibir la carta, march\u00f3 mi padre a visitar a un viejo amigo suyo, el comandante Freebody, que est\u00e1 al mando de uno de los fuertes que hay en los altos de Portsdown Hill. Me alegr\u00e9 de que se hubiese marchado, pues me parec\u00eda que hall\u00e1ndose fuera de casa estaba m\u00e1s alejado del peligro. En eso me equivoqu\u00e9, sin embargo. Al segundo d\u00eda de su ausencia recib\u00ed un telegrama del comandante en el que me suplicaba que acudiese all\u00ed inmediatamente. Mi padre hab\u00eda ca\u00eddo por la boca de uno de los profundos pozos de cal que abundan en aquellos alrededores, y yac\u00eda sin sentido, con el cr\u00e1neo fracturado. Me traslad\u00e9 hasta all\u00ed a toda prisa, pero mi padre muri\u00f3 sin haber recobrado el conocimiento. Seg\u00fan parece, regresaba, ya entre dos luces, desde Fareham, y como desconoc\u00eda el terreno y la boca del pozo estaba sin cercar, el Jurado no titube\u00f3 en dar su veredicto de muerte producida por causa accidental. Por mucho cuidado que yo puse en examinar todos los hechos relacionados con su muerte, nada pude descubrir que sugiriese la idea de asesinato. No mostraba se\u00f1ales de violencia, ni hab\u00eda huellas de pies, ni robo, ni constancia de que se hubiese observado por las carreteras la presencia de extranjeros. No necesito, sin embargo, decir a ustedes que yo estaba muy lejos de tenerlas todas conmigo, y que casi estaba seguro de que se hab\u00eda tramado a su alrededor alg\u00fan complot siniestro. De esa manera tortuosa fue como entr\u00e9 en posesi\u00f3n de mi herencia. Ustedes me preguntar\u00e1n por qu\u00e9 no me desembarac\u00e9 de la misma. Les contestar\u00e9 que no lo hice porque estaba convencido de que nuestras dificultades se derivaban, de una manera u otra, de alg\u00fan incidente de la vida de mi t\u00edo, y que el peligro ser\u00eda para m\u00ed tan apremiante en una casa como en otra. Mi pobre padre hall\u00f3 su fin durante el mes de enero del a\u00f1o ochenta y cinco, y desde entonces han transcurrido dos a\u00f1os y ocho meses. Durante todo ese tiempo yo he vivido feliz en Horsham, y ya empezaba a tener la esperanza de que aquella maldici\u00f3n se hab\u00eda alejado de la familia, y que hab\u00eda acabado en la generaci\u00f3n anterior. Sin embargo, me apresur\u00e9 demasiado a tranquilizarme; ayer por la ma\u00f1ana cay\u00f3 el golpe exactamente en la misma forma que hab\u00eda ca\u00eddo sobre mi padre.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">El joven sac\u00f3 del chaleco un sobre arrugado, y volvi\u00e9ndolo boca abajo encima de la mesa, hizo saltar del mismo cinco peque\u00f1as semillas secas de naranja.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014He aqu\u00ed el sobre \u2014prosigui\u00f3\u2014. El estampillado es de Londres, sector del Este. En el interior est\u00e1n las mismas palabras que tra\u00eda el sobre de mi padre: \u00abK. K. K.\u00bb, y las de \u00abColoque los documentos encima de la esfera del reloj de sol\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfQu\u00e9 ha hecho usted?\u2014pregunt\u00f3 Holmes.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Nada.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfNada?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014A decir verdad \u2014y hundi\u00f3 el rostro dentro de sus manos delgadas y blancas\u2014 me sent\u00ed perdido. Algo as\u00ed como un pobre conejo cuando la serpiente avanza retorci\u00e9ndose hacia \u00e9l. Me parece que estoy entre las garras de una cat\u00e1strofe inexorable e irresistible, de la que ninguna previsi\u00f3n o precauci\u00f3n puede guardarme.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00a1Vaya, vaya! \u2014exclam\u00f3 Sherlock Holmes\u2014. Es preciso que usted act\u00fae, hombre, o est\u00e1 usted perdido. \u00danicamente su energ\u00eda le puede salvar. No son momentos \u00e9stos de entregarse a la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014He visitado a la Polic\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfy qu\u00e9?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Pues escucharon mi relato con una sonrisa. Estoy seguro de que el inspector ha llegado a la conclusi\u00f3n de que las cartas han sido otros tantos bromazos, y que las muertes de mis parientes se deben a simples accidentes, seg\u00fan dictamin\u00f3 el Jurado, y no deb\u00edan ser relacionadas con las cartas de advertencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Holmes agit\u00f3 violentamente sus pu\u00f1os cerrados en el aire, y exclam\u00f3:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00a1Qu\u00e9 inaudita imbecilidad!<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Sin embargo, me han otorgado la protecci\u00f3n de un guardia, al que han autorizado para que permanezca en la casa.<\/p>\n<p align=\"justify\">Otra vez Holmes agit\u00f3 furioso los cu\u00f1os en el aire, y dijo:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfC\u00f3mo es que ha venido usted a verme? Y sobre todo, \u00bfpor qu\u00e9 no lo ha hecho inmediatamente?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Nada sab\u00eda de usted. Ha sido hoy cuando habl\u00e9 al comandante Prendergast sobre el apuro en que me hallo, y \u00e9l me aconsej\u00f3 que viniese a verle a usted.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014En realidad han transcurrido ya dos d\u00edas desde que recibi\u00f3 la carta. Deber\u00edamos haber entrado en acci\u00f3n antes de ahora. Me imagino que no poseer\u00e1 usted ning\u00fan otro dato fuera de los que nos ha expuesto, ni ning\u00fan detalle sugeridor que pudiera servirnos de ayuda.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014S\u00ed, tengo una cosa m\u00e1s \u2014dijo John Openshaw. Registr\u00f3 en el bolsillo de su chaqueta, y, sacando un pedazo de papel azul descolorido, lo extendi\u00f3 encima de la mesa, agregando\u2014: Conservo un vago recuerdo de que los estrechos m\u00e1rgenes que quedaron sin quemar entre las cenizas el d\u00eda en que mi t\u00edo ech\u00f3 los documentos al fuego eran de \u00e9ste mismo color. Encontr\u00e9 esta hoja \u00fanica en el suelo de su habitaci\u00f3n, y me inclino a creer que pudiera tratarse de uno de los documentos, que quiz\u00e1 se le vol\u00f3 de entre los otros, salv\u00e1ndose de ese modo de la destrucci\u00f3n. No creo que nos ayude mucho, fuera de que en \u00e9l se habla tambi\u00e9n de las semillas. Mi opini\u00f3n es que se trata de una p\u00e1gina que pertenece a un diario secreto. La letra es indiscutiblemente de mi t\u00edo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Holmes cambi\u00f3 de sitio la l\u00e1mpara, y \u00e9l y yo nos inclinamos sobre la hoja de papel, cuyo borde irregular demostraba que hab\u00eda sido, en efecto, arrancada de un libro. El encabezamiento dec\u00eda \u00abMarzo, 1869\u00bb, y debajo del mismo las siguientes enigm\u00e1ticas noticias<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab<i>4. Vino Hudson. El mismo programa de siempre. <\/i><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bb<i>7. Enviadas las semillas a McCauley, Paramore, y Swain, de St. Augustine. <\/i><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bb<i>9. McCauley se larg\u00f3. <\/i><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bb<i>10. John Swain se larg\u00f3. <\/i><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bb<i>12. Visitado Paramore. Todo bien.<\/i>\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Gracias\u2014dijo Holmes, doblando el documento y devolvi\u00e9ndoselo a nuestro visitante\u2014. Y ahora, no pierda por nada del mundo un solo instante. No disponemos de tiempo ni siquiera para discutir lo que me ha relatado. Es preciso que vuelva usted a casa ahora, mismo, y que act\u00fae.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfY qu\u00e9 tengo que hacer?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014S\u00f3lo se puede hacer una cosa, y es preciso hacerla en el acto. Ponga usted esa hoja de papel dentro de la caja de metal que nos ha descrito. Meta asimismo una carta en la que les dir\u00e1, que todos los dem\u00e1s papeles fueron quemados por su t\u00edo, siendo \u00e9ste el \u00fanico que queda. Debe usted expresarlo en una forma que convenga. Despu\u00e9s de hecho eso, colocar\u00e1 la caja encima del reloj de sol, de acuerdo con las indicaciones. \u00bfMe comprende?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Perfectamente.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014No piense por ahora en venganzas ni en nada por ese estilo. Creo que eso lo lograremos por el intermedio de la ley; pero tenemos que tejer a\u00fan nuestra tela de ara\u00f1a, mientras que la de ellos est\u00e1 ya tejida. Lo primero en que hay que pensar es en apartar el peligro apremiante que le amenaza. Lo segundo consistir\u00e1 en aclarar el misterio y castigar a los criminales.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Le doy a usted las gracias \u2014dijo el joven, levant\u00e1ndose y ech\u00e1ndose encima el impermeable. Me ha dado usted nueva vida y esperanza. Seguir\u00e9, desde luego, su consejo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014No pierda un solo instante. Y, sobre todo, cu\u00eddese bien entre tanto, porque yo no creo que pueda existir la menor duda de que est\u00e1 usted amenazado por un peligro muy real e inminente. \u00bfC\u00f3mo va a hacer el camino de regreso?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Por tren, desde la estaci\u00f3n Waterloo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014A\u00fan no son las nueve. Las calles estar\u00e1n concurridas, y por eso conf\u00edo en que no corre usted peligro. Pero, a pesar de todo, por muy en guardia que est\u00e9 usted, nunca lo estar\u00e1 bastante.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Voy armado.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Bien est\u00e1. Ma\u00f1ana me pondr\u00e9 yo a trabajar en su asunto.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfLe ver\u00e9, pues, en Horsham?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014No, porque su secreto se oculta en Londres, y en Londres ser\u00e1 donde yo lo busque.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Entonces. yo vendr\u00e9 a visitarle a usted dentro de un par de d\u00edas, y le traer\u00e9 noticias de lo que me haya ocurrido con los papeles y la caja. Lo consultar\u00e9 en todo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos estrech\u00f3 las manos y se retir\u00f3. El viento segu\u00eda bramando fuera, y la lluvia tamborileaba y salpicaba las ventanas. Aquel relato tan desatinado y extra\u00f1o parec\u00eda habernos llegado de entre los elementos desencadenados, como si la tempestad lo hubiese arrojado sobre nosotros igual que un tallo de alga marina, y que esos mismos elementos se lo hubiesen tragado luego otra vez. Sherlock Holmes permaneci\u00f3 alg\u00fan tiempo en silencio, con la cabeza inclinada y los ojos fijos en el rojo resplandor del fuego. Luego encendi\u00f3 su pipa, se recost\u00f3 en el respaldo de su asiento, y se qued\u00f3 contemplando los anillos de humo azul que se persegu\u00edan los unos a los otros en su ascenso hacia el techo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Creo Watson \u2014dijo, por fin, como comentario\u2014, que no hemos tenido entre todos nuestros casos ninguno m\u00e1s fant\u00e1stico que \u00e9ste.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Con excepci\u00f3n, quiz\u00e1, del Signo de los Cuatro.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Bien, s\u00ed. Con excepci\u00f3n, quiz\u00e1, de \u00e9se. Sin embargo, creo que este John Openshaw se mueve entre peligros todav\u00eda mayores que los que rodeaban a los Sholtos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Pero \u00bfno ha formado usted ninguna hip\u00f3tesis concreta sobre la naturaleza de estos peligro?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Sobre su naturaleza no caben ya hip\u00f3tesis \u2014me contest\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfCu\u00e1l es, pues? \u00bfQui\u00e9n es este K. K. K., y por qu\u00e9 raz\u00f3n persigue a esta desdichada familia? Sherlock Holmes cerr\u00f3 los ojos, y apoy\u00f3 los codos en los brazos del sill\u00f3n, juntando las yemas de los dedos de las manos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Al razonador ideal \u2014coment\u00f3\u2014deber\u00eda bastarle un solo hecho, cuando lo ha visto en todas sus implicaciones, para deducir del mismo no s\u00f3lo la cadena de sucesos que han conducido hasta \u00e9l, sino tambi\u00e9n los resultados que hab\u00edan de seguirse. De la misma manera que Cuvier sab\u00eda hacer la descripci\u00f3n completa de un animal con el examen de un solo hueso, de igual manera el observador que ha sabido comprender por completo uno de los eslabones de toda una serie de incidentes, debe saber explicar con exactitud todos los dem\u00e1s, los anteriores y los posteriores. No nos hacemos todav\u00eda una idea de los resultados que es capaz de conseguir la raz\u00f3n por s\u00ed sola. Podr\u00edamos resolver mediante el estudio ciertos problemas cuya soluci\u00f3n ha desconcertado por completo a quienes la buscaron por medio de los sentidos. Sin embargo, para alcanzar en este arte la c\u00faspide, necesitar\u00eda el razonador saber manejar todos los hechos que han llegado a conocimiento suyo. Esto implica, como f\u00e1cilmente comprender\u00e1 usted, la posesi\u00f3n de todos los conocimientos a que muy pocos llegan, incluso en estos tiempos de libertad educativa y de enciclopedias. Sin embargo, lo que no resulta imposible es el que un hombre llegue a poseer todos los conocimientos que le han de ser probablemente \u00fatiles en su labor, esto es lo que yo me he esforzado por hacer en el caso m\u00edo. Usted, si mal no recuerdo, concret\u00f3, en los primeros d\u00edas de nuestra amistad, los l\u00edmites precisos de esos conocimientos m\u00edos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014S\u00ed \u2014le contest\u00e9, ech\u00e1ndome a re\u00edr\u2014. Hice un documento curioso. En filosof\u00eda, astronom\u00eda y pol\u00edtica le puse a usted cero, lo recuerdo. En bot\u00e1nica, irregular; en geolog\u00eda, profundo en lo que toca a manchas de barro cogidas en una zona de cincuenta millas alrededor de Londres; en qu\u00edmica, exc\u00e9ntrico; en anatom\u00eda, asistem\u00e1tico; en literatura, sensacionalista, y en historia de cr\u00edmenes, \u00fanico; y adem\u00e1s, violinista, boxeador, esgrimista, abogado y autoenvenenador por medio de la coca\u00edna y del tabaco. Esos eran, si mal no recuerdo, los puntos m\u00e1s notables de mi an\u00e1lisis.<\/p>\n<p align=\"justify\">Holmes se sonri\u00f3 al escuchar la \u00faltima calificaci\u00f3n, y dijo:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Digo ahora, como dije entonces, que toda persona deber\u00eda tener en el \u00e1tico de su cerebro el surtido de mobiliario que es probable que necesite, y que todo lo dem\u00e1s puede guardarlo en el desv\u00e1n de su biblioteca, donde puede echarle mano cuando tenga precisi\u00f3n de algo. Ahora bien: al enfrentarnos con un problema como el que nos ha sido sometido esta noche, necesitamos dominar todos nuestros recursos. Tenga usted la bondad de alcanzarme la letra K de esta enciclopedia norteamericana que hay en ese estante que tiene a su lado. Gracias. Estudiemos ahora la situaci\u00f3n y veamos lo que de la misma puede deducirse. Empezaremos con la firme presunci\u00f3n de que el coronel Openshaw tuvo alg\u00fan motivo importante para abandonar Norteam\u00e9rica. Los hombres, a su edad, no cambian todas, sus costumbres, ni cambian por gusto suyo el clima encantador de Florida por la vida solitaria en una ciudad inglesa de provincias. El extraordinario apego a la soledad que demostr\u00f3 en Inglaterra sugiere la idea de que sent\u00eda miedo de alguien o de algo; de modo, pues, que podemos aceptar como hip\u00f3tesis de trabajo la de que fue el miedo lo que le empuj\u00f3 fuera de Norteam\u00e9rica. En cuanto a lo que \u00e9l tem\u00eda, s\u00f3lo podemos deducirlo por el estudio de las tremendas cartas que \u00e9l y sus herederos recibieron. \u00bfSe fij\u00f3 usted en las estampillas que se\u00f1alaban el punto de procedencia?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014La primera tra\u00eda el de Pondicherry; la segunda, el de Dundee, y la tercera, el de Londres.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014La del este de Londres. \u00bfQu\u00e9 saca usted en consecuencia de todo ello?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Pues que se trata de puertos de mar, es decir, que el que escribi\u00f3 las cartas se hallaba a bordo de un barco.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Muy bien. Ya tenemos, pues, una pista. No puede caber duda de que, seg\u00fan toda probabilidad, una fuerte probabilidad, el remitente se encontraba a bordo de un barco. Pasemos ahora a otro punto. En el caso de la carta de Pondicherry transcurrieron siete semanas entre la amenaza y su cumplimiento, en el de Dundee fueron s\u00f3lo tres o cuatro d\u00edas. \u00bfNada le indica eso?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Que la distancia sobre la que hab\u00eda de viajar era mayor.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Pero tambi\u00e9n la carta ven\u00eda desde una distancia mayor.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Pues entonces, ya no le veo la importancia a ese detalle.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Existe, por lo menos, una probabilidad de que la embarcaci\u00f3n a bordo de la cual est\u00e1 nuestro hombre, o nuestros hombres, es de vela. Parece como si hubiesen enviado siempre su extra\u00f1o aviso, o prenda, cuando iban a salir para realizar su cometido. F\u00edjese en el poco tiempo que medi\u00f3 entre el hecho y la advertencia cuando \u00e9sta vino de Dundee. Si ellos hubiesen venido desde Pondicherry en un barco de vapor habr\u00edan llegado casi al mismo tiempo que su carta. Y la realidad es que transcurrieron siete semanas. Yo creo que esas siete semanas representan la diferencia entre el tiempo invertido por el vapor que trajo la carta y el barco de vela que trajo a quien la escribi\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Es posible.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014M\u00e1s que posible. Probable. Comprender\u00e1 usted ahora la urgencia mortal que existe en este caso, y por qu\u00e9 insist\u00ed con el joven Openshaw en que estuviese alerta. El golpe ha sido dado siempre al cumplirse el plazo de tiempo imprescindible para que los que env\u00edan la carta salven la distancia que hay desde el punto en que la env\u00edan. Pero como esta de ahora procede de Londres, no podemos contar con retraso alguno.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00a1Santo Dios! \u2014exclam\u00e9\u2014. \u00bfQu\u00e9 puede querer significar esta implacable persecuci\u00f3n?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Los documentos que Openshaw se llev\u00f3 son evidentemente de importancia vital para la persona o personas que viajan en el velero. Yo creo que no hay lugar a duda que \u00e9stas son m\u00e1s de una. Un hombre aislado no habr\u00eda sido capaz de realizar dos asesinatos de manera que enga\u00f1ase al Jurado de un juez de instrucci\u00f3n. Debieron de intervenir varias personas en los mismos, y, fueron hombres de inventiva y de resoluci\u00f3n. Se proponen conseguir los documentos, sea quien sea el que los tiene en su poder. Y ah\u00ed tiene usted c\u00f3mo K. K. K. dejan de ser las iniciales de un individuo y se convierten en el distintivo de una sociedad.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Pero \u00bfde qu\u00e9 sociedad?<\/p>\n<p align=\"justify\">Sherlock Holmes ech\u00f3 el busto hacia adelante, y dijo bajando la voz<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfNo ha o\u00eddo usted hablar nunca del Ku Klux Klan?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Jam\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\">Holmes fue pasando las hojas del volumen que ten\u00eda sobre sus rodillas, y dijo de pronto:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Aqu\u00ed est\u00e1: \u00ab<i>Ku Klux Klan<\/i>. Nombre que sugiere una fant\u00e1stica semejanza con el ruido que se produce al levantar el gatillo de un rifle. Esta terrible sociedad secreta fue formada despu\u00e9s de la guerra civil en los estados del Sur por algunos ex combatientes de la Confederaci\u00f3n, y se formaron r\u00e1pidamente filiales de la misma en diferentes partes del pa\u00eds, especialmente en Tennessee, Luisiana, las dos Carolinas, Georgia y Florida. Se empleaba su fuerza con fines pol\u00edticos, en especial para aterrorizar a los votantes negros y para asesinar u obligar a ausentarse del pa\u00eds a cuantos se opon\u00edan a su programa. Sus agresiones eran precedidas, por lo general, de un aviso enviado a la persona elegida, aviso que tomaba formas fant\u00e1sticas, pero sabidas; por ejemplo: un tallito de hojas de roble, en algunas zonas, o unas semillas de mel\u00f3n o de naranja, en otras. Al recibir este aviso, la v\u00edctima pod\u00eda optar entre abjurar p\u00fablicamente de sus normas anteriores o huir de la regi\u00f3n. Cuando se atrev\u00eda a desafiar la amenaza encontraba la muerte indefectiblemente, y, por lo general, de manera extra\u00f1a e imprevista. Era tan perfecta la organizaci\u00f3n de la sociedad y trabajaba \u00e9sta tan sistem\u00e1ticamente, que apenas se registra alg\u00fan caso en que alguien la desafiase con impunidad, o en que alguno de sus ataques dejase un rastro capaz de conducir al descubrimiento de quienes lo perpetraron. La organizaci\u00f3n floreci\u00f3 por espacio de algunos a\u00f1os, a pesar de los esfuerzos del Gobierno de los Estados Unidos y de las clases mejores de la comunidad en el Sur. Pero en el a\u00f1o mil ochocientos sesenta y nueve, ese movimiento sufri\u00f3 un s\u00fabito colapso, aunque haya habido en fechas posteriores algunos estallidos espor\u00e1dicos de la misma clase.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014F\u00edjese \u2014dijo Holmes, dejando el libro\u2014 en que el s\u00fabito hundimiento de la sociedad coincide con la desaparici\u00f3n de Openshaw de Norteam\u00e9rica, llev\u00e1ndose los documentos. Pudiera muy bien tratarse de causa y efecto. No hay que asombrarse de que algunos de los personajes m\u00e1s implacables se hayan lanzado sobre la pista de aqu\u00e9l y de su familia. Ya comprender\u00e1 usted que el registro y el diario pueden complicar a alguno de los hombres m\u00e1s destacados del Sur, y que es posible que haya muchos que no duerman tranquilos durante la noche mientras no sean recuperados.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014De ese modo, la p\u00e1gina que tuvimos a la vista&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Es tal y como pod\u00edamos esperarlo. Dec\u00eda, si mal no recuerdo: \u00abSe enviaron las semillas a A, B y C\u00bb; es decir, se les envi\u00f3 la advertencia de la sociedad. Las anotaciones siguientes nos dicen que A y B se largaron, es decir, que abandonaron el pa\u00eds, y, por \u00faltimo, que se visit\u00f3 a C, con consecuencias siniestras para \u00e9ste, seg\u00fan yo me temo. Creo, doctor, que podemos proyectar un poco de luz sobre esta oscuridad, y creo tambi\u00e9n que, entre tanto, s\u00f3lo hay una probabilidad favorable al joven Openshaw, y es que haga lo que yo le aconsej\u00e9. Nada m\u00e1s se puede decir ni hacer por esta noche, de modo que alc\u00e1nceme mi viol\u00edn y procuremos olvidarnos durante media hora de este lastimoso tiempo y de la conducta, m\u00e1s lastimosa a\u00fan, de nuestros semejantes los hombres.<\/p>\n<p align=\"justify\">A la ma\u00f1ana siguiente hab\u00eda escampado, y el sol brillaba con amortiguada luminosidad por entre el velo gris que envuelve a la gran ciudad. Cuando yo baj\u00e9, ya Holmes se estaba desayunando.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Disc\u00falpeme el que no le espere \u2014me dijo\u2014. Preveo que se me presenta un d\u00eda ataread\u00edsimo en la investigaci\u00f3n de este caso del joven Openshaw.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfQu\u00e9 pasos va usted a dar? \u2014le pregunt\u00e9.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Depender\u00e1 much\u00edsimo del resultado de mis primeras averiguaciones. Es posible que, en fin de cuentas, me llegue hasta Horsham.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfNo va usted a empezar por ir all\u00ed?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014No, empezar\u00e9 por la City. Tire de la campanilla, y la doncella le traer\u00e1 el caf\u00e9.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para entretener la espera, cog\u00ed de encima de la mesa el peri\u00f3dico, que estaba a\u00fan sin desdoblar, y le ech\u00e9 un vistazo. La mirada m\u00eda se detuvo en unos titulares que me helaron el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Holmes \u2014le dije con voz firme\u2014, llegar\u00e1 usted demasiado tarde.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00a1Vaya! \u2014dijo \u00e9l, dejando la taza que ten\u00eda en la mano\u2014. Me lo estaba temiendo. \u00bfC\u00f3mo ha sido?<\/p>\n<p align=\"justify\">Se expresaba con tranquilidad, pero vi que la noticia le hab\u00eda conmovido profundamente.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Me salt\u00f3 a los ojos el apellido de Openshaw y el titular \u201cTragedia cerca del puente de Waterloo\u201d. He aqu\u00ed el relato: \u00abEntre las nueve y las diez de la pasada noche, el guardia de Polic\u00eda Cook, de la secci\u00f3n H, estando de servicio cerca del puente de Waterloo, oy\u00f3 un grito de alguien que ped\u00eda socorro, y el chapaleo de un cuerpo que cae al agua. Pero como la noche era oscur\u00edsima y tormentosa, fue imposible salvar a la v\u00edctima, no obstante acudir en su ayuda varios transe\u00fantes. Di\u00f3se, sin embargo, la alarma, y pudo ser rescatado el cad\u00e1ver m\u00e1s tarde, con la intervenci\u00f3n de la Polic\u00eda fluvial. Result\u00f3 ser el de un joven, como se dedujo de un sobre que se le hall\u00f3 en el bolsillo, que se llamaba John Openshaw, que tiene su casa en Horsham. Se conjetura que debi\u00f3 de ir corriendo para alcanzar el tren \u00faltimo que sale de la estaci\u00f3n de Waterloo, y que, en su apresuramiento y por la gran oscuridad, se sali\u00f3 de su camino y fue a caer al r\u00edo por uno de los peque\u00f1os embarcaderos destinados a los barcos fluviales. El cad\u00e1ver no mostraba se\u00f1ales de violencia, y no cabe duda alguna de que el muerto fue v\u00edctima de un accidente desgraciado, que deber\u00eda servir para llamar la atenci\u00f3n de las autoridades acerca del estado en que se encuentran las plataformas d\u00e9 los embarcaderos de la orilla del r\u00edo.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">Permanecimos callados en nuestros sitios por espacio de algunos minutos. Nunca he visto a Holmes m\u00e1s deprimido y conmovido que en esos momentos. Y dijo, por fin:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Esto hiere mi orgullo, Watson. Es un sentimiento mezquino, sin duda, pero hiere mi orgullo. Este es ya unasunto m\u00edo personal y, si Dios me da salud, he de echar mano a esta cuadrilla. \u00a1Pensar que vino a pedirme socorro y que yo lo envi\u00e9 a la muerte!<\/p>\n<p align=\"justify\">Salt\u00f3 de su silla y se pase\u00f3 por el cuarto pose\u00eddo de una excitaci\u00f3n incontrolable, con las enjutas mejillas cubiertas de rubor, y abriendo y cerrando sus manos largas y delgadas. Por \u00faltimo, exclam\u00f3:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Tiene que tratarse de unos demonios astutos. \u00bfC\u00f3mo consiguieron desviarlo de su camino y que fuese a caer al agua? Para ir directamente a la estaci\u00f3n no ten\u00eda que pasar por el Embankment. Aun en una noche semejarte, estaba, sin duda, el puente demasiado concurrido para sus prop\u00f3sitos. Ya veremos, Watson, qui\u00e9n gana a la larga. \u00a1Voy a salir!<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfVa usted a la Polic\u00eda?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014No; me constituir\u00e9 yo mismo en polic\u00eda. Cuando tenga tejida la red podr\u00e1n arrestar a esos h\u00e1biles pajarracos, pero no antes.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mis tareas profesionales me absorbieron durante todo el d\u00eda, y era ya entrada la noche cuando regres\u00e9 a Baker Street; Sherlock Holmes no hab\u00eda vuelto a\u00fan. Eran ya cerca de las diez cuando entr\u00f3 con aspecto p\u00e1lido y agotado. Se acerc\u00f3 al aparador, arranc\u00f3 un trozo de la hogaza de pan y se puso a comerlo con voracidad, ayud\u00e1ndolo a pasar con un gran trago de agua.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Est\u00e1 usted hambriento \u2014dije yo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Muri\u00e9ndome de hambre. Se me olvid\u00f3 comer. No prob\u00e9 bocado desde que me desayun\u00e9.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfNada?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Ni una miga. No tuve tiempo de pensar en la comida.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfTuvo \u00e9xito?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014S\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfAlguna pista?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Los tengo en el hueco de mi mano. No tardar\u00e1 mucho el joven Openshaw en verse vengado. Escuche, Watson, vamos a marcarlos a ellos con su propia marca de f\u00e1brica. \u00a1Es cosa bien pensada!<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfQu\u00e9 quiere usted decir?<\/p>\n<p align=\"justify\">Holmes cogi\u00f3 del aparador una naranja, y, despu\u00e9s de partirla, la apret\u00f3, haciendo caer las semillas encima de la mesa. Cont\u00f3 cinco y las meti\u00f3 en un sobre. En la parte interna de la patilla escribi\u00f3: \u00abS.H. para J.C.\u00bb Luego lo lacr\u00f3 y puso la direcci\u00f3n: \u00abCapit\u00e1n James Calhoun, barca Lone Star. Savannah, Georgia.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Le estar\u00e1 esperando cuando entre en el puerto \u2014dijo, ri\u00e9ndose por lo bajo\u2014. Quiz\u00e1 le quite el sue\u00f1o. Ser\u00e1 un nuncio tan seguro de su destino como lo fue antes para Openshaw:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Y \u00bfqui\u00e9n es este capit\u00e1n Calhoun?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014El jefe de la cuadrilla. Tambi\u00e9n atrapar\u00e9 a los dem\u00e1s, pero quiero que sea \u00e9l el primero.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Y \u00bfc\u00f3mo lleg\u00f3 usted a descubrirlo?<\/p>\n<p align=\"justify\">Sac\u00f3 del bolsillo una gran hola de papel, toda cubierta de fechas y de nombres, y dijo:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Me he pasado todo el d\u00eda examinando los registros del Lloyd y las colecciones de peri\u00f3dicos atrasados, siguiendo las andanzas de todos los barcos que tocaron en el puerto de Pondicherry durante los meses de enero y febrero del a\u00f1o ochenta y tres. Fueron treinta y seis embarcaciones de buen tonelaje las que figuraban en esos seis meses. La llamada <i>Lone Star <\/i>atrajo inmediatamente mi atenci\u00f3n porque, aunque se se\u00f1alaba a Londres como puerto de procedencia, se conoce con ese nombre de <i>Estrella Solitaria <\/i>a uno de los estados de la Uni\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Creo que al de Tejas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Sobre ese punto, ni estaba ni estoy seguro; pero yo sab\u00eda que el barco ten\u00eda que ser de origen norteamericano.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfY luego?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Repas\u00e9 las noticias de Dundee, y cuando descubr\u00ed que la barca <i>Lone Star <\/i>se encontraba all\u00ed el mes de enero del ochenta y cinco, mis sospechas se convirtieron en certeza. Luego hice investigaciones acerca de los barcos actualmente en el puerto de Londres.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Y \u00bfqu\u00e9?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014El <i>Lone Star <\/i>lleg\u00f3 al mismo la pasada semana. Baj\u00e9 hasta el muelle Albert, y me encontr\u00e9 con que hab\u00eda sido remolcada r\u00edo abajo con la marea de esta ma\u00f1ana, y que lleva viaje hacia su puerto de origen, en Savannah. Telegrafi\u00e9 a Gravesend, enter\u00e1ndome de que hab\u00eda pasado por all\u00ed alg\u00fan rato antes. Como el viento sopla hacia el Este, estoy seguro de que se halla ahora m\u00e1s all\u00e1 de los Goodwins, y no muy lejos de la isla de Wight.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Y \u00bfqu\u00e9 va a hacer usted ahora?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00a1Oh, le he puesto ya la mano encima! El y los dos contramaestres son, seg\u00fan he sabido, los \u00fanicos norteamericanos nativos que hay a bordo. Los dem\u00e1s son finlandeses y alemanes. Me consta, asimismo, que los tres pasaron la noche en tierra. Lo supe por el estibador que ha estado estibando su cargamento. Para cuando su velero llegue a Savannah, el vapor correo habr\u00e1 llevado esta carta, y el cable habr\u00e1 informado a la Polic\u00eda de dicho puerto de que la presencia de esos tres caballeros es urgentemente necesaria aqu\u00ed para responder de una acusaci\u00f3n de asesinato.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, hasta el mejor dispuesto de los proyectos humanos tiene siembre una rendija de escape, y los asesinos de John Openshaw no iban a recibir las semillas de naranja que les habr\u00eda demostrado que otra persona, tan astuta y tan decidida como ellos mismos, les segu\u00eda la pista. Las tempestades equinocciales de aquel a\u00f1o fueron muy persistentes y violentas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esperamos durante mucho tiempo noticias de Savannah del <i>Lone Star<\/i>, pero no nos lleg\u00f3 ninguna. Finalmente, nos enteramos de que all\u00e1, en pleno Atl\u00e1ntico, hab\u00eda sido visto flotando en el seno de una ola el destrozado codaste de una lancha y que llevaba grabadas las letras <i>L. S<\/i>. Y eso es todo lo que podremos saber ya acerca del final que tuvo el <i>Lone Star<\/i>.<\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\">FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sir Arthur Conan Doyle (1859-1930) Las cinco semillas de naranja &nbsp; Edici\u00f3n para el club virtual de lectura En las nubes de la ficci\u00f3n Universidad del Pac\u00edfico, agosto de 2015 &nbsp; &nbsp; Cuando reviso mis notas y memorias de los &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/textos-de-discusion\/arthur-conan-doyle-las-cinco-semillas-de-naranja\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":9,"menu_order":6,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1942","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1942"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1942\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1944,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1942\/revisions\/1944"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}