No te quedes en el túnel

¡Todo está mal! ¡Esto es terrible! ¡Hoy ha sido un pésimo día! ¿Les suena conocido? A todos nos pasa en algún momento, todos podemos tener un mal día, el tema es que a veces podemos llegar a sumergirnos tanto en un mal momento, que podemos llegar al punto de anular y dejar de lado todo lo positivo e incluso el posible aprendizaje que nos hubiese podido dejar una situación.

Este tipo de pensamiento se llama visión de túnel y es un tipo de distorsión cognitiva bastante común según Beck (1976) el fundador de la Terapia Cognitiva Conductual. Las distorsiones cognitivas son pensamientos que tienen algún tipo de error en el razonamiento. En este caso, la visión de túnel nos lleva a tener una perspectiva sesgada e incompleta de la realidad, centrándonos solo en lo negativo e incluso sacando de contexto nuestras experiencias.

Entonces, desde esta perspectiva las personas no somos simples receptores, las cosas no simplemente nos suceden, sino que construimos de forma activa nuestra realidad. Además, nuestra forma de razonar influye en cómo nos sentimos y en las cosas que decidimos hacer. Por ello, es muy importante monitorear nuestros pensamientos y podemos hacerlo con estas simples preguntas: ¿Tiene alguna utilidad o me sirve de algo pensar en esto? ¿Tengo alguna evidencia de que esto sea cierto? ¿Qué porcentaje de las veces que he pensado esto se ha vuelto realidad?

Además, no olvidemos que las distorsiones cognitivas como la visión de túnel tienen un lenguaje particular, ¡cuidado con el lenguaje absolutista! Decir ‘‘siempre pasa lo mismo’’, ‘‘todo va a ser igual’’, ‘‘nada va a cambiar’’, ‘‘nunca voy a mejorar’’   son palabras absolutistas y la verdad es que difícilmente un ser humano va a mantener la misma conducta todas las veces. Podemos cambiar estas palabras por un lenguaje más flexible como ‘‘algunas veces’’, ‘‘puede ser’’, ‘‘con frecuencia’’, ‘‘tal vez’’. Esto nos ayudará a tener una perspectiva más realista sobre las situaciones.

Por favor, no te quedes en el túnel e intenta observar el paisaje que lo rodea.

 

Referencia:

Beck, A., 1976. Cognitive Therapy and the Emotional Disorders.

1 comment

  1. Daniel Rivera   •  

    Que buen post resumidito y conciso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *