{"id":1906,"date":"2015-08-05T18:08:16","date_gmt":"2015-08-05T23:08:16","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/?page_id=1906"},"modified":"2015-08-05T18:12:14","modified_gmt":"2015-08-05T23:12:14","slug":"una-apuesta-de-anton-chejov-por-dana-walzer","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/trabajos\/trabajos-finales-2015-otono\/una-apuesta-de-anton-chejov-por-dana-walzer\/","title":{"rendered":"\u201cUna apuesta\u201d de Ant\u00f3n Chejov, por Dana Walzer"},"content":{"rendered":"<p>Hay cuentos para hacer re\u00edr, cuentos para hacer llorar y cuentos para estremecer del miedo. Los hay, como he podido aprender a trav\u00e9s del curso, realmente de todo tipo. Sin embargo, yo encuentro que los mejores son los que son m\u00e1s que cuentos: los que, como en \u201cUna apuesta\u201d de Ant\u00f3n Chejov, nos sorprenden y hacen cuestionar lo que conocemos.<\/p>\n<p>En \u201cUna apuesta\u201d la trama es simple: dos hombres, un abogado y un banquero rico, apuestan si el primero podr\u00eda aguantar quince a\u00f1os de encierro voluntario. De lograrlo, el segundo tendr\u00eda que pagarle una suma de dos millones. En este cuento se tocan temas como el de la muerte, la vanidad y el valor del dinero, que se exploran por medio de diferentes recursos utilizados por el autor.<\/p>\n<p>El primer recurso narrativo que se hace aparente es el del salto temporal. Vemos al comienzo de la historia que est\u00e1 narrada desde un presente en el que el banquero camina de un lado al otro de su habitaci\u00f3n, turbado. Poco despu\u00e9s, se nos sumerge en sus memorias, que nos hacen retroceder quince a\u00f1os en el pasado para comprender lo que lo inquieta. Este recurso es efectivo para mantener la atenci\u00f3n del lector, ya que nos hace preguntarnos qu\u00e9 es lo que le inquieta. Y luego, \u00bfqui\u00e9n ganar\u00e1 la apuesta? De forma similar, el paso del tiempo es distorsionado para transmitir c\u00f3mo la vida es una experiencia subjetiva; para el prisionero, aun habiendo estado solo durante quince a\u00f1os, el volverse sabio lo envejeci\u00f3 m\u00e1s de lo debido. Esto es evidente en la siguiente cita: \u201cSus cabellos ya estaban salpicados por las canas y, a juzgar por su cara, avejentada y demacrada, nadie creer\u00eda que s\u00f3lo ten\u00eda cuarenta a\u00f1os.\u201d<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a lo anterior, Chejov tambi\u00e9n muestra a trav\u00e9s del abogado que la literatura no es s\u00f3lo una fuente de sabidur\u00eda sino una experiencia comparable con la vida misma. Esto lo logra por medio de la enumeraci\u00f3n, es decir, al enlistar una serie de \u201cexperiencias\u201d vividas por el prisionero tan solo leyendo: \u201cEn los libros beb\u00eda vinos arom\u00e1ticos, cantaba canciones, en los bosques cazaba ciervos y jabal\u00edes, amaba mujeres&#8230; Beldades, leves como una nube, creadas por la magia de sus poetas geniales, me visitaban de noche y me susurraban cuentos maravillosos que embriagaban mi cabeza\u201d. La acumulaci\u00f3n de estas situaciones fant\u00e1sticas respalda el argumento del abogado de que lo le\u00eddo equivale a \u201cla vida terrenal\u201d.<\/p>\n<p>Una segunda t\u00e9cnica interesante es la iron\u00eda. Por los principios del cuento era el banquero quien ten\u00eda menos que perder en la apuesta ya que, en sus palabras, \u201cPara m\u00ed dos millones no son nada, pero usted se arriesga a perder los tres o cuatro mejores a\u00f1os de su vida.\u201d (N\u00f3tese la representaci\u00f3n egoc\u00e9ntrica del personaje a trav\u00e9s del uso de hip\u00e9rboles en su lenguaje: no valora su fortuna.) No obstante, luego es \u00e9l el que se encuentra en una situaci\u00f3n desventajosa, pues no es capaz de pagar la deuda: \u201cY si le pago, est\u00e1 todo perdido: estoy arruinado definitivamente&#8230;\u201d Igualmente hay iron\u00eda por parte del otro personaje, puesto que llega a despreciar y renunciar a los millones que tanto anhelaba.<\/p>\n<p>El uso de simbolismo tambi\u00e9n est\u00e1 presente, pero no de la forma que se esperar\u00eda. En realidad, son los dos personajes principales los que juegan papeles de s\u00edmbolos. Esto se puede justificar por el hecho que no tienen nombre, algo que sugiere que Chejov los emple\u00f3 para representar dos tipos de pensamiento contrastantes de su \u00e9poca. El primero, el del banquero, corresponder\u00eda a la mentalidad capitalista que valora al dinero por sobre la vida humana este trat\u00f3 de matar al otro para evitar de pagar su deuda, a la que por ende el autor clasificar\u00eda como fr\u00edvola, caprichosa y obstinada. El segundo, por otra parte, representar\u00eda a quienes valoraban a la vida humana por sobre lo material, y los que finalmente terminan \u201cganando\u201d aun sin obtener una recompensa. Tendr\u00e9 entonces que concordar con el prisionero, considerando todo lo anterior, en que \u201cUna apuesta\u201d es m\u00e1s que solo un cuento.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Dana Walzer, junio de 2015.<br \/>\nDado que el cuento analizado en este texto no se encuentra en nuestra biblioteca, la autora nos porporciona un <a href=\"http:\/\/www.ciudadseva.com\/textos\/cuentos\/rus\/chejov\/una_apuesta.htm\" target=\"_blank\">enlace<\/a> para su lectura<br \/>\n<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay cuentos para hacer re\u00edr, cuentos para hacer llorar y cuentos para estremecer del miedo. Los hay, como he podido aprender a trav\u00e9s del curso, realmente de todo tipo. 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