Los cursos extraordinarios

En la UP tienes la posibilidad de poder participar de los llamados Cursos Extraordinarios durante los meses de enero y febrero. Para el 2017, estos cursos se realizarán del lunes 2 de enero al martes 21 de febrero.

 

Entre las disposiciones especiales para el desarrollo de estos cursos, las que puedes consultar en la página de Servicios Académicos y Registro de la Universidad, se menciona que los alumnos podrán matricularse en un máximo de dos cursos.

 

Es sobre este último punto que es importante reflexionar, porque muchos estudiantes pueden pensar de la siguiente manera: “¡Son solo dos cursos!”… sin considerar que los cursos extraordinarios son intensivos: que lo que en un semestre regular se desarrolla en 16 semanas, en este caso se desarrolla en ocho, es decir, ¡en la mitad del tiempo!; lo que supone muchas más horas de dedicación semanal (dentro y fuera del aula) y evaluaciones constantes, lo que hace que la presión y exigencia se sientan mucho más.

 

¿Cómo tomar la oportunidad de los cursos extraordinarios? Hay varias respuestas posibles a esta pregunta:

 

  • Para adelantar un curso y reducir la carga académica del siguiente semestre regular que se prevé muy exigente.
  • Para llevar una “bica”, concentrarse sólo en ella para aprobarla y que esta no represente un retraso en la malla académica.
  • Para llevar una “trica”, concentrarse sólo en ella para aprobarla… pero ojo: si es una trica, solo podrán matricularse en ese curso y sin opción a retiro.
  • Para recuperar algún curso que no se pudo llevar en el semestre anterior (por ejemplo, por motivos económicos).
  • Para participar en una o más actividades extraacadémicas para “avanzar” con las mismas o para relajarse un poco.

 

Podrían darse más razones para aprovechar los cursos extraordinarios, pero la que NUNCA debería darse es la siguiente:

 

  • Adelantar la mayor cantidad de cursos posibles para terminar la carrera antes del tiempo previsto.

 

De hecho, no hay obligatoriedad de llevar los cursos extraordinarios, y “quemar” etapas -en cualquier circunstancia de la vida- no siempre es lo más recomendable. Sucede a veces que desde que un joven ingresa a la universidad participa en el programa nivelatorio, y luego lleva cursos todos los veranos… y luego comienza a practicar, y luego a trabajar, a veces mientras aún estudia… ¿y se pregunta por qué está cansado?

 

Hacer un uso razonable de la oportunidad de llevar cursos extraordinarios es lo más recomendable, y utilizar los meses del verano para descansar o para dedicarse a actividades fuera de lo estrictamente académico no debe ser algo que genere culpa, y mucho menos ser visto como una pérdida de tiempo.

 

El 13 de diciembre es la matrícula para los cursos extraordinarios. Esperamos que este mensaje te sea de utilidad para tomar una decisión que realmente contribuya a la mejor gestión de tu vida académica.

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