Cuando nos quedamos en blanco

Los exámenes son una gran fuente ansiedad, especialmente los finales, pues en ellos nos jugamos aprobar el ciclo. Es por esta razón que muchas veces algunos olvidan lo que saben, se quedan “en blanco”, no importa cuánto hayan estudiado. Cuando esto ocurre, se da una pérdida de tiempo que puede ser capital para el resultado final.

 

Pero, ¿por qué sucede esto? ¿Por qué, si hemos estudiado lo suficiente –y más–, luego no recordamos lo aprendido?

 

Manuel Díaz-Rubio, presidente de la Real Academia de Medicina, sostiene que quedarse en blanco es algo que puede sucederle a cualquier persona en algún momento de su vida, especialmente en momentos de gran tensión emocional, pero lo preocupante es cuando se produce con frecuencia.

 

Además, hay que distinguir si se debe a la dificultad del examen, a vacíos en lo enseñado en clase, o a no haber estudiado lo suficiente o de manera adecuada (por ejemplo, estudiar más de tres horas seguidas tendrá un efecto contraproducente, pues el cerebro ya no procesa la información; de ahí que, al momento del examen, no recordemos lo que habíamos estudiando).

 

Haz de saber que la causa de estas situaciones reside en una hormona llamada corticosterona, que se libera en momentos de tensión, miedo o ansiedad, y bloquea los sistemas de recuperación de información.

 

Para evitar estos olvidos, se puede recurrir a establecer adecuadas jornadas de estudio, con una óptima administración del tiempo. Asimismo, hay que preparar bien el examen y asegurar nuestros conocimientos. Por ejemplo, pedir a un amigo que nos “tome la lección”, es decir, que nos haga preguntas que deberemos contestar en voz alta: si puedes explicarlo, es que lo sabes.

 

También se puede recurrir a diversas técnicas de relajación y/o meditación, o al ejercicio. Al hacer deporte o actividad física, el organismo segrega endorfinas y neurotrofinas. Las primeras nos hacen sentir bien, mientras que las segundas protegen y reparan las neuronas, haciendo que pensemos con mayor claridad. En cuanto a las técnicas de relajación, se dice que, si se practican por diez minutos al día, se rendirá mejor y se estará más relajado. Además, estas técnicas podemos realizarlas durante el examen si la ansiedad empieza a “desbordarse”.

 

Finalmente, la técnica del reflejo condicionado, aunque debe practicarse durante un tiempo antes de ver sus resultados, es muy útil. ¿De qué se trata? Simplemente, de crear un reflejo falso por asociación, es decir, conseguir que dos cosas ocurran a la vez para que una nos recuerde a la otra. Por ejemplo, si cada vez que meditamos o realizamos un deporte, hacemos un pequeño y sencillo gesto (como juntar las yemas de los dedos, tocarnos el pelo, cruzar los dedos), con el tiempo, ambas sensaciones estarán asociadas en nuestra cabeza y, por lo tanto, podremos controlar el estrés con solo hacer ese gesto.

 

Sin embargo, lo más importante es saber por qué ocurre.

 

Referencias

eTitulo (2018). Quedarse en blanco en los exámenes tiene solución. Recuperado de: https://www.etitulo.com/2018/01/14/quedarse-en-blanco-los-examenes-solucion/

Quijada, P. (2015) ¿Por qué nos quedamos en blanco? Recuperado de: https://www.abc.es/20150216/abci-quedarse-enblanco-cerebro-201502131708.html

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