{"id":1026,"date":"2013-09-27T14:06:23","date_gmt":"2013-09-27T14:06:23","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/?page_id=1026"},"modified":"2013-09-27T14:13:56","modified_gmt":"2013-09-27T14:13:56","slug":"chimamanda-ngozi-adichie-una-experiencia-privada","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/textos-de-discusion\/chimamanda-ngozi-adichie-una-experiencia-privada\/","title":{"rendered":"Chimamanda Ngozi Adichie, \u201cUna experiencia privada\u201d"},"content":{"rendered":"<h1 align=\"CENTER\">Una experiencia privada<\/h1>\n<p align=\"CENTER\"><span style=\"font-size: x-large;\" data-mce-mark=\"1\">Chimamanda Ngozi Adichie<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: small;\" data-mce-mark=\"1\"><br \/>\nEdici\u00f3n para el c\u00edrculo de lectura\u00a0<em>En las nubes de la ficci\u00f3n.<br \/>\n<\/em>Universidad del Pac\u00edfico, septiembre de 2013.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika trepa hacia el interior de la tienda por la ventana y sostiene el postigo mientras la mujer sube tras ella. Al parecer la tienda estaba abandonada desde mucho antes de que comenzaran los disturbios. Los estantes vac\u00edos est\u00e1n cubiertos de polvo amarillento, al igual que los contenedores met\u00e1licos apilados contra la pared. La tienda es peque\u00f1a, a\u00fan m\u00e1s peque\u00f1a que el vestidor de la casa de Chika. La mujer entra y los postigos rechinan cuando Chika los suelta. Le tiemblan las manos y le arden las pantorrillas despu\u00e9s de su nerviosa carrera desde el mercado con sandalias de tac\u00f3n alto. Quiere agradecer a la mujer por haberla detenido al pasar, por haberle dicho \u201c\u00a1No corra hacia all\u00e1!\u201d y guiarla hasta esta tienda vac\u00eda donde podr\u00edan esconderse. Pero antes de que pueda darle las gracias, la mujer se toca el cuello desnudo y dice:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Perd\u00ed mi collar mientras corr\u00eda.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Yo solt\u00e9 todo \u2014replica Chika\u2014. Solt\u00e9 las naranjas que hab\u00eda comprado y mi cartera.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No a\u00f1ade que la cartera era una Burberry, original, que su madre hab\u00eda comprado durante un reciente viaje a Londres.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mujer suspira y Chika se imagina que est\u00e1 pensando en su collar perdido, probablemente hecho de cuentas de pl\u00e1stico ensartadas en un pedazo de cord\u00f3n. Aun sin el pronunciado acento hausa de la mujer, Chika sabe que es del norte por su rostro afilado y sus p\u00f3mulos marcados, y que es musulmana por la pa\u00f1oleta que ahora cuelga de su cuello pero que tal vez estaba cubriendo su rostro hasta las orejas. Una larga y ligera pa\u00f1oleta rosa y negra con la brillante belleza de las cosas corrientes. Chika se pregunta si la mujer tambi\u00e9n la observa, si puede saber, por su complexi\u00f3n delgada y por el peque\u00f1o rosario de plata que lleva en el dedo por insistencia de su madre, que es igbo y cristiana. M\u00e1s tarde, Chika se enterar\u00e1 de que, mientras habla con la mujer, los musulmanes hausa abaten a los cristianos igbo con machetes y pedradas. Pero ahora dice:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Gracias por llamarme. Todo pas\u00f3 tan r\u00e1pido; todo el mundo corri\u00f3 y yo me qued\u00e9 sola de repente, sin saber qu\u00e9 estaba haciendo. Gracias.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Este lugar es seguro \u2014dice la mujer con una voz tan suave que parece un murmullo\u2014. No buscar\u00e1n en comercios peque\u00f1os, solo en los grandes y en el mercado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014S\u00ed \u2014responde Chika, aunque en realidad no tiene una raz\u00f3n para estar de acuerdo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No sabe nada acerca de los disturbios. Lo m\u00e1s cerca de algo as\u00ed que ha estado fue un evento en favor de la democracia en la universidad, algunas semanas atr\u00e1s. Hab\u00eda llevado una rama color verde brillante y coreado \u201c\u00a1Fuera militares! \u00a1Fuera Abacha! \u00a1Democracia ya!\u201d. Y ni siquiera habr\u00eda participado en el evento si su hermana Nnedi no fuera una de las organizadoras, yendo a cada residencia estudiantil para repartir volantes y hablar a los estudiantes sobre la importancia de \u201chacer o\u00edr nuestra voz\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las manos de Chika siguen temblando. Hace apenas media hora estaba en el mercado con Nnedi. Compraron naranjas y caminaron un poco m\u00e1s abajo para buscar nueces cuando empezaron los gritos en ingl\u00e9s, pidgin, hausa, igbo: \u201c\u00a1Revuelta! \u00a1Cuidado! \u00a1Oh, han matado a un hombre!\u201d. De pronto la gente a su alrededor hu\u00eda, se empujaban unos a otros, tropezaban y derribaban carretillas de camotes, dejando atr\u00e1s, aplastados, los vegetales por los que minutos antes hab\u00edan regateado. Chika pudo sentir el sudor y el miedo mientras corr\u00eda tambi\u00e9n por las calles anchas hacia un callej\u00f3n que le pareci\u00f3 peligroso, hasta que vio a la mujer.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ambas guardan silencio en la tienda por un rato. Miran a trav\u00e9s de la ventana por la que entraron, con sus ruidosos postigos de madera movidos por el viento. Por un momento la calle est\u00e1 en silencio, hasta que escuchan el ruido de pies que corren. Ambas se alejan de la ventana instintivamente pero Chika alcanza a ver pasar a un hombre y una mujer. Ella sostiene su mant\u00f3n por encima de las rodillas; lleva a un beb\u00e9 atado en la espalda. El hombre habla fluidamente en igbo; Chika alcanza a escuchar \u201cDebe haber hu\u00eddo hacia la casa del t\u00edo\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Cierre la ventana \u2014pide la mujer.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika la cierra. Sin el flujo de aire del exterior, el polvo de la habitaci\u00f3n se hace tan denso que puede verlo flotar como neblina sobre ella. El ambiente de la habitaci\u00f3n es sofocante y su olor no se parece en nada al de las calles, que apestan al humo celeste que sopla siempre en Navidad, cuando la gente lanza al fuego pieles de cabra para limpiarlas quem\u00e1ndoles el pelo. Las calles por las que corri\u00f3 ciegamente sin saber en qu\u00e9 direcci\u00f3n hab\u00eda hu\u00eddo Nnedi, sin saber si el hombre que corr\u00eda a su lado era amigo o enemigo, sin saber si deb\u00eda detenerse a recoger a alguno de los ni\u00f1os desconcertados que se hab\u00edan separado de sus madres en el desorden. Sin saber siquiera qui\u00e9n era qui\u00e9n o qui\u00e9n estaba matando a qui\u00e9n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s tarde ver\u00e1 las carrocer\u00edas de los autos incendiados, con filosos cristales rotos en lugar de lunas y parabrisas, y se imaginar\u00e1 que los autos en llamas decoran la ciudad como fogatas en un gran campamento, testigos silenciosos de tantas cosas. Se enterar\u00e1 de que todo comenz\u00f3 en el estacionamiento cuando un hombre pas\u00f3 en su auto sobre un ejemplar del Santo Cor\u00e1n que alguien hab\u00eda dejado caer; un hombre que casualmente era igbo y cristiano. Los hombres que estaban alrededor, hombres que pasaban el d\u00eda entero jugando damas y que casualmente eran musulmanes, lo hab\u00edan arrastrado fuera de la camioneta, lo hab\u00edan decapitado de un machetazo y lo hab\u00edan llevado al mercado llamando a otros a un\u00edrseles: el infiel hab\u00eda profanado el libro sagrado. Chika imaginar\u00e1 la cabeza del hombre, su piel ceniza, muerta, y vomitar\u00e1 en arcadas hasta que le arda el est\u00f3mago. Pero ahora le pregunta a la mujer:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfA\u00fan huele el humo?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014S\u00ed \u2014dice la mujer. Desata su mant\u00f3n verde y lo extiende sobre el suelo polvoriento. Lleva solo una blusa y una falda negra, brillante, con las costuras rasgadas\u2014. Venga, si\u00e9ntese.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika observa el desgastado mant\u00f3n sobre el suelo. Quiz\u00e1s sea uno de dos que posee la mujer. Mira su propia falda de mezclilla y su polo grabado con una imagen de la estatua de la libertad, ambos comprados durante las semanas de verano que ella y Nnedi pasaron con familiares en Nueva York.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014No, su mant\u00f3n se va a ensuciar \u2014dice.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Si\u00e9ntese \u2014insiste la mujer\u2014. Esperaremos aqu\u00ed mucho tiempo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfTiene idea de cu\u00e1nto?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Hasta esta noche o ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika se lleva la mano a la frente, como busc\u00e1ndose s\u00edntomas de malaria. Por lo general, sentir su palma fresca la tranquiliza, pero ahora est\u00e1 h\u00fameda y sudorosa.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Dej\u00e9 a mi hermana comprando nueces. No s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Debe estar en un lugar seguro.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Nnedi.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfEh?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Mi hermana. Se llama Nnedi.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Nnedi \u2014repite la mujer y su acento hausa envuelve el nombre igbo con una suave dulzura.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s tarde Chika recorrer\u00e1 las salas mortuorias de los hospitales en busca de Nnedi. Acudir\u00e1 a las oficinas de los diarios aferr\u00e1ndose a una foto de ella y Nnedi tomada en una boda hace apenas una semana; aquella en la que sale con una est\u00fapida sonrisa-grito porque Nnedi la pellizc\u00f3 justo antes de que se disparase la c\u00e1mara; la foto en que ambas llevan vestidos de Ankara parecidos, con los hombros descubiertos. Pegar\u00e1 fotocopias de la fotograf\u00eda en los muros del mercado y las tiendas cercanas. No encontrar\u00e1 a Nnedi. Nunca encontrar\u00e1 a Nnedi. Pero ahora le dice a la mujer:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Nnedi y yo llegamos aqu\u00ed la semana pasada para visitar a nuestra t\u00eda. Estamos de vacaciones.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfEn d\u00f3nde van a la escuela?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Estamos en la Universidad de Lagos. Yo estudio medicina. Nnedi estudia ciencias pol\u00edticas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika se pregunta si la mujer entiende siquiera lo que significa ir a la universidad. Tambi\u00e9n se pregunta si ha mencionado la escuela solo para alimentarse con la realidad que necesita en este momento: que Nnedi no est\u00e1 perdida en una revuelta callejera, que est\u00e1 segura en alguna parte, tal vez riendo con su caracter\u00edstica forma de abrir tanto la boca, o quiz\u00e1s estableciendo uno de sus argumentos pol\u00edticos. Por ejemplo, c\u00f3mo el gobierno de Abacha utiliza la pol\u00edtica exterior para autolegitimarse ante otros pa\u00edses africanos. O c\u00f3mo la enorme popularidad de los postizos y pelucas de pelo rubio son un resultado directo del colonialismo brit\u00e1nico.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Hemos pasado solo una semana aqu\u00ed con nuestra t\u00eda, nunca antes hab\u00edamos venido a Kano \u2014dice Chika y se da cuenta de que lo que realmente siente es que ella y su hermana no deber\u00edan haber sido afectadas por los disturbios. Cosas as\u00ed solo se leen en los diarios. Des\u00f3rdenes como este son lo que les sucede a otras personas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfSu t\u00eda est\u00e1 en el mercado? \u2014pregunta la mujer.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014No, est\u00e1 en su trabajo. Es la directora del Secretariado \u2014Chika se lleva la mano a la frente otra vez. Se agacha y se sienta, m\u00e1s cerca de la mujer de lo que hubiera hecho normalmente, como para descansar su cuerpo sobre el mant\u00f3n. Siente el olor de la mujer, un aroma penetrante y limpio como el del detergente en barra que usa la empleada de casa para lavar la ropa de cama.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Su t\u00eda debe estar en un lugar seguro.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014S\u00ed \u2014responde Chika. La conversaci\u00f3n le parece surrealista, se siente como si estuviera vi\u00e9ndose a s\u00ed misma\u2014. A\u00fan no puedo creer que est\u00e9 sucediendo esto, este desorden.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mujer la mira de frente. Todo en ella es largo y esbelto; sus piernas estiradas, sus dedos con las u\u00f1as manchadas de henna, sus pies.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Es obra del mal \u2014dice finalmente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika se pregunta si eso es todo lo que piensa la mujer acerca de los disturbios, si es as\u00ed como los ve: el mal. Desea que Nnedi estuviera aqu\u00ed. Se imagina los ojos marr\u00f3n oscuro de Nnedi brillando, sus labios movi\u00e9ndose r\u00e1pidamente, explicando que los disturbios no suceden en el vac\u00edo, que la religi\u00f3n y la pertenencia \u00e9tnica suelen ser politizados porque el tirano se encuentra seguro si sus hambrientos s\u00fabditos est\u00e1n mat\u00e1ndose entre s\u00ed. Ahora Chika siente una peque\u00f1a punzada de culpa al preguntarse si la mente de esta mujer es lo suficientemente amplia para comprender todo esto.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfEn la escuela ves gente enferma? \u2014pregunta la mujer.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika desv\u00eda la mirada r\u00e1pidamente para que la mujer no pueda ver su sorpresa.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfMis cl\u00ednicos? S\u00ed, hemos empezado desde el a\u00f1o pasado. Tenemos pacientes en el hospital universitario\u2014no a\u00f1ade que a veces sufre ataques de incertidumbre, que se arrastra al final de un grupo de seis o siete estudiantes evitando los ojos escrutadores del profesor, esperando que no le pida examinar a un paciente y dar su diagn\u00f3stico diferencial.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Yo soy comerciante \u2014dice la mujer\u2014. Vendo cebollas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika busca en las palabras de la mujer alg\u00fan tono de sarcasmo o reproche, pero no hay ninguno. La voz, tranquila y baja, es la de una mujer que cuenta con sencillez lo que hace.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Espero que no destruyan los puestos del mercado \u2014responde Chika; no sabe qu\u00e9 otra cosa decir.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Cada vez que hay disturbios destruyen el mercado \u2014dice la mujer.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika quiere preguntarle cu\u00e1ntas veces ha visto que suceda algo as\u00ed pero no lo hace. Ha le\u00eddo sobre otros casos: fan\u00e1ticos musulmanes hausa que atacan a cat\u00f3licos igbo, y a veces cat\u00f3licos igbo en misiones asesinas de venganza. No quiere iniciar una conversaci\u00f3n en la que tengan que decirse nombres.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Mi pez\u00f3n arde como pimienta \u2014dice la mujer.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Mi pez\u00f3n arde como pimienta.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Antes de que Chika logre tragarse la burbuja de sorpresa que se forma en su garganta y pueda decir algo, la mujer se levanta la blusa y suelta el broche frontal de su sost\u00e9n negro y deshilachado. Saca el dinero \u2014billetes de diez y veinte nairas que llevaba doblados dentro del sost\u00e9n\u2014 y libera sus senos por completo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Arden, arden como la pimienta \u2014dice y los levanta para acerc\u00e1rselos a Chika como si se los ofreciera.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika gira. Recuerda la rotaci\u00f3n pedi\u00e1trica a la que asisti\u00f3 hace una semana: el tutor, Dr. Olunloyo quer\u00eda que todos los alumnos sintieran el soplo cardiaco de cuarto nivel de un ni\u00f1o peque\u00f1o que los miraba con curiosidad. El m\u00e9dico le pidi\u00f3 a Chika que lo hiciera primero y ella comenz\u00f3 a sudar, su mente se puso en blanco y no sab\u00eda siquiera d\u00f3nde se encontraba el coraz\u00f3n. Al fin logr\u00f3 poner una mano temblorosa a la izquierda de la tetilla del ni\u00f1o y la vibraci\u00f3n brrr-brrr-brrr de la sangre sibilante fluyendo por el camino equivocado, latiendo contra sus dedos, le hizo tartamudear y decir al ni\u00f1o \u201clo siento, lo siento\u201d, aun cuando \u00e9l le sonre\u00eda.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los pezones de la mujer no se parecen en nada al del ni\u00f1o aquel. Est\u00e1n cuarteados, tirantes y oscuros, con las areolas p\u00e1lidas. Chika los observa con cuidado, avanza y los toca.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfTiene un beb\u00e9? \u2014pregunta.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014S\u00ed, de un a\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Sus pezones est\u00e1n secos pero no parecen estar infectados. Cuando termine de amamantar al ni\u00f1o debe usar alg\u00fan tipo de humectante. Y mientras lo est\u00e9 alimentando, debe asegurarse de que el pez\u00f3n y esta otra parte, la areola, est\u00e9n bien fijos en la boca del ni\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mujer mira largamente a Chika.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Es la primera vez que me pasa esto. Tengo cinco hijos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Le pas\u00f3 lo mismo a mi madre. Sus pezones se partieron cuando lleg\u00f3 el sexto hijo y ella no sab\u00eda qu\u00e9 lo hab\u00eda causado, hasta que una amiga le dijo que deb\u00eda humectarlos \u2014dice Chika.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Casi nunca miente, pero la rara vez que lo hace hay un prop\u00f3sito detr\u00e1s de la mentira. Se pregunta cu\u00e1l es el prop\u00f3sito al que sirve esta mentira, esta necesidad de dibujar un pasado ficticio similar al de la mujer. Ella y Nnedi son las \u00fanicas hijas de su madre. Y adem\u00e1s su madre siempre ha tenido al Dr. Igbokwe, con su entrenamiento y su estilo brit\u00e1nicos, a un telefonazo de distancia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfQu\u00e9 se puso su madre en los pezones? \u2014pregunta la mujer.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Mantequilla de cocoa. Las grietas sanaron r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfQu\u00e9? \u2014la mujer mira a Chika por un momento, como si esta revelaci\u00f3n hubiera creado un v\u00ednculo\u2014. Muy bien, la conseguir\u00e9 y la usar\u00e9.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Juega un poco con su pa\u00f1oleta y luego dice:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Debo buscar a mi hija. Hemos venido juntas al mercado esta ma\u00f1ana. Ella vende nueces cerca del paradero pues ah\u00ed hay muchos clientes. La revuelta comenz\u00f3 y yo me puse a buscarla por todo el mercado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfAl beb\u00e9? \u2014pregunta Chika sabiendo lo est\u00fapida que suena su pregunta mientras la hace.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mujer mueve la cabeza de un lado a otro con un dejo de impaciencia, casi enojo, en la mirada.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfTiene mal o\u00eddo? \u00bfNo oye bien lo que digo?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Lo siento \u2014responde Chika.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00a1El beb\u00e9 est\u00e1 en casa! Hablo de mi hija mayor, Halima.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mujer comienza a llorar, calladamente, sus hombros subiendo y bajando al comp\u00e1s de su d\u00e9bil jadeo. No es como el llanto ruidoso que suelen hacer las mujeres que Chika conoce, del tipo que significa \u201cAbr\u00e1zame, consu\u00e9lame porque no puedo con esto yo sola\u201d. El llanto de la mujer es privado, como si asistiera a un ritual necesario que no involucra a nadie m\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s tarde, cuando Chika desee que Nnedi y ella nunca hubiesen decidido tomar un taxi hasta el mercado para conocer un poco la ciudad antigua de Kano, lejos del barrio de su t\u00eda, querr\u00e1 tambi\u00e9n que Halima, la hija de la mujer, se hubiese sentido enferma, cansada o floja esa ma\u00f1ana, de modo que no hubiese tenido que ir a vender nueces.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mujer se seca los ojos con la punta de su blusa.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Al\u00e1 guarda a su hermana y a Halima en un lugar seguro \u2014dice.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y como Chika no est\u00e1 segura de qu\u00e9 es lo que dicen los musulmanes para mostrar que est\u00e1n de acuerdo \u2014con seguridad no es \u201cam\u00e9n\u201d\u2014, simplemente asiente con la cabeza.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mujer ha encontrado un ca\u00f1o oxidado en una esquina de la tienda, cerca de donde est\u00e1n apilados los contenedores met\u00e1licos. Quiz\u00e1 lo usaba el tendero o la tendera para lavar sus manos, dice, mientras le cuenta a Chika que las tiendas de esa calle fueron abandonadas hace meses, despu\u00e9s de que el gobierno las declar\u00f3 estructuras ilegales que deb\u00edan ser demolidas. Da la vuelta a la llave del ca\u00f1o y ambas ven con sorpresa que el agua comienza a gotear. Es marr\u00f3n y met\u00e1lica; Chika puede olerla. Sin embargo, fluye.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Me lavar\u00e9 y rezar\u00e9 \u2014dice la mujer, en voz m\u00e1s alta ahora, y por primera vez sonr\u00ede y muestra unos dientes parejos, con manchas marrones al frente. Sus hoyuelos se hunden en las mejillas, tan profundos que cabr\u00eda medio dedo en ellos, algo extra\u00f1o en un rostro tan delgado. Se lava en el ca\u00f1o las manos y la cara con torpeza, luego se quita la pa\u00f1oleta del cuello y la extiende sobre el suelo. Chika mira hacia otro lado. Sabe que la mujer se ha puesto de rodillas, mirando hacia La Meca, pero no la ve. Es como el llanto de hace unos momentos: una experiencia privada. Desear\u00eda salir de la tienda. O poder, tambi\u00e9n, rezar, creer en un dios, sentir una presencia omnisciente en el denso aire de la tienda. No puede recordar ya cuando la idea de dios no era borrosa como el reflejo ante el espejo en un ba\u00f1o lleno de vapor; no puede recordar siquiera si alguna vez intent\u00f3 limpiar el espejo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Toca el peque\u00f1o rosario que usa \u2014a veces en el dedo me\u00f1ique, a veces en el medio\u2014 por complacer a su madre. Nnedi ya no lo usa nunca, desde que dijo con su gutural risa \u201cLos rosarios son en realidad pociones m\u00e1gicas, y yo no necesito eso, gracias\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s tarde, la familia ofrecer\u00e1 muchas misas para pedir que Nnedi sea encontrada a salvo, pero nunca por el reposo de su alma. Y Chika pensar\u00e1 en esta mujer rezando con la cabeza contra el suelo polvoriento, y cambiar\u00e1 de opini\u00f3n respecto a su idea de decirle a su madre que ofrecer misas es un desperdicio de dinero, que solo sirve para financiar a la iglesia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cuando la mujer se levanta, Chika siente que la llena una extra\u00f1a energ\u00eda. Han pasado m\u00e1s de tres horas y se imagina que los disturbios han pasado, que los revoltosos por fin se han ido. Tiene que irse, tiene que llegar de alg\u00fan modo a casa y asegurarse de que Nnedi y su t\u00eda est\u00e1n bien.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Debo irme \u2014dice.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Surge de nuevo la mirada de impaciencia de la mujer:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Es peligroso all\u00e1 afuera.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Yo creo que se han ido. Ya no huele a quemado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mujer no responde. Vuelve a sentarse sobre el mant\u00f3n. Chika se queda vi\u00e9ndola por un momento, decepcionada sin saber por qu\u00e9. Tal vez desea que la mujer la bendiga o algo as\u00ed.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfEst\u00e1 lejos su casa? \u2014pregunta.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Muy lejos, tengo que tomar dos buses.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Entonces volver\u00e9 con el chofer de mi t\u00eda y la llevaremos a casa.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mujer mira a otro lado. Chika camina lentamente hacia la ventana y la abre. Espera que la mujer la detenga, que le pida que vuelva, que no sea impaciente. Pero no dice nada. Chika siente su mirada muda sobre su espalda mientras sale trepando por la ventana.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las calles est\u00e1n en silencio; el sol se oculta. Chika mira alrededor en la penumbra, insegura de hacia d\u00f3nde ir. Ruega que apareza un taxi, por arte de magia, por azar, por la mano de Dios. Luego ruega por que Nnedi est\u00e9 dentro de ese taxi pregunt\u00e1ndole d\u00f3nde se ha metido, dici\u00e9ndole lo preocupadas que han estado por ella.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No ha llegado al final de la segunda calle hacia el mercado cuando encuentra el cuerpo. Casi no lo ve; camina tan cerca de \u00e9l que siente el calor que despide. Deben haberle prendido fuego hace poco tiempo. El olor la enferma: a carne quemada, distinto de cualquier olor que halla sentido nunca antes.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s tarde, cuando Chika salga con su t\u00eda a buscar por todo Kano, acompa\u00f1adas en su auto con aire acondicionado por un polic\u00eda que va en el asiento delantero, ver\u00e1 otros cuerpos, muchos de ellos quemados, echados a lo largo del borde de la calle, como si alguien los hubiera empujado hasta all\u00ed con cuidado, extendi\u00e9ndolos. Solo observar\u00e1 uno de los cuerpos, desnudo, r\u00edgido, boca abajo, y robar\u00e1 su atenci\u00f3n el hecho de no poder saber a trav\u00e9s de la carne quemada si se trata de un igbo o un hausa, musulm\u00e1n o cristiano. Escuchar\u00e1 en la BBC los reportes de las muertes y de \u201clos disturbios religiosos con un componente de tensi\u00f3n \u00e9tnica\u201d, como dir\u00e1 la voz de la radio. Ella arrojar\u00e1 la radio hacia la pared y una feroz rabia roja la recorrer\u00e1 al o\u00edr el modo en que se han empacado, limpiado y hecho encajar en tan pocas palabras todos esos cuerpos. Pero ahora, el calor que despide el cuerpo quemado est\u00e1 tan cerca de ella, tan presente, tan caliente, que se da la vuelta y corre de regreso hacia la tienda. Mientras corre, siente un dolor afilado en la parte baja de su pierna. Llega a la tienda y golpea nerviosamente la ventana hasta que la mujer la abre.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika se sienta en el suelo y observa de cerca, en la p\u00e1lida luz del crep\u00fasculo, la l\u00ednea de sangre que escurre por su pierna. Sus ojos nadan sin descanso dentro de su cabeza. Se ve como algo extra\u00f1o, ajeno, la sangre, como si alguien hubiera exprimido un tomate sobre ella.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Su pierna, est\u00e1 sangrando \u2014dice la mujer con tono preocupado. Moja el borde de su pa\u00f1oleta en el ca\u00f1o y limpia la herida. Luego hace un vendaje alrededor de la pierna con la pa\u00f1oleta, amarr\u00e1ndola en la pantorrilla.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Gracias \u2014dice Chika.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfNecesita ir al ba\u00f1o?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfAl ba\u00f1o? No.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Los contenedores de ah\u00ed. Los podemos usar como retrete \u2014dice la mujer. Lleva uno de los contenedores al fondo de la tienda y pronto el olor llena la nariz de Chika y, mezclado con los olores del polvo y el agua met\u00e1lica, la hacen sentir mareada, con n\u00e1useas. Cierra los ojos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00a1Oh, lo siento! Me he puesto mal del est\u00f3mago. Con todo lo que ha pasado hoy \u2014dice la mujer a su espalda.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mujer abre la ventana y saca el contenedor. Luego se lava las manos en el ca\u00f1o. Vuelve y se sienta al lado de Chika en silencio. Despu\u00e9s de un rato oyen cantos estridentes a la distancia, palabras que Chika no logra descifrar. La tienda est\u00e1 casi completamente a oscuras cuando la mujer se estira en el suelo, el torso sobre el mant\u00f3n y la parte baja sobre el suelo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s tarde, Chika leer\u00e1 en el <i>Guardian<\/i> que \u201clos reaccionarios musulmanes hausa del norte tienen una historia de violencia contra los no musulmanes\u201d, y en medio de su dolor, se detendr\u00e1 a recordar el momento en que revisaba los pezones y experimentaba la amabilidad de una mujer hausa y musulmana.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika casi no puede dormir en toda la noche. La ventana est\u00e1 bien cerrada; el aire es denso y el polvo grueso entra por su nariz. No deja de ver el cuerpo ennegrecido que flota en un halo tras la ventana, se\u00f1al\u00e1ndola acusador. Por fin escucha a la mujer levantarse y abrir la ventana que deja entrar el leve azul del amanecer. La mujer permanece ante la ventana un momento antes de trepar hacia el exterior. Chika puede o\u00edr pasos, gente que pasa caminando. Oye a la mujer hablar, en voz alta, buscando una respuesta y es seguida por palabras en hausa que Chika no entiende.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mujer vuelve a entrar a la tienda por la ventana.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Ha pasado el peligro. Era Abu, un vendedor del mercado. Ha venido a ver su tienda. Hay polic\u00edas por todas partes con gas lacrim\u00f3geno. Dice que vienen los soldados. Debo irme antes de que lleguen los soldados y empiecen a acosar a alguien.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Chika se pone de pie despacio y se estira; le duelen las articulaciones. Har\u00e1 a pie todo el camino hasta la casa de su t\u00eda, en el barrio cercado, pues no hay taxis en las calles, solo jeeps del ej\u00e9rcito y maltrechas camionetas de polic\u00eda. Encontrar\u00e1 a su t\u00eda deambulando de habitaci\u00f3n en habitaci\u00f3n con un vaso de agua en la mano, murmurando sin parar en igbo \u201c\u00bfPor qu\u00e9 les ped\u00ed a ti y a Nnedi venir aqu\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 me abandona as\u00ed mi <i>chi<\/i>?\u201d Y Chika la tomar\u00e1 de los hombros con firmeza para llevarla hasta un sof\u00e1.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ahora, Chika desata la pa\u00f1oleta que envuelve su pierna, la agita como para sacudir las manchas de sangre y se la devuelve a la mujer.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Gracias.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014L\u00e1vese muy bien la pierna. Abrace a su hermana, abrace a su gente \u2014dice la mujer mientras se ajusta el mant\u00f3n alrededor de la cintura.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014Abrace a su gente tambi\u00e9n. A su beb\u00e9 y a Halima \u2014dice Chika.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s tarde, mientras camina rumbo a casa, levantar\u00e1 del suelo una piedra manchada de sangre y sostendr\u00e1 el morboso souvenir contra su pecho. Sospechar\u00e1 en ese instante, como en un rayo al aferrar la piedra, que nunca podr\u00e1 encontrar a Nnedi, que su hermana se ha ido. Pero ahora se vuelve hacia la mujer, le pide:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u2014\u00bfPuedo conservar su pa\u00f1oleta? Por si sigo sangrando.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mujer la observa un momento como si no la entendiera, despu\u00e9s asiente. Quiz\u00e1 su rostro muestra el principio de una pena futura, pero le ofrece una magra y distra\u00edda sonrisa antes de darle la pa\u00f1oleta, y se vuelve para salir por la ventana.<\/p>\n<p align=\"CENTER\">* * *<\/p>\n<p align=\"RIGHT\"><span style=\"font-size: small;\">Traducci\u00f3n de Carlos Maza.<br \/>\n<a title=\"Chimananda Ngozi Adichie, &quot;Una experiencia privada&quot;\" href=\"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Ngozi-Adichie-Una-experiencia-privada.pdf\">Descarga en PDF<\/a>.<br \/>\nOriginal en ingl\u00e9s en:<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.theguardian.com\/books\/2008\/dec\/28\/chimamanda-ngozi-adichie-short-story\">http:\/\/www.guardian.co.uk\/books\/2008\/dec\/28\/chimamanda-ngozi-adichie-short-story<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una experiencia privada Chimamanda Ngozi Adichie Edici\u00f3n para el c\u00edrculo de lectura\u00a0En las nubes de la ficci\u00f3n. Universidad del Pac\u00edfico, septiembre de 2013. Chika trepa hacia el interior de la tienda por la ventana y sostiene el postigo mientras la &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/textos-de-discusion\/chimamanda-ngozi-adichie-una-experiencia-privada\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":9,"menu_order":21,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1026","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1026","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1026"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1026\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1030,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1026\/revisions\/1030"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.up.edu.pe\/nubes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}