Un tema para reflexionar: Discriminación

A pesar del discurso de “igualdad” e “inclusión social”, existe un enorme vocabulario despectivo que estigmatiza a los grupos “diferentes”; muchas veces, en el caso peruano, estos ni si quiera son las minorías, siendo una gran parte de nuestra población discriminada por su color, forma de hablar, procedencia o manera de vestir.
La gente de piel canela es muchas veces considerada  “fea, mala o sucia”, los que tienen un apellido representativo de nuestra cultura quechua o amazónica son categorizados como “bellacos” o “cholos”; los que vienen de colegios estatales o cuentan con alguna beca temen ser discriminados por su condición económica y social. De este modo, se fomenta el miedo, el temor al rechazo y se comienzan a esconder características fundamentales de nuestra identidad.
En la creencia de que somos superiores, centrándonos en determinadas identidades físicas, étnicas, modelos culturales y estéticos.
Muchas veces es preservar una autoestima pobre, limitar la entrada a nuestro grupo social por el temor a que “se contamine”, el miedo a la diferencia, la imitación de otros que discriminan; basándonos en construcciones sociales o prejuicios alimentados dentro de casa, los medios de comunicación o nuestros amigos.
En muchos casos se observa deserción y aislamiento social, trastornos psicológicos y fisiológicos como depresiones, tartamudez, y afecciones psicosomáticas, retraso en el aprendizaje, entre otros.
Temor frente al rechazo, resentimiento, vergüenza, fragmentaciones, una pobre convivencia, poca diversidad cultural, una escasa curiosidad por el otro, sus saberes y cultura, que limita nuestro conocimiento y aprendizaje..
De este modo, es importante que aumentemos nuestra conciencia con respecto a las creencias sociales que hemos construido acerca de las personas, sus características sociales, étnicas, económicas, etc.; pues es a partir de estas creencias que se construye nuestro discurso.
Tomemos en cuenta que una frase o una palabra aparentemente “graciosa” puede afectar la vida de una persona de forma drástica, con secuelas de las cuales no nos enteramos. A veces la agresión puede ser indirecta, alguien que sabe que comparte las características de quien es discriminado y escucha algún comentario teme ser el siguiente, y eso limita la amistad entre compañeros y amigos de clase.
A continuación te dejamos una serie de videos al respecto. Esperamos que te ayuden a reflexionar en torno a esta problemática cotidiana. El primero es una investigación realizada en México con respecto al racismo, el segundo es un documental bastante interesante que se llama “Choleando: Racismo en el Perú”.

María Alejandra García Güemes-Psicóloga

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