SOY EFIC…

Eficiencia y eficacia, dos términos que se utilizan casi de manera indistinta. Pero ¿son lo mismo? ¿A qué hace referencia cada uno?

 

Algunas personas las definen en función el tiempo y la utilización de recursos. Una es hacer las cosas bien, mientras que la otra es hacerlas bien y utilizando la menor cantidad de recursos (cuál es cuál difiere dependiendo de a quién se le pregunte).

 

Peter Drucker, considerado el mayor filósofo de la administración, estableció una serie de diferencias fundamentales entre estas tres palabras, lo cual nos permite una claridad conceptual mucho mayor:

 

  • Eficiencia es «hacer bien las cosas», es decir, buscar la mejor relación posible entre los recursos empleados y los resultados obtenidos; tiene que ver entonces con cómo se hacen las cosas.
  • Eficacia, por otra parte, es hacer las cosas correctas, aquellas que mejor conducen a la consecución de los resultados; tiene que ver con qué cosas se hacen.

 

La eficiencia, al buscar perfeccionar el cómo, se centra únicamente en hacer algo lo mejor posible en cuanto al uso de recursos, lo que puede llevar a situaciones contradictorias. Por el contrario, la eficacia, al centrarse únicamente en lograr el resultado, al margen de los recursos que se consuman para ello, puede llevar a un derroche extremo que convierta la consecución del resultado en algo difícilmente justificable.

 

Pero Drucker introduce una tercera variable a la ecuación: la efectividad, hacer bien las cosas correctas, es decir, hacer las cosas de forma eficiente y eficaz. La efectividad entonces tiene que ver con qué cosas se hacen y con cómo se hacen.

 

La clave para el desarrollo del trabajo del conocimiento (trabajo exigido a los nuevos profesionales que, a decir de Drucker, involucra cinco factores clave: definición de la tarea, autogestión, innovación, aprendizaje continuo y calidad frente a cantidad) es la efectividad.

 

La efectividad persigue encontrar un término medio con sentido, un punto de equilibrio ideal entre eficiencia y eficacia. La búsqueda de la efectividad impide un exceso de foco en la eficiencia que lleve no a alcanzar el resultado deseado o que no se alcance a tiempo, a la vez que evita centrarse en la eficacia, lo que daría como resultado no considerar la rentabilidad del resultado, haciendo que no compense.

 

En palabras de Drucker, «no hay nada más inútil que hacer de forma muy eficiente aquello que no debería hacerse en absoluto».

 

 

Referencias

 

Sánchez, D. (2016) Factores de productividad en el profesional del conocimiento. En: Control y perspectiva. Efectividad centrada en las personas. http://controlyperspectiva.com/factores-de-productividad-en-el-profesional-del-conocimiento/

 

Bolívar, J.M. (2015) Diferencias entre eficiencia, eficacia y efectividad. En: Óptima infinito. Efectividad centrada en las personas. http://www.optimainfinito.com/2015/09/diferencias-entre-eficiencia-eficacia-y-efectividad.html

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