Lima, ciudad de avispas.

Si los limeños fuésemos avispas y Lima un avispero, ¿qué tipo de avispa reina sería nuestro alcalde? ¿Cómo? Sí, la pregunta parece totalmente absurda, dicha fuera de contexto, pero las últimas decisiones que viene tomando la actual gestión de la MML me han hecho pensar que cada vez tenemos más semejanzas con algunas —otras— especies animales para las que la evolución no priorizó el desarrollo de un cerebro. A veces se duda de las similitudes que existen entre los comportamientos del humano y el del resto de animales. Es evidente que no somos iguales —ninguna especie lo es—, pero eso no significa que no podamos ser y/o comportarnos de formas equivalentes. Lima, nuestra querida ciudad, es —de nuevo— un lugar perfecto para demostrar esta afirmación y servir de escenario para un experimento natural de historia; si me permiten copiarle el término al brillante Jared Diamond.

Hipótesis del experimento: Lima quiere sentar un precedente ante la UNESCO y ser la imagen viva de la conservación de un Centro Histórico. Las siguientes medidas incluyen retirar el asfalto de las pistas y desmantelar el alumbrado eléctrico de los postes. [Imágenes obtenidas de utero.pe]

Hipótesis del experimento: Lima quiere sentar un precedente ante la UNESCO y ser la imagen viva de la conservación de un Centro Histórico. Las siguientes medidas incluyen retirar el asfalto de las pistas y desmantelar el alumbrado eléctrico de los postes.
[Imágenes obtenidas de utero.pe]

Hace pocos meses reseñé en tres posts este interesante artículo publicado en el Journal of Theoretical Biology, sobre las forma en que dos especies muy cercanas de avispas estructuraban sus colonias. Esta oposición se establecía a partir del comportamiento de la avispa reina, aquella que a pesar de siempre ser la avispa más fuerte y pretender el monopolio de la reproducción, no siempre era la más agresiva, ni la más dominante. La correlación que encontraron los autores resultaba sorprendente e iluminadora: Por un lado, en la especie R. cyathiformis la reina era especialmente agresiva y, aunque siempre era el individuo más fuerte, concentraba casi toda su agresividad sobre una segunda avispa —su sucesora en la práctica—, la cual era la encargada de reventarse a las otras, las obreras. En estas colonias, que eran poco numerosas, la estructura social era también poco elaborada y era relativamente frecuente que alguna obrera, a escondidas, pusiera también huevos propios y los introdujese de manera algo solapada dentro de la colonia.

Interpretación libre y alegórica de lo que, en humanos, equivale que una avispa obrera (se) ponga los huevos. [Imágenes obtenidas de El Comercio y AméricaTv]

Interpretación libre y alegórica de lo que, en humanos, equivale que una avispa obrera (se) ponga los huevos.
[Imágenes obtenidas de El Comercio y AméricaTv]

La otra especie estudiada, la R. marginata, tenía una avispa reina muy poco agresiva, que sin embargo no dejaba de ser el individuo más fuerte. Esto significa que, en cualquier “disputa”, la reina siempre ganaría, pero era poco frecuente que consumiese su energía haciéndolo. Más bien, la tendencia era que toda su concentración estuviese enfocada en las tareas reproductivas: comer y poner huevos. La dominancia aquí se ejerce más bien a través de mecanismos más sutiles, como el uso de feromonas. Resulta curioso también que las colonias de R. marginata no solo sean más numerosas, sino que además presenten una estructura social bastante más elaborada. Y, por si fuera poco, ninguna obrera se reproducía aisladamente (al menos, ningún caso fue registrado durante el estudio).

Si establecemos el paralelo con las sociedades humanas —sin pretender sonar ocioso al referirlas de forma genérica— los ejemplos de esto remiten a una misma idea: las comunidades que se han convertido en focos de cultura y desarrollo necesitan sostenerse sobre gobiernos que orienten sus recursos al crecimiento y el consenso —o dominancia indirecta— antes que al control interno agresivo. La correlación que se encuentra en las R. marginata no es infrecuente entre otras especies de insectos: termitas y hormigas comparten estructuras sociales bastante sofisticadas, en donde las reinas suelen estar totalmente inutilizadas —físicamente, pues dedican el 100% de su energía a su trabajo reproductivo—, al punto de requerir la asistencia de las obreras incluso hasta para comer. En todas ellas, la articulación de la estructura social se basa en la comunicación —química— y no en la dominancia directa por medio de agresiones físicas. Justamente por eso, este estudio es interesante, porque ofrece un contraste muy marcado entre dos especies muy cercanas, que se diferencian más por sus conductas que por su fisiología. Así, resulta casi inevitable conectar la estructura social de estas avispas con su comportamiento antes que con su historia evolutiva.

A la izquierda (A.), Ropalidia marginata. A la derecha (B.), Ropalidia cyathiformis. Ambas especies de avispas habitan en el sureste de Asia y algunas regiones de Oceanía. [Fuente de imágenes: Treknature & Indian Institute of Science]

A la izquierda (A.), Ropalidia marginata. A la derecha (B.), Ropalidia cyathiformis. Ambas especies de avispas habitan en el sureste de Asia y algunas regiones de Oceanía. [Fuente de imágenes: Treknature & Indian Institute of Science]

El artículo original presenta suficientes resultados como para elaborar varias cosas al respecto. Por eso inicialmente consideré apropiado desmenuzarlo en tres partes: una presentación del tema; una revisión de los roles que adoptan los individuos, es decir, cuán activos tienden a ser los individuos dominantes respecto de los sumisos; y una conclusión de cómo los dos enfoques opuestos que adoptan las avispas reinas en las especies R. cyathiformis y R. marginata representan dos acercamientos diametralmente distintos hacia la organización de una sociedad: el paradigma lineal, agresivo y cortoplacista versus el paradigma no-lineal, dialogante y complejo.

Retomemos ahora la pregunta inicial y pensemos, ¿de los dos tipos de colonias de avispas, a cuál estamos empezando a parecernos como ciudad? Just saying

joker

Físico y cafeinómano con una vocación irremediable por la incredulidad.

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